Cómo reformar tu casa y no morir en el intento
¡Si alguien tiene que reformar su casa y necesita asesoramiento que me lo diga!
Si no me quedo bizca, sorda y/o afónica de soportar a mi cuñado y a sus albañiles, me voy a convertir en la asesora de decoración más entusiasta, divertida y económica del momento.
¡Os cuento!
Javi, mi cuñado, es el típico listillo que se compró un pedazo de casa de 120 m más el patio de 60 m que estaba para tirarla pero me dijo:
“Cuñadita linda, ¿qué puedo hacer con esta casa?”
Estuve a punto de decirle que la vendiera, pero me dio apuro porque acababa de firmar las escrituras y las primeras escrituras hacen mucha ilusión. No me quedó otra que decirle “Aquí está tu cuñada, para lo bueno y para lo malo – maldito el día que le dije eso a su hermano, porque desde entonces tengo una losa encima con la familia política-“.
Para que os hagáis una idea, mi cuñado pensaba que “zócalo” era un insulto. La primera vez que lo mencioné me dijo “Le vas a llamar zócalo a quien yo te diga”.
Aunque no os lo creáis, creía que “gotelé” era un escritor francés. Ya le tuve que decir que no, que ese era Baudelaire y que el gotéle estaba más pasado que el terrazo de grano gordo.
Pues a pesar de los pesares, no sabéis cómo le ha quedado la casa, una preciosidad. Eso sí, las paredes son lisas y conseguí que las pintara de color blanco –él seguía diciendo que se llevan los colorines-, el suelo es de tarima flotante en wengué y la distribución muy acertada.
Lo mejor de todo es que ahora parece o se cree el interiorista más inn del pueblo. Y de lo que más orgulloso está es de su cocina.
Mirad qué electrodomésticos y qué muebles ha puesto el bendito de él.

La cocina es de la firma Amana. Si queréis echarle un vistazo es a su web es www.amana.com.

La placa de cocción es de Miele es el modelo KM5000 e incluye hasta 16 opciones programable. Si necesitáis más información... yo me las sé todas.