LOCOS QUE JUEGAN CON MI MUNDO
Los tiempos cambian, es un hecho, y también cambia nuestra forma de entender el mundo.
Por ejemplo, mi suegra que ronda los 80, tiene fascinación absoluta por lo Americano, para ella siguen representando la grandeza, el país de todas las oportunidades, de todas las libertades, el gran salvador de nuestra Europa sometida a los Nazis, el que ayudó a la España franquista en reconstruirse sobre los restos de la guerra civil. Jamás se planteó lo que se paga a cambio….
Y a nosotros hijos del progreso, afortunados que no conocimos guerra ni padecimos sus consecuencias, nos educaron en el mismo sentido…
De pequeña, no habían matices, era blanco o negro, capitalismo o comunismo, Brejnev o Carter, en definitiva buenos o malos. Lo rancio llegaba del Este, lo bueno era made in USA. La música Disco, la películas, Starky y Hutch, los Angeles de Charlie, la palmeras de Miami y las estrellad de Joliwood molaban, vaya Usted a comparar con el Kasachov, la balalaica, el frío siberiano, el GULAG, Dostoievski (que seguro que era un escritor que te cagas pero un intenso de cojones, en fin digo yo porque a parte de algún trozo no leí nada de él). Y la pobrecita Anastasia, ¿qué me decís de ella? Primero su familia pierde el norte por culpa de un alucinado llamado Rasputin, y luego la masacran enterita.... y ella andando sola por le mundo con una especie de murciélago (si es verdad y además se llamaba Bartok lo decía Mr Disney, gran profeta americano), intentando que le reconozcan sus derechos… Acaso no era una pena… Gente capaz de hacer eso a una niña no tenía alma mientras que el gran amigo americano era nuestro salvador, los GI eran guapos sonrientes, y regalaban chicles y Marlboros a lo niños hambrientos… ¡Qué humanidad! Estaba claro para mi mentalidad de niña que lo Divino y lo Glitter, el éxito garantizado estaban en Yanqueelandia.
La primera vez que me cuestioné el papel de Estados Unidos en nuestro mundo fue al escuchar mi hermano que al terminar la carrera de periodismo, presentó una tesis sobre “el papel de la CIA en el golpe de estado en Chile”, yo que en esos momentos andaba liada con un refugiado político del régimen de Pinochet, estaba muy interesada en todo lo que se refería al cono Sur. Mi hermano quien como buen universitario estaba en fase rebelión contra cualquier sistema, vamos que se estaba haciendo Rojo tirando a anarquista, me soltó un discurso que entendí a medias pero del cual saqué mi conclusión “los Yankees y sus servicios secretos se habían comportado como unos hijos de puta”.
La semana pasada el mundo que ya no se estremece por nada, se sobresaltó por la masacre de Virginia, o sea un estudiante perturbado mató a sus compañeros de clase… Es un drama para qué negarlo, pero lo más escalofriante era ver el arsenal que la joya había estando atesorando y las declaraciones del señor quien se las vendió, venían a decir mas o menos o eso: “hay que ver lo mucho que había sacado partida a la pistola, porque no era la mejor arma para esos casos” ¿acaso no os dan auténtico pavor?
Los americanos adoran las armas, desde los tiempo del Far West, y siguen considerando un derecho tenerlos y hacer uso de ellos, con su bandera y lema “in god we trust”, pretenden organizar el mