Los árboles no quieren que veamos el bosque
El ruido que constantemente está promoviendo el PP con respecto a cualquier movimiento político socialista tiene como único objetivo la crispación y la difuminación de los grandes avances sociales que se están logrando. Estos árboles no nos quieren dejar ver el bosque.
Esta semana se ha aprobado en el Congreso de los Diputados, con la abstención del grupo parlamentario popular, la Ley de Igualdad. Un hito comparable al que tuvo lugar el 1 de octubre de 1931 con la aprobación del sufragio universal para las mujeres en España.
La preparación cultural de las mujeres, en la actualidad, es equiparable sin ningún género de dudas a la del hombre. Sin embargo, por qué negarlo, tantos siglos de machismo ha establecido raices en la ideología popular y aún se ve con recelo el poder que pueden ejercer las mujeres. Debido a esta sociedad aún fálica, una mujer requiere muchos más méritos con tal de lograr los mismos objetivos que un hombre. A partir de la semana que viene, cuando entrará en vigor la citada Ley de Igualdad, esto va a cambiar.
Entre otras medidas, se tiene en cuenta a los hijos. Hasta ahora, apenas se había tenido en cuenta, a los padres. La baja por paternidad era prácticamente inexistente y, si se quería tomar unos días, normalmente había que restarlo de las vacaciones. Los padres, como es lógico, también necesitan estar con sus hijos en los primeros días de su vida, por lo que la baja por paternidad se establece en 15 días y, en seis años, será de un mes.
Pero lo que realmente ha escocido al Partido Popular es la paridad en las listas electorales, en las que se exige entre un 40% y un 60% de representación femenina. A buen seguro no tendrán problema para cumplir esta ley los populares, por lo que el problema no se debe achacar a esta disposición sobre las listas electorales, sino al fondo de la ley: la igualdad, con la que Mariano Rajoy no ha estado nunca muy de acuerdo.
Una gran Ley de Igualdad, que a buen seguro podrá mejorarse en años posteriores pero que ha puesto a España en una de las primeras posiciones en la conquista de derechos. Junto con la Ley de Dependencia, la ley Antitabaco, el carnet por puntos, la legalización del matrimonio homosexual y, esperemos que pronto, la Ley Antialcohol esta legislatura ha representado un avance extraordinario.
"He trabajado para que en este país los hombres encuentren a las mujeres en todas partes y no sólo donde ellos vayan a buscarlas"
(Clara Campoamor)