¡Estoy embarazada!
Ya me lo dijo mi suegra “¡Mucho cuidadito, que antes de llover, chispea!”.
¡¡Y oye, así ha sido!! Ya estoy en edad de procrear pero con tanto trabajo, tanto estresssss y tanta monsuerga, siempre retrasamos las cosas importantes. Pero como la vida es mágica... ha hecho que me embarace con un apasionado “chispeo”.

Pues eso, que ahora me toca decorar la habitación de mi bebé... ¿qué será niño o niña? Por una parte me apetece una habitación blanca, serena, limpia... y por otro colores estridentes.
El otro día me fui a Ikea con mi Juaki y no sabéis la vergüenza que pasé. Él siempre lo prueba todo antes de comprarlo, así que empezó a jugar con hipopótamos, focas, se metía debajo de los doseles para comprobar si traslucía el tejido, se acostaba en las camas para comprobar la resistencia... Total, que no tuve más remedio que llevarlo a la piscina de pelotas para que me dejara comprar tranquila.

Al día siguiente nos fuimos a VTV... Qué monadas. Todo era mucho más chic, más fino...
Si me imagino a mi niño en una habitación de Ikea... lo hago así:
“destartalado, con los pelos revueltos, corriendo y gritando de un sitio a otro, con mocos”.
Claro, que cuando visualizo a mi futuro niño en una habitación de VTV es...
“como si fuera a un colegio de pago... limpito, bien peinado, buenín...”.
La pura realidad es que no sé por cual decidirme... ¿qué pensáis vosotros?