|
|
Lea los mejores cuentos infantiles para su nino.
-
Geppetto, un pobre tallador de madera, anciano, estaba haciendo un títere
de una rama de un árbol.
- Usted será mi niño, - dijo a la marioneta - , y te llamaré 'Pinocho'
-
Trabajó durante horas, tallando cuidadosamente cada detalle. Cuando llegó
a la boca, el títere comenzó a hacer muecas a Geppetto. - "¡No, niño travieso,"
- Geppetto reprendió, - Deja de hacer eso de una vez! -
- No voy a parar!
- gritó Pinocho. - Usted puede hablar! - exclamó Geppetto. - Por supuesto
que puede, tonto - dijo la marioneta. - "Me has dado una boca para
hablar."
Pinocho se puso de pie y bailando sobre la mesa él gritó. -
"Mira lo que puedo hacer!" -
- Pinocho, este no es el tiempo de bailar",
- explicó Geppetto - "Tienes que descansar por la noche. Mañana empezaras la
escuela con niños reales. Aprenderás muchas cosas, incluyendo cómo se
comportan".
En su camino a
la escuela en la mañana siguiente, Pinocho se detuvo a ver un espectáculo de
títeres.
continue leyendo el cuento de Pinocho en este
enlace;
http://www.loscuentosinfantiles.com/pinocho/
|
-
El año 1956 yo vivía en Long Island, New York. La esposa de mi amigo Pepe
llamada Leticia; me llamó un dia para decirme que Pepe le había dado un paro
cardiaco y el estaba en intensivo en el hospital de Jamaica, Long Island. El
quería hablar conmigo. ...
Lea el resto del cuento aqui, en este enlace;
http://www.loscuentosinfantiles.com/la-papa-nos-salvo-en-korea/
|
-
Siempre
admiré a mi padre, por la forma que trabajaba en las tierras de cultivo que
teniamos en los valles de la serrania.-Admiraba todo trabajo que el hacia.
Estando en los Estados Unidos de North America, hice todo lo posible para
obtener mi residencia y después de adquirirla, decidí traer a mis padres para
tenerlos a mi lado.
Cuando llegaron a New York fueron a vivir a casa de mi hermana Judith.
Despues de un mes, mi padre me dijo un dia; - Eduardito, yo soy feliz en este
país y quisiera aportar a nuestra economía trabajando. Era el año 1960. - Papá,
voy a ver que puedo hacer, ya tienes 60 años y quizás se me haga difícil
conseguirte un trabajo -.
Lea el resto del cuento aqui, en este enlace;
http://www.loscuentosinfantiles.com/entusiasmo/
|
-
El invierno sería largo y frío. Nadie sabía mejor que la hormiga lo mucho que se
había afanado durante todo el otoño, acarreando arena y trozos de ra-mitas de
aquí y de allá. Había excavado dos dormitorios y una cocina flamantes, para que
le sirvieran de casa y, desde luego, almacenado suficiente alimento para que le
durase hasta la primavera. Era, probablemente, el trabajador más activo de los
once hormigueros que constituían la vecindad.
Se dedicaba aún con ahínco a esa tarea cuando, en las últimas horas de una
tarde de otoño, una aterida cigarra, que parecía morirse de hambre, se acercó
renqueando y pidió un bocado. Estaba tan flaca y débil que, desde hacía varios
días, sólo podía dar saltos de un par de centímetros. La hormiga a duras penas
logró oír su trémula voz ...
Lea el resto del cuento aqui, en este enlace;
http://www.loscuentosinfantiles.com/la-cigarra-y-la-hormiga/
|
-
En un bosque muy lejos de aquí, vivía una alegre y bonita niña a la que todos
querían mucho. Para su cumpleaños, su mamá le preparó una gran fiesta. Con sus
amigos, la niña jugó, bailó, sopló las velitas, comió tarta y caramelos. Y como
era buena, recibió un montón de regalos. Pero su abuela tenía una sorpresa: le
regaló una capa roja de la que la niña jamás se separó. Todos los días salía
vestida con la caperuza. Y desde entonces, todos la llamaban de Caperucita
Roja.
