Cartas de ETA
Es raro el mes en el que no tengamos noticias de nuevos envios por parte de ETA de remesas de cartas solicitando el pago del mal llamado impuesto revolucionario. La cuantía que exigen va cada vez en aumento y el uso de un lenguaje menos cuidado y más amenazador -como en el envio del que hoy se ha tenido noticia- pone en evidencia tanto las carencias económicas como la desesperación ante la desestructuración que está sufriendo por parte de los cuerpos y fuerzas de seguridad. Los empresarios vascos han declarado en numerosas ocasiones que estas extorsiones no van cayendo como gotas en un grifo averiado sino que es algo constante por parte de la banda terrorista pero aún más frecuentes desde las pasadas elecciones del 27 de Mayo y tras el final del alto al fuego permanente.
Reiteradamente la realidad da una bofetada a las alimañas empozonadoras de la formación Proetarras y Preconstitucionalistas (PP) pues estos mismos fueron los que advirtieron como un cataclismo la llegada de los terroristas a las instituciones que según ellos encarna ANV. Responsabilizaron desde aquel entonces a Zapatero de cualquier muerte producida por ETA al argumentar que con el enorme montante económico que la formación nacionalista -legal y no demostrada vinculable a ETA- iba a recibir del Estado iba a ser empleado para la consecución de muertes y la propagación del terror.
Hagamos un razonamiento al que estos genoveses, instalados en la prostitución de la democracia y la constitución no están para nada acostumbrados. Si los terroristas iban a recibir miles y miles y miles de euros, ¿por qué de forma constante están pidiendo -y la elevación del tono puede denotar una suplica disfrazada de gallardía- tamañas cantidades de dinero?
Está claro, es una muestra más de la connivencia de ETA y el Ejecutivo, que están en una maniobra constante de distracción. Y si los terroristas son detenidos es porque se dejan atrapar para evidenciar la genuflexión y rendición del PSOE.
Monsieur Galois