Hablemos de lo importante
Es difícil olvidarse de un asunto candente, actual y que a diario provoca cientos de muertos. No son españoles los muertos pero ante tal masacre ¿importa la nacionalidad?. La guerra de Irak sigue siendo eso: una guerra. Desde el pentágono ya han comenzado a hablar de guerra civil. Aquello que ha sido originado por la actuación estadounidense y por el colaboracionismo español de Aznar e inglés de Blair. Se ha transformado el negro petróleo que alberga el subsuelo iraqui en una sociedad paupérrima y diezmada por los atentados diarios.
Estamos en una época de manifestaciones. Si ya desde la derecha extrema se han promovido una decena de movilizaciones contra el ejecutivo socialista actual, hoy en Madrid, la izquierda ha organizado una manifestación "por la paz, contra la guerra". A pesar de que, según Gustavo de Arístegui y a la plana mayor del PP esto de Irak les suene a magnetofón, a pasado, a rancio, no se nos escapa que la guerra no ha terminado. Los salvadores han terminado por culminar la masacre y la tiranía que ejercía en vida Saddam Hussein.
Esta manifestación de la izquierda, a mi ver mucho más digna, no será multitudinaria. Y es que no creo que sea lo que pretendan. Además, no sólo está organizada en España. En numerosisimos paises se está haciendo hoy la misma manifestación. Casi cuatro años con cientos de muertos diarios en un país que por lejanía, cultura, religión, etc nos es ajeno hacen surgir en la gente el pasotismo. Mucha gente está comprometida y ansía la paz en el mundo pero ya se sabe que la ansiedad, el miedo, el verdadero compromiso no surge hasta que la proximidad espacio-temporal se cierne sobre nosotros.
Como diría Rajoy: "Hablemos de lo importante". ¿Y qué es lo importante? Tan preocupado que está usted por el terrorismo etarra, le hago la siguiente pregunta:
¿No está preocupado por la cantidad de muertos que el gobierno de mayoría absoluta popular ha causado? (Le envio un guiño de ojo....como Urdaci en la entrevista en Antena 3 del otro día)
"Si no acaba con la guerra, no es una victoria"
Michel Eyquem de Montaigne