Un día su mamá la llamó y le dijo:
- Caperucita, mañana quiero que vayas a visitar a la abuela porque está
enferma. Llévale esta cesta con frutas, pasteles, y una botella de vino
dulce.
A la mañana siguiente, Caperucita se levantó muy temprano, se puso su capa y
se despidió de su mamá que le dijo:
- Hija, ten mucho cuidado. No cruces el bosque ni hables con
desconocidos.
Pero Caperucita no hizo caso a su mamá. Y como creía que no había peligros,
decidió cruzar el bosque para llegar mas temprano. Siguió feliz por el camino.
Cantando y saludando a todos los animalitos que cruzaban su camino. Pero lo que
ella no sabía es que escondido detrás de los árboles, se encontraba el lobo que
la seguía y observaba.
De repente, el lobo la alcanzó y le dijo:
- ¡Hola Caperucita!
- ¡Hola, Señor Lobo!
- ¿A dónde vas así tan guapa y con tanta prisa?
- Voy a visitar a mi abuela, que está enferma, y a la que llevo frutas,
pasteles, y una botella de vino dulce.
- ¿Y dónde vive tu abuelita?
- Vive del otro lado del bosque. Y ahora tengo que irme sino no llegaré hoy.
Adiós señor lobo.
El lobo salió disparado. Corrió todo lo que pudo hasta llegar a la casa de la
abuela. Llamó a la puerta.
- ¿Quién es? preguntó la abuelita.
Y el lobo, imitando la voz de la niña le dijo:
- Soy yo, Caperucita.
La abuela abrió la puerta y no tuvo tiempo de reaccionar. El lobo entró y se
la tragó de un solo bocado. Se puso el gorrito de dormir de la abuela y se metió
en la su cama para esperar a Caperucita.
Caperucita, después de recoger algunas flores del campo para la abuela,
finalmente llegó a la casa. Llamó a la puerta y una voz ronca le dijo que
entrara.
Cuando Caperucita entró y se acercó a la cama notó que la abuela estaba muy
cambiada. Apenas reconoció a su abuela y dijó ...
Lea el resto del cuento aqui, en este enlace;
http://www.loscuentosinfantiles.com/de-caperucita-roja/
|
-
En una isla flotante del lago Titicaca vivía un matrimonio mestizo,
Juan y Carmen Chuquispe, con su hijo de 12
años llamado Zarko.
Un día, el niño se fue nadando hasta la playa que rodea el altiplano y en la
lejanía desapareció. Después de 2 días sus padres preocupados se fueron a
buscarlo en una balsa de totora (lancha fabricada de caña carrizo tubular
prensada que crece en lugares húmedos). Nunca supieron de él por un mes y todos
los vecinos los consolaban. Un año después, llegó un arriero a la puerta de la
familia Chuquispe. El arriero entregó a la familia un mensaje escrito en un
pedazo de papel marrón de bolsa de azúcar de Paramonga.
Señor - dijo el arriero - yo soy de la península de Huata y viajo por el río
Vilcanota hasta la frontera de Brasil. Llevo productos del altiplano y regreso
con pieles de venado. Pase por una mina y vi un niño flacucho llorando cerca a
un cadáver de otro niño. Cuando el niño me vio, vino corriendo y me dio éste
mensaje para ustedes. Le ofrecí regresarlo a ustedes en mi lancha pero un
capataz y se lo llevó. Yo no pude hacer nada. Espero éste mensaje les ayude a
encontrar a su hijo. Que nuestro Dios Inti los proteja -
Con mucha tristeza el arriero se alejó.
Juan y Carmen leyeron el mensaje;
- Papá, mamá, estoy muy enfermo, unos hombres me obligaron a venir a
trabajar en las minas de oro en el pueblo de Xapurio
Zarko
Casi instantáneamente Juan decide rescatar a su hijo - No sabemos dónde está
ese sitio, tenemos que encontrarlo. Necesitamos pertrechos y dinero. Llevaremos
para este largo viaje ropaje, alimentos, medicinas y unos cuantos soles,
herencia de mi abuelo. Nuestro dios Inti nos guiará -
Antes del viaje, Juan y Carmen oraron 7 días según les dijo el sacerdote
Inca. El sacerdote inca era un anciano de 97 años con poderes mágicos que
todavía prevalecían.
