Un gran gancho de izquierda
Como en las anteriores cinco ocasiones, tres en la oposición y dos en la actual legislatura, Zapatero dió una lección dialéctica en el tercer debate sobre el Estado de la Nación frente a un Rajoy que quedó humillado, noqueado, vapuleado, destrozado, descolocado....en definitiva, hundido y acelerando su perpetua caida libre.
El dialogo y el consenso es una de las principales tareas de los gobernantes. Pero, ¿acaso se puede mantener siempre la mano tendida ante aquellos que han demostrado que sólo quieren arrancarla a dentelladas?¿cómo se puede hablar con aquellos que sólo buscan la carnaza y no el diálogo constructivo? No ha habido ninguna cesión a ETA, eso lo sabemos todos. Pero lo que no me gusta ver es la claudicación del gobierno con la constante busqueda del niño decarriado de la democracia para llevarlo al buen camino. En algunas ocasiones han dolido mucho más las cesiones ante el PP que todas las que puedan hacerse a una banda terrorista, (valga la redundancia) sobre todo en el tema de Navarra.
Ante la eterna campaña electoral popular iniciada el mismo 15 de Marzo de 2004, Rajoy demostró una vez más que en España somos diferentes. Aunque no sea oficialmente reconocido, tenemos una derecha extrema antisistema como Francia con el caústico Le Pen representada por el PP actual que, obviamente, no es ni mucho menos el centro político ni una derecha como la del resto de Europa. Los españoles merecen una oposición democrática a la altura de sus votantes pero Rajoy sólo sabe reducir su política a la crítica a Zapatero con la descalificación, acusándole de terrorista, vendepatrias, traidor, mentiroso y asaltatumbas.
Pero Zapatero se quitó la piel de cordero. El que a partir de ahora será conocido como el Bambi de acero mostró una actitud combativa e incisiva pero no agresiva al contrario del lider del principal partido de la oposición. Zapatero hizo lo que tenía que hacer en el mejor momento posible y el mejor escenario imaginable. En su primera réplica, el Presidente del Gobierno, echó en cara a Rajoy todas las contradicciones defendidas por su grupo así como las ignominias lanzadas sin descanso con la ayuda de la divina cadena radiofónica y desde numerosas imprentas derechistas.
Con minuciosidad en una lista muy variada de temas, Zapatero demostró que es un político de raza (no confundir con los políticos populares de Raza). Retó a Rajoy en numerosos temas: Educación para la Ciudadanía, las reformas estatutarias, las amplias políticas sociales promovidas por el ejecutivo, la ampliación de derechos, los datos económicos, la política exterior y a todo ello el registrador de propiedad contestaba con ETA. Hasta la naúsea pidió Rajoy las actas de las reuniones con la banda terrorista...y de nuevo el PP se quedó solo en el hemiciclo y avergonzado en sus fueros internos. Pero claro, todo es cuestión de la conspiración contra los genoveses...en esta ocasión el problema fue el tiempo. Y es que a Rajoy le faltan días en el año para hablar de ETA.
En resumen, la mandibula de Rajoy quedó claramente quebrada por el fantástico gancho de izquierda del Presidente del Gobierno y el lider conservador sólo pudo seguir balbuceando ETA, ETA, ETA....
Una cosa pediría a Zapatero: en la próxima ocasión, dale más fuerte.
Monsieur Galois