Educación para la ciudadanía
Es una verdadera lástima que la ignorancia se haya convertido en un valor en sí mismo.
La ley orgánica de Educación (LOE) introduce una asignatura que algunos nostálgicos del régimen han llegado a comparar con el aleccionamiento de Formación para el Espíritu Nacional o con la incitación a la homosexualidad. Nada más lejos de la realidad, como suele ser aquello que viene de los mamporreros mesiánicos de la derecha. Los manuales de la asignatura Educación para la Ciudadanía (impartida en 16 paises de la CEE) que se están elaborando inciden en la importancia del debate, la reflexión, la verdad y el respeto a la diversidad y la igualdad de todos. Un temario basado en la Constitución Española y la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Los textos sobre los que se basará la asignatura hacen especial al reconocimiento de los sentimientos propios y ajenos, resolución dialogada y negociada de los conflictos, la igualdad de derechos, en cómo la incorporación de la mujer al mundo laboral, el divorcio y los matrimonios entre personas del mismo sexo han conformado nuevas formas de entender el concepto de familia. Todos los libros hacen en este apartado una referencia a la homosexualidad, en forma de condena a la homofobia. Se promueve el respeto a la diversidad, la libertad de pensamiento y conciencia y se condena la xenofobia, el racismo y la marginación social por diversos prejuicios. Reflejan también la lucha ejercida para conseguir el derecho al voto femenino, la explotación sexual, la violencia de género y el rechazo al machismo. Asimismo, instruye al alumno en temas como el consumo responsable, la pobreza, la ayuda al desarrollo, el voluntariado, la democracia, la participación en la vida pública o la seguridad vial.
Así opina Fernando Savater sobre la asignatura:
"Al menos los críticos deberían distinguir entre la necesidad de este estudio, que es evidente, y la orientación temática que finalmente reciba, sobre la que puede haber mayores recelos y objeciones. En cualquier caso, la menos válida de éstas es sostener que cada familia tiene el monopolio de la formación en valores de sus vástagos... mientras se expresa preocupación por la posible apertura de escuelas de orientación islámica en nuestro país. O nos preocupa el silencio de Dios o nos alarma el guirigay de los dioses, pero todo a la vez, no. Los mismos que reclaman homogeneidad entre los planes de estudio de las diferentes autonomías no pueden negar al ministerio su derecho a proponer un común denominador ético y político en que se base nuestra convivencia. También por coherencia, quienes exigen a Ibarretxe que sea lehendakari de todos los vascos y no sólo de los nacionalistas no deberían censurar que Gallardón se comporte como alcalde de todos los madrileños y no sólo de los heterosexuales. Por lo tanto, produce cierta irritada melancolía que el líder de la oposición, tras una conferencia en unos cursos de verano dirigidos por el cardenal Cañizares, afirmase (según la prensa) que "la laicidad y la Educación para la Ciudadanía llevan al totalitarismo". Vaya, hombre: y seguro que la electricidad y el bidé son causantes de la decadencia de Occidente."
Un totalitarismo de igualdad, respecto, derechos y diálogo. Si eso es el totalitarismo, ¡viva el totalitarismo!
Entre los muchos engaños sobre la temática a tratar en Educación para la Ciudadanía, es el intentar hacer pensar que va a convertirse a los alumnos, con la intervención del Gobierno, en chulos, maricones y putas. "Ali baba y los 40 maricones" es un cómic incluido la Guía de recursos documentales del Ministerio de Educación para hacer comprender mejor temas como la liberación de la mujer y la homosexualidad. Una guía elaborada por el Comité Español de la Campaña Europea de la Juventud contra el Racismo, la Xenofobia, el Antisemitismo y la Intolerancia, con el objetivo de ofrecer a personas, educadores, ONG y movimiento asociativo en general interesados y preocupados con sus contenidos, un instrumento útil para el desarrollo de su trabajo. Ante la creciente existencia de la población inmigrante, así como de otros grupos sociales diferenciados objeto de fobias, odios y violencias. Además, la página web del MEC enlaza con esta guía al menos desde marzo de 2001, cuando gobernaba el PP. Salió adelante con el respaldo de 79 organizaciones e instituciones, entre las que se encuentran, varios ministerios, las 17 Comunidades Autónomas, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), la Confederación Española de Organizaciones de Empresarios (CEOE), Cáritas Española, Cruz Roja, el Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR), UGT, CCOO, Juventudes Socialistas de España y Nuevas Generaciones del Partido Popular.
Numerosas asociaciones ultracatólicas han llamado ahora a la objeción de conciencia para la no impartición de la asignatura. El conocimiento y la ciencia, la lógica y la educación del pensamiento se descartan y excomulgan en este mundo.
Los trolls que circulan por este blog son la prueba patente de que es necesaria una educación para la ciudadanía.