- Tengan mucha fe al orar por el regreso de su hijo - el sacerdote
les aconsejo
Después de siete días de oración Los Chuquispes comenzaron el rescate de
Zarko. Fueron al lago que menciono el arriero y empujaron una balsa en la cual
navegarían sus aguas. Varias horas más tarde, de pronto, comenzó a llover. La
lluvia vino acompañada de truenos y relámpagos. Volando hacia la balsa y entre
la lluvia una enorme ave se posa en la proa de la balsa y aleteando con fuerza
les dijo; - Yo soy el cóndor de los Andes. Los guiaré hasta ese diabólico lugar
donde los niños trabajan como esclavos y cuando se enferman los abandonan a su
suerte en la densa selva. -
- ¿Tú conoces ese lugar? -
- Conozco ese lugar muy bien. Deben tener y confianza en mí.
- Te seguiremos
- Iremos por el río Vilcanota, déjenme estar en la proa para yo
poder pescar mis alimentos del lago.
Así fuero los tres a un incierto destino.
Después de viajar 2 días empezó una tormenta, las aguas del río aumentaron su
caudal y el viento empujó la balsa contra las rocas que sobre salían cerca de la
orilla y esta rompió la totora.
Tuvieron que quedarse en este lugar para reparar la balsa una vez que pasara la
tormenta. Parte de los alimentos se perdieron durante la tormenta pero el cóndor
les dijo; - iré a buscar alimento en las montañas de los Andes - y se alejó.
Tres horas más tarde regresó con frutas y pedazos de carne. Doña Carmen tomó los
alimentos y exclamó; - esta carne está empezando a dañarse. ¿Donde lo
conseguiste? -
- Es carroña - dijo el cóndor - unos cazadores mataron un oso, se
llevaron su piel y dejaron su cuerpo inerte. A mí me sabe bien. -
A doña Carmen no le quedaba otro recurso que cocinar carroña y así estuvieron
alimentándose por 3 días para aplacar el hambre.
Ya había pasado la tormenta y Don Juan decidió arreglar la totora. Necesitaba
mucha yerba carriza y comprendió que le tomaría mucho tiempo. Una cotorra y un
guacamayo que volaban por el área decidieron ofrecer su ayuda - Hola. Nosotros
podríamos ayudarle a reparar su balsa más rápidamente si traemos material
sobrante de nuestros nidos -
Agradecido Don Juan acepto la ayuda de las aves y se dedico a reparar la
balsa para tenerla lista para el viaje de regreso.
El Tapir, que estaba cerca dijo; - estamos cerca a las minas y yo conozco el
camino. Podemos caminar hasta el lugar. -
- ¿y que pasara con nuestra balsa? - preguntó Don Juan. - La
ocultaremos con ramas de palma cerca del lago.
Cuando llegaron al lugar vieron carabineros por todas partes y niños de 8 a
14 años trabajando .El lugar era inhóspito y estaba cercado por todas partes
El Cóndor llamó a la Cotorra y le dijo; - ve tú que eres la más pequeña entra
al lugar y averigua entre los niños si está ahí Zarco. Trata de
hablar con él y le dices que hemos venido a rescatarlo junto con los demás
niños. -
Al poco tiempo regresó la Cotorra y posándose en el hombro de Don Juan dijo;
- Zarko está en ese campamento y va avisar a los niños que
estén alerta porque los vamos a sacar de ese campamento. En un panal de abejas
estaba la reina de la colmena y ofreció ayudarlos. Las hormigas
Marabunta también se agruparon para unirse a éste ejército de
la selva.
El Cóndor que estaba escuchando todo dijo lo siguiente;
- Lo primero que tenemos que hacer es planificar como los
atacaremos. Hay que desarmar a los soldados primero. Ya es tiempo que saquemos a
estos seres que destruyen todo lo que Dios nos ha dado; la tierra, las plantas y
todos los animales. Se destruyen entre ellos mismos es tan brutal esta actitud
que abusan de los niños como en éste caso, los hacen trabajar como esclavos.
Tenemos que mostrarles a ellos que podemos luchar por nuestros derechos y
solo así salvaremos nuestro mundo.
