Reescribiendo la historia
Hay ocasiones en las que uno siente vergüenza de lo que dijo, hizo (o no hizo) y trata de cambiar el pasado. Sin embargo, la historia se escribe a partir de hechos objetivos incuestionables. A pesar de ello, los hechos pasados ocurridos han cambiado y la realidad paralela que ahora nos inculcan es que, recordemos lo que recordemos, digan lo que digan las hemerotecas:
El ex-presidente del gobierno del PP, a través de sus interlocutores nunca se reunió ni negoció con ETA en la anterior tregua.
El ex-presidente del gobierno del PP, no acercó presos de ETA durante la tregua mientras la banda seguia matando.
El ex-presidente del gobierno del PP, no llamó a ETA “Movimiento Vasco de Liberación Nacional”.
El ex-presidente del gobierno del PP, consiguió que ETA entregara las armas antes de iniciar la negociación que nunca hizo.
El ex-presidente del gobierno del PP, no contó con el apoyo cerrado y desinteresado para la negociación con ETA de todos los grupos democráticos con representación parlamentaria.
El ex-presidente del gobierno del PP, no dijo: “Si los terroristas dejan las armas, sabré ser generoso”.
El que fuera ministro de interior del gobierno del PP, Jaime Mayor Oreja, no dijo tras escasos 9 días del asesinato del coronel Blanco en enero de 2000: “Estaría dispuesto a sentarme con ETA”.
Y seguirán queriendo reescribir la historia...
Como apuntó el poeta ruso Yevgeny Yevtushenko, llegará un día en que nuestros hijos, llenos de vergüenza, recordarán estos días extraños en los que la honestidad más simple era calificada de coraje.
Monsieur Galois