Esa extraña connivencia
Vaya, vaya: representantes de las víctimas y de sus supuestos verdugos coordinando movimientos. Minutos después de la comparecencia como testigos de tres etarras en el juicio del 11-M, dos abogados acusadores y uno de la defensa repasan, en un restaurante, su estrategia común. "Tú que te conoces mejor el sumario, ¿puedes hacer esta pregunta mañana?", propone Manuela Rubio, acusadora de la AVT, a José Luis Abascal, defensor de dos presuntos terroristas, Jamal Zugam y Basel Gahlyun. La respuesta resulta imperceptible entre el chasquido de los cubiertos. Lo siguiente que se escucha es la risotada de otro letrado de la AVT, Juan Carlos Rodríguez, y su frase: "Ahora dirán otra vez que la teoría de la conspiración ha muerto".
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