Mi plan es el siguiente; atacaremos de noche.
- ¿Cuántas abejas hay? - Aproximadamente 1200 respondieron del panal.
- ¿Cuántas hormigas tenemos? -100,000 respondieron
- ¿Cuántas cotorras? - 20 solamente.
- ¿Cuántos Guacamayos? - 40 todos jóvenes y fuertes.
- ¿Cuántos Tapir? - Somos dos solamente.
Y continuó el Cóndor; - Don Juan se quedará cerca a las 4 lanchas que están
en la orilla. Estas son de los capataces.
Primero irán las abejas y picarán la cara ...
Lea el resto del cuento aqui, en este enlace;
http://www.loscuentosinfantiles.com/zarco/
|
-
En el año 1962 empiezo a trabajar por contrato en Rocketdine, Los Angeles,
California. En esta compañía era una división de la North America Aviation
donde se fabricaban los motores para el proyecto Apollo. Una nave que llevaría
astronautas a la Luna. Al igual que yo habían otros latinos trabajando para este
proyecto. Uno de mis compañeros de trabajo era un joven mexicano llamado Nicanor
Zegarra. El, al escucharme hablar español con unos amigos me pregunto de qué
país yo era.
- Yo soy del Perú y me llamo Carlos Kakopec. Desde entonces
logramos una amistad muy familiar parecíamos hermanos de un mismo país.
Después de estar trabajando juntos por 2 años, Nicanor renuncio a su trabajo
y se fue a su país. Por otro lado yo tuve que llevar a mi esposa a Puerto Rico,
donde más tarde falleció. Al quedarme en esta isla me case con una dama libanesa
y así fue que no tuve más comunicación con Nicanor.
15 años más tarde recibo un sobre marrón que me envió mi hermano Ricardo
desde Los Angeles, dentro del sobre estaba una carta de mi amigo Nicanor, que
decía lo siguiente:
Estimado amigo Kakopec:
Te contaré que después que regrese a mi país estudié agronomía en la
Universidad Autónoma de Guadalajara. Después de 4 años me gradué y conseguí un
trabajo de investigación en una compañía que le hacía trabajos a la NASA
(National Aeronautica Space Administration). Después de trabajar 2 años allí me
dieron una beca para seguir mis trabajos de investigación en un laboratorio
agrónomo en el estado de Idaho junto con unos doctores de Irlanda y otro de
este estado. En estos laboratorios estamos haciendo experimentos con distintas
plantas que puedan sembrarse en Marte. Por eso tenemos muchas masetas donde
depositamos mucha tierra y variedad de nutrientes y minerales. Parecidas a lo
que hay debajo de la superficie de Marte. Ya sabemos que aunque en poca
cantidad, hay agua en este planeta. Los nuevos astronautas que poblaran este
planeta tendrían que llevar alimentos desde la tierra y esto es muy costoso. Por
eso estamos tratando de conseguir alguna planta que se pueda sembrar en ese
planeta y proveer alimento a los viajeros. Como se que a ti siempre te ha
interesado todo lo relacionado con los viajes planetarios por eso te envió esta
información.
Cuando tenga más información me comunicare contigo.
Saludos
Nicanor Zegarra
Esta carta me hizo sentir que aunque lejanos prevalecía nuestra amistad y más
aun me hablaba de algo que siempre me ha gustado saber ;.Mi respuesta fue la
siguiente;
Estimado amigo Nicanor
Te felicito por ser perseverante y estudioso ...
Lea el resto del cuento aqui, en este enlace;
http://www.loscuentosinfantiles.com/sembremos-papas-en-marte/
|
-
Caminaban por la playa de la bahía de Canta mará, Ecuador, tres marineros de
la tripulación del velero español "Buena Suerte"que acababa de anclar; Savarin,
Otto y Yamil. Cuando de pronto vieron corriendo a un Tapir Dorado.
- ¡Oro! - gritaron a coro los marineros
- ¿Porqué no lo tomamos a este animal y tal vez nos lleve a El
Dorado - dijo Savarín
Hacía más de 100 años desde la época de la conquista española cuando un indio
guaraní les había dicho a los conquistadores que al sur de Panamá había una
ciudad donde había tanto oro que los animales y plantas brillaban con esta
minera.
