El origen de estas fiestas navideñas

Pese a la solemnidad del texto del Martirologio, no sabemos la fecha exacta del nacimiento de Jesús de Nazareth. El tercer evangelio trae dos datos: que Jesús de Nazareth nació "en tiempos de Herodes" y que el emperador Augusto mandó "hacer un censo del mundo entero", el primero que se hizo siendo Quirino gobernador de Siria. El primer evangelista,  en cambio, dice que "Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del Rey Herodes", que vinieron unos magos de oriente a adorarlo, que Herodes tramaba matar al niño pero que, finalmente, es burlado por los magos con ayuda de un ángel, y que para vengarse mandó matar a todos los niños betlemitas menores de dos años, tiempo en que, dijeron los magos, habían visto por primera vez la estrella que los había guiado hasta allí.

Los textos anteriores forman parte de una literatura muy frecuente en los dos primeros siglos de la era cristiana elaborada sobre la base de que, como no se tenían noticias ciertas acerca del nacimiento de Jesús de Nazareth, las comunidades cristianas crearon tradiciones literarias según la idea teológica que se habían formado al respecto. No es éste el momento ni el lugar para mostrar las concepciones tan diferentes entre sí que subyacen a los relatos de la infancia en ambos evangelios. 

Quirino llegó a Judea como legado imperial y realizó en el 6 o 7 d.C. un censo de los habitantes y de sus propiedades con fines fiscales. Ya Schürer,  discutió con abundancia de datos y fuentes lo relacionado con este censo de Quirino. Su principal conclusión es que el censo de Quirino no pudo tener lugar en tiempo de Herodes, por no haber sido gobernador de Siria durante la vida de Herodes. 

Por otro lado, ya sabemos con certeza que Herodes el Grande murió el año 4 antes de Cristo. Schürer se encargó de probarlo sin lugar a dudas. Por tanto, y aunque no sabemos con certeza ni el año, ni, mucho menos, el día del nacimiento de Jesús, de acuerdo con los evangelios y según lo dicho sobre la muerte de Herodes, Cristo nació hacia el año 6/7 antes de Cristo.Los textos evangélicos anteriores, como quiera, siguen estando a la base del calendario cristiano en fiestas como la Navidad y la Candelaria.

Tampoco se sabe con certeza cuándo se empezó a celebrar la fiesta de Navidad el 25 de diciembre.  Los datos arrojados por la arqueología sólo permiten conjeturas. Por lo pronto, se sabe que en los primeros años, probablemente a principios de siglo II, la fiesta de navidad se celebraba junto con otras dos fiestas teofánicas, los reyes magos y el bautismo de Jesús, unos días después del solsticio de invierno, dentro de los primeros diez días de enero. Del año 336 tenemos el testimonio más antiguo -el calendario filocaliano- de que la celebración de la Navidad tenía lugar, en forma conjunta con las dos fiestas teofánicas señaladas, por esas fechas. Después, en fecha que desconocemos, la Iglesia Romana separó la Navidad de las otras dos fiestas; los armenios monofisitas aún celebran la Navidad el 6 de enero.

El traslado de la fiesta al 25 de diciembre parece haber tenido como objetivo contrarrestar el culto al sol invicto que empezó a tener mucha popularidad en Roma desde Caracalla, quien a principio del siglo III (211-217) había fomentado el culto al dios solar sirio Sol invictus. Tras la muerte violenta de Heliogábalo ocurrida en 222, quedó proscrito el culto al sol entre los romanos; hasta que Aureliano (270-275) lo introdujo con éxito, nuevamente por razones políticas: para asegurar la unidad del Imperio. Al decir de Eliade, fueron cuidadosamente eliminados los elementos sirios y el servicio se confió a los senadores romanos. Se fijó el aniversario del Sol invictus el 25 de diciembre, día natalicio de todas las divinidades solares orientales". 

La fiesta cristiana de la navidad parece haber sido trasladada hacia el año 330, en tiempos de Constantino (306-337), al 25 de diciembre. Con ello se quería significar a Cristo como el verdadero Sol invictus. Es importante observar que, a partir del año 315, empiezan a aparecer en las monedas los primeros símbolos cristianos. Probablemente sea por estas fechas cuando tiene lugar el cambio de la fiesta de Navidad al 25 de diciembre. El mensaje recabado de la célebre visión de Constantino fue en el sentido de la prevalencia de Cristo sobre el Sol: Cristo es el verdadero sol invicto. Sólo faltaba trasladar la fecha del nacimiento de Jesús al 25 de diciembre, día en que se festejaba el nacimiento del Sol invictus.

Por tanto, el cristianismo en su máxima expresión no sólo fue extendido por el emperador Constantino I como una manera de controlar al vulgo sublevado sino que el cristianismo se apropia de las fechas del Festival del Nacimiento del Sol Inconquistado (Dies Natalis Solis Invicti).

Publicado domingo, 24 de diciembre de 2006 10:34 por decirunaspalabras
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