La gran Emma Thompson.
Que conste que yo no la conocí hasta después de que esta buena mujer hiciera varias películas. Todo surgió a partir de una amiga enamorada platónicamente del ex de la actriz que nos ocupa-Kenneth Brannagh, del que hablaremos más adelante-, y me empezó a entregar vídeos-sí, lo siento, yo no soy de la generación de los DVDs y esas cosas- de varios films que interpretó el entonces matrimonio.
Pero, empecemos desde el principio. Su madre es la, también, actriz Phyllida Law, que ha trabajado en varias ocasiones con su hija. Esta acudió a la Universidad de Cambridge a estudiar Filología Inglesa-en esta época, se hizo novia del actor Hugh Laurie, protagonista de la serie 'House'-. Se ve que el camino de esta carrera no el interesaba mucho, y decidió introducirse en el mundo de la interpretación; así pues, comenzó con papeles en el teatro y en la televisión-precisamente, en este medio conoció a su futuro marido, el director y actor Kenneth Branagh-
Fue en el año 1.989, cuando comenzó la verdadera trayectoria, en mi opinión, de esta gran actriz. En este año, su entonces marido decidió adaptar, dirigir e interpretar la obra de Shakespeare 'Henry V', en la que demostró que ya era un gran histrión. Emma realizó el papel de Reina de Francia. Este film obtuvo varias nominaciones en la ceremonia de los Oscar de Hollywood, entre ellos, al mejor director y actor protagonista. Dos años después, él repitió como director y actor y ella como actriz de otro film "Morir todavía", que no obtuvo tanto éxito como el anterior; en realidad, fue un fiasco tanto de crítica como de público. La película intentaba ser una parodia de los thrillers psicológicos que se hicieron durante la época del cine clásico.
Y, ahora, entramos en un año que fue muy significativo para la actriz que nos ocupa. Como había que levantarse del palo del film anterior, Branagh repitió como director y actor y ella como actriz en la deliciosa película "Los amigos de Peter"; esta vez sí fue un pleno acierto del actor. En ella, se recrea un reencuentro de varios compañeros universitarios diez años después de terminar sus estudios superiores-todavía, estoy soñando con hacer un reencuentro semejante-; Emma Thompson encarna a Maggie, una chica insegura, apocada,algo neurótica y eternamente enamorada de Peter. El siguiente film es un punto de inflexión en la carrera de la actriz; se trata de "Regreso a Howards End", en la que se "independiza" de su marido y se pone a las órdenes de James Ivory y comparte protagonismo con Anthony Hopkins, Vanessa Redgrave y Helena Bonham-Carter. Es un bello film, que parece de factura británica-aunque Ivory es de EEUU-, en la que Thompson interpreta a la culta, liberal, inteligente y-sin saberlo-feminista Margaret Schelegel. Aquí, nos dejó a todos boquiabiertos; y como consecuencia lógica, ganó la estatuilla dorada, además de obtener otros premios, entre ellos, el aplauso unánime de la crítica y el reconocimiento internacional.
El siguiente año, significó un enorme ajetreo en la vida laboral de la Thompson. Comenzó con la película "Lo que queda del día", repitiendo dirección con James Ivory y teniendo como compañero de reparto, de nuevo,a a Anthony Hopkins. En ella interepreta a una ama de llaves -miss Kenton-enamorada del mayordomo de la casa en la que sirve ambos. Ese mismo años, participa en el film "En el nombre del padre", donde da vida a la valiente abogada especialista en Derechos Humanos Gareth Pierce, que logra aclarar la verdad respecto a los injustamente acusados y denominados "los cuatro de Guilford"-este film obtuvo el premio a la mejor película en la Berlinale de ese año-. Por estas películas, obtuvo una doble nominación; como mejor actriz principal y actriz de reparto, respectivamente. La gran Emma se fue con las manos vacías, ya que cayó ante las dos actrices de "El piano", Holly Hunter y Anna Paquin, aunque huelga decir que la actriz británica borda sendos papeles. Este año termina con la interpretación de la decidida Beatrice en la adaptación cinematográfica que Kenneth Branagh hace de la obra de Shakespeare "Mucho ruido y pocas nueces", en la que nos encontramos a un escritor festivo y feliz. Branagh interpreta a Benedict.
Al año siguiente y con una Emma Thompson totalmente consagrada, decide adaptar la obra de Jane Austen "Sentido y Sensibilidad". Ella interpretó el papel de la prudente Elinor Dashwood y vimos a Kate Winslet interpretar a la impulsiva Marianne Dashwood. Si bien en el terreno profesional las cosas le iban muy bien, el plano personal se empezó a torcer un poco-o no, quién sabe-. Su entonces marido decide adaptar la obra de Mary Shelley, 'Frankenstein'-que se la podría haber ahorrado, sinceramente-; el actor dirigió e interpretó este film junto con Robert de Niro y Helena Bonham-Carter; la cosa es que entre él y esta última hubo más que una relación profesional y la prensa rosa no tardó en hacerse eco del conflicto de la pareja. Thompson, ni corta ni perezosa, hizo lo propio con el actor Greg Wise-que interpretó el papel de Willoughby en la película "Sentido y Sensibilidad"-con el que se casó y tiene un hijo-. La separación de Kenneth Branagh no supuso ningún contratiempo en su trayectoria profesional, ya que obtuvo una doble nominación a los Oscar por la obra de Jane Austen, a la mejor actriz principal y al mejor guión adaptado, ganando este último, mientras que en el apartado de actriz la "venció" Susan Sarandon por su composición en el film "Pena de muerte". Además de es esta nominación, la actriz, en el año 1995, protagonizó la película "Carrington", donde daba vida a la pintora Dora Carrington, y en la que comparte pantalla con Jonathan Pryce.
Con tanto ajetreo profesional y personal, es lógico que la actriz descansara durante un año, y es en esta época, en la que a una servidora le parece que la calidad de sus trabajos no tiene nada que ver con lo hecho anteriormente. Después de este año sabático, Emma protagoniza la peli "El invitado de invierno", en la que trabaja con su madre. Después, interpretaría uno de los papeles principales- que para muchos estaba basado en Hillary Clinton- en el film 'Primary Colors', junto a John Travolta y en el que, entre otras cosas, se denuncia la tiranía de la vida política.
Estuvo un tiempo sin hacer cine-debido, principalmente, al nacimiento de su hija- y entre los años 2002 y 2003 protagoniza la película 'Imagining Argentina', junto a Antonio Banderas, en la que, con la técnica del realismo mágico, se denunciaba la dictadura argentina. La película fue vapuleada por la crítica y, tampoco, es que recibiera el respaldo del público. Posteriormente, trabajó en la película 'Love actually', en la que interpreta a la hermana del Primer Ministro del Reino Unido. Este film obtuvo mayores parabienes. Ultimamente, se le ha visto en una entrega de la saga de Harry Potter, concretamente en "Harry Potter y el prisionero de Azkabán", interpretando a una profesora que impartía clases de artes adivinatorias.
Además de gran actriz, es escritora, guionista y mujer que nunca le ha importado manifestar su opinión sobre los temas más delicados, como su desilusión por la participación inglesa en la guerra de Irak.