Los marineros ya sabían de este comentario y pensando que este animal los
llevaría a El Dorado lo atraparon y lo amarraron.
- Su piel brilla pero es un animal como cualquier otro - dijo
Otto
- Sí, pero el parece que viene de ese lugar que estamos buscando y
quizás pueda llevar al Dorado - dijo Savarin
El tapir estaba escuchando esta conversación y para el poder liberarse les
dijo lo siguiente; - Yo los puedo llevar a ese lugar pero amarrado no pudo ir.
Déjenme libre y cumpliré con mi palabra -
Los marineros le creyeron y le quitaron las amarras. - Síganme - dijo el
Tapir.
Y así caminaban los marineros detrás del Tapir. Iban por caminos llenos de
retamas, sauces y pinos cruzando ríos, cerca a los nevados de Los Andes. Al
atardecer veían en la lejanía un lago luminoso que alumbraba la Amazonía. Grupo
de palomas y guacamayos los acompañaban volando y cantando canciones de paz y
amor y así los iban recibiendo hasta al amanecer del segundo día.
Cuando llegaron al lago, notaron que estaba lleno de pepitas de oro ...
Lea el resto del cuento aqui, en este enlace;
http://www.loscuentosinfantiles.com/el-tapir-dorado/
|
-
En una hermosa mañana de verano, los huevos que habían empollado la mamá
Pata, empezaban a romperse, uno a uno. Los patitos fueron saliendo poquito a
poco, llenando de felicidad a los papás y a sus amigos. Estaban tan contentos
que casi no se dieron cuenta de que un huevo, el mas grande de todos, aún
permanecía intacto. Todos, incluso los patitos recién nacidos, concentraron su
atención en el huevo, a ver cuando se rompería. Al cabo de algunos minutos, el
huevo empezó a moverse, y luego se pudo ver el pico, luego el cuerpo, y las
patas del sonriente pato. Era el mas grande, y para sorpresa de todos, muy
distinto de los demás.. Y cómo era diferente, todos empezaron a llamarle
de Patito Feo.
La mamá Pata, avergonzada por haber tenido un patito tan feo, le apartó con
el ala mientras daba atención a los otros patitos. El patito feo empezó a darse
cuenta de que allí no le querían. Y a medida que crecía, se quedaba aún mas feo,
y tenía que soportar las burlas de todos. Entonces, en la mañana siguiente, muy
temprano, el patito decidió irse de la granja. Triste y solo, el patito siguió
un camino por el bosque hasta llegar a otra granja. Allí, una vieja granjera le
recogió, le dio de comer y beber, y el patito creyó que había encontrado a
alguien que le quería. Pero, al cabo de algunos días, él se dio cuenta de que la
vieja era mala y sólo quería engordarle para transformarlo en un segundo plato.
El patito salió corriendo como pudo de allí ..
Lea el resto del cuento aqui, en este enlace;
http://www.loscuentosinfantiles.com/cuento-patito-feo/
|
-
Hubo, en época muy remota de esta en que vivimos, un poderoso Rey, amado con
extremo de sus vasallos, y poseedor de un fertilísimo, dilatado y populoso
reino, allá en las regiones de Oriente. Tenía este Rey inmensos tesoros y daba
fiestas espléndidas. Asistían en su corte las más gentiles damas y los más
discretos y valientes caballeros que entonces había en el mundo. Su ejército era
numeroso y aguerrido. Sus naves recorrían como en triunfo el Océano. Los parques
y jardines, donde solía cazar y holgarse, eran maravillosos por su grandeza y
frondosidad, y por la copia de alimañas y de aves que en ellos se alimentaban y
vivían.
Pero ¿qué diremos de sus palacios y de lo que en sus palacios se encerraba,
cuya magnificencia excede a toda ponderación? Allí muebles riquísimos, tronos de
oro y de plata, y vajillas de porcelana, que era entonces menos común que ahora;
allí enanos, jigantes, bufones y otros monstruos para solaz y entretenimiento de
S. M.; allí cocineros y reposteros profundos y eminentes, que cuidaban de su
alimento corporal, y allí no menos profundos y eminentes filósofos, poetas y
jurisconsultos, que cuidaban de dar pasto a su espíritu, que concurrían a su
consejo privado, que decidían las cuestiones más arduas de derecho, que aguzaban
y ejercitaban el ingenio con charadas y logogrifos, y que cantaban las glorias
de la dinastía en colosales epopeyas ...
Lea el resto del cuento aqui, en este enlace;
http://www.loscuentosinfantiles.com/el-pajaro-verde/
|
-
- Se escapó, se escapo, se escapo - gritaba uno de los
guardianes del zoológico del Bronx, New York
- ¿Quien se escapo? - preguntaba Don Martin Soto, asistente del
zoólogo, John Applejack.
El que estaba gritando, era el guardián Don Rolo Mala gamba. Este señor
empezó a explicar a don Martin Soto que el mono chimpancé que trajeron de
Nigeria se escapo, junto con otros animales. Entre los animales que se escaparon
había un pájaro carpintero. Aparentemente el pájaro carpintero hizo amistad con
el mono. Como las jaulas estaban hechas de madera el pájaro carpintero usando su
fuerte pico, corto dos tablas y libero al chimpancé logrando así escaparse del
parque.
- ¿Por dónde se fueron? - preguntó Don Martin.
- Salieron por el vetusto corredor de las piñatas y desaparecieron
en el horizonte. Yo quise atraparlos pero no pude alcanzarlos. Mientras esto
pasaba, el pájaro carpintero le decía a Chim - Vamos al aeropuerto La Guardia y
ahí podemos tomar un avión que nos pueda llevar a Nigeria -
- Es buena idea. Yo quiero estar con mi familia pues me hacen falta
- dijo chim
Cuando llegaron al aeropuerto un piloto de líneas aéreas internacionales los
estaba escuchando. Era el capitán Raul Cartajena. Se acerco a ellos y les
pregunto; - ¿Que hacen aquí?
A mi amigo Chim lo trajeron del África junto con otros animales y con ellos
vine yo también, enjaulado. Extrañamos nuestro país y queremos regresar.
Escapamos de las jaulas y vinimos aquí para ver si cogemos un avión que nos
lleve a África - dijo el pájaro carpintero.
- Ustedes no pueden irse así porque lo primero que tienen que hacer
es conseguir los papeles necesarios para el viaje, tienen que estar en
cuarentena y ser vacunados, Y el registro de emigración y el pago de los pasajes
lo procesan y lo paga la persona que esté a cargo de ustedes. Yo soy piloto de
aviones y mi nombre es Raúl Cartagena. Yo tengo una idea y creo que pueda
ayudarlos. Yo tengo un hobby, construyo avionetas en mi casa que está en Long
Island. Puede ser que con la ayuda de ustedes fabriquemos una nave para ir al
África. Vengan conmigo para que conozcan mi taller. Yo les explicare acerca de
mis experimentos.
El chimpancé y el pájaro carpintero se miraron sorprendidos.
El señor Cartajena noto que no le creían pero hizo un nuevo intento ...
Lea el resto del cuento aqui, en este enlace;
http://www.loscuentosinfantiles.com/el-chimpance-volador/
|
-
Don Pascual es un campesino que cuidaba de rosales con rosas de color rojo
carmesí, blanco y amarillo. Vestía Don Pascual el clásico ropaje del cortador de
caña en época de zafra; pantalón gris y camisa de color blanco. Llevaba sombrero
de paja de ala ancha y machete al cinto. También echaba abono a los 3 cercanos
árboles; el aguacatero, el mangó y la huanabana que daban frescura y adornaban
el lugar amen de los frutos que de ellos recibía. Acompañaba a Don Pascual en
esta tarea su perrito sato llamado Tarzan. Junto con los pajaritos y las
mariposas que revoloteaban el solar.
Doña Viviana, dueña del jardín, mostraba admiración por Don Pascual y cuando
salía de compras traí abono para que él lo usara y se lo daba con gran amor.
Un día Doña Viviana se levantó temprano y por entre las cortinas de la
ventana miró los rosales. Notó que ya no estaba el árbol de mangó, el aguacatero
y el de guanábana. No estaban ni los pajaritos, ni las mariposas, el terreno
estaba lleno de hojas y entre ellas estaba un nido desbaratado y huevitos
partidos de un colibrí que con amor recogía pedazos del cascaron.
- ¡Don Pascual, Don Pascual ¡ ¿Que pasó aquí? Porqué ya no están los
árboles amigos de los Rosales - preguntó Doña Viviana
- Señora, los cortaron para usar ese espacio y hacer un camino.
-
- Por lo menos dejaron los rosales y el rocío de la mañana mojaron
sus hojas -
- No Doña Viviana, no es el rocío son lagrimas de dolor que brotan
de el corazón de los Rosales y bajan por entre las ramas y las espinas. Llegan
hasta la tierra pidiendo explicación - dijo Don Pascual
Doña Viviana se puso triste y preguntó a don Pascual; - ¿Que podemos hacer?
-
- No creo que podamos hacer algo - dijo don Pascual y cabizbajo con
su sombrero en la mano se alejó. Iba al lado de el también muy triste Tarzan
Todo ésto escucharon los rosales y le dijeron al colibrí que por ahi volaba;
...
Lea el resto del cuento aqui, en este enlace;
http://www.loscuentosinfantiles.com/a-dona-viviana-le-hablaron-las-rosas/
|
-
Era el verano de 1943, un poderoso terremoto destruyó gran parte de los
pueblos del Callejón de Huaylas (llamado así por las tribus de indios que
existieron en ésta área) en la cordillera de los Andes, donde asentaban ciudades
ricas en agricultura, ganadería y muchas minas.
Una de ellas es Caraz, ciudad hermosa en el valle del rio Santa, con una
vista preciosa del nevado del Huandoy. Doña Juana Torres Tejada y don Eduardo
Méndez Milla junto a mis dos hermanos y dos hermanas vivíamos en la calle
Yanachaca de ésta ciudad. Nuestra casa hecha de paredes de adobes se derrumbó y
el segundo piso se vino abajo y hacia al frente. Prácticamente cerró las
entradas de la casa y se nos hizo muy difícil salir. Gracias a los ladridos de
nuestro perro Pive, los vecinos nos escucharon y pudieron sacarnos al tercer
día. Toda la familia se salvó pero la casa sufrió casi una destrucción
total.
Mi padre con otros voluntarios levantaban cadáveres que el rio arrastraba
hasta las orillas para después depositarlos en fosas comunes. Otros
sobrevivientes se dedicaban a recoger sus pocas pertenencias que les quedaba. La
electricidad que venía de una pequeña central hidroeléctrica. Los generadores se
afectaron y el pueblo se quedó sin luz y agua por muchos meses. Toda la gente
se quedaba como huérfanos del destino. Por la empedrada calle de Yanachaca se
escuchaban los gritos de niños y personas que iban al rio a ver si un familiar
encontraba.
Triste regresaban pero traían en unos bolsos papas que el rio dejaba en la
orilla. Con esto aplacaban el hambre que ya empezaba a sentirse y los
sobrevivientes nada tenían para alimentarse. Porque todos los caminos estaban
cerrados y no había comunicación con nadie. Las líneas de teléfono y del
telégrafo estaban destruidas al pasar la avalancha de fango y agua, arraso con
los sembradíos de papa y lo único que flotaba eran estas legumbres que no solo
se quedaban en la orilla, sino que germinaban en el fango.
El alcalde de la ciudad, señor Fernando Malaespina, reunió a todos los
habitantes de la ciudad, en la plaza de armas. Quería que tuvieran calma y que
lo escucharan para todos como una sola familia trabajáramos ayudándonos los unos
a los otros. Pronto llegará de Lima alimentos y pertrechos para reconstruir la
ciudad. Y continuó diciendo;
- El presidio de esta ciudad se ha derrumbado. El edificio ha
perdido todo los alimentos que teníamos en el almacén y la cocina se ha
desmoronado. No hay quien prepare alimentos a 31 presidarios que llevan 5 días
sin salir y comer nada. Yo necesito una persona voluntaria que les cocine y les
lleve agua. A la persona indicada quiera hacerlo le proveeré lo poco que nos
queda en la alcaldía como; papas, maíz, frijoles, harina de maíz y avena para
hacer pan.
Todo el mundo se quedó en silencio. Algunas personas decían que se pudran y
así paguen por todo el mal que hicieron a la sociedad. Nadie levanto la mano
para ofrecerse para dar este servicio. Solamente una diminuta mujer levantó su
mano derecha, era mi madre. Y dirigiéndose a todos los ciudadanos y al alcalde
dijo;
- Todos estamos pasando por una situación difícil todos queremos
comer, queremos vivir ellos están en una cárcel. No pueden vivir sin alimentos.
Estamos aquí para dar vida y por eso, yo voy a mi casa a prepararles la cena.
Este no es momento de juzgarlos. La actitud de valentía y amor al prójimo
sorprendió a todos los que le escucharon y silenciosamente se retiraron.
Mi madre y yo nos fuimos rápidamente a casa. Papá nos estaba esperando,
fumándose un habano.
- Eduardo - dijo mi madre dirigiéndose a mi padre - Mezcla la harina
de maíz y avena que vamos hacer pan. La levadura está en la repisa de la
alacena. Pon leña en el horno de ladrillo y haremos pan de chuno (harina de
papa) y asaremos papas. Yo me encargaré de hacer un puchero con carne de
cordero y calabaza. Gracias a Dios que en la colca tenemos muchas papas que
también podemos usarla cuando no hay pan, mas tenemos chuno y papa seca;que
siempre guardamos para emergencias como esta. Manuelito y yo le entregaremos
papas a nuestros vecinos que se quedaron sin nada. Gracias a que tuvimos una
buena cosecha este año y después llevaremos alimento a 31 presidarios con
nuestra mula Lucero. Mi padre, un hombre muy severo y estricto exclamó;
- Juanita como te atreves son unos delincuentes. ¿Tu sabes el riesgo
que estas tomando? Esta tarea es muy peligrosa -
- Eduardo, me ofrecí voluntariamente al alcalde para llevarle
alimento a estos presidarios. No podemos dejarlos morir. -
Pensativo, mi padre se dirigió hacia el horno ...
Lea el resto del cuento aqui, en este enlace;
http://www.loscuentosinfantiles.com/31-presidarios/
|
-
Compartir
y contar cuentos infantiles es una manera de dar información a estudiantes para que compartan sus experiencias, orígenes y culturas, pero también la narración ofrece una serie de otros beneficios.
Collins y Cooper (1997) presentan 12 razones por las que la narración es valiosa en el aula:
- ayuda a los estudiantes mejorar sus habilidades de la imaginación y la visualización.
- Brinda una oportunidad a los estudiantes a escuchar y desarrollar una apreciación de la gama, la belleza y el ritmo del lenguaje.
- Presenta a los estudiantes a las palabras en contexto, lo que les ayuda a entender las palabras desconocidas y aumenta su vocabulario.
- Cuentos ayuda a los estudiantes la práctica y perfeccionar sus habilidades para hablar en cuando comparten sus historias con los demás.
- Cuentos ayuda a los estudiantes a mejorar sus habilidades de escucha mediante la comprensión de significado, inferencias, y la interpretación de la información.
- Cuentos brinda una oportunidad para que los estudiantes interactúen con los adultos a nivel personal.
Lea las otras seis razones para contar cuentos infantiles en www.loscuentosinfantiles.com
|
-
Los Cuentos

A lo largo de los diversos relatos de El mango de Pascua
se transmiten los valores morales del esfuerzo personal, la honestidad,
la bondad, la inteligencia y la capacidad de inventiva, que hacen
posible sobrevivir a las situaciones complicadas de la vida y realizar,
al fin, el anhelado sueño americano. Estamos, en cierto modo, ante un
pequeño manual de supervivencia, en el que se nos enseña cómo lograr un
lugar en la sociedad sin perder la verdad del corazón. Claro que eso no
lo consiguen solos los protagonistas. A veces es la familia la que
aparece junto a ellos apoyándolos. haga click en el enlace (link) próximo para leer el resto de la crítica; http://www.loscuentosinfantiles.com/critica-por-doctora-en-literatura-espanola/
|
|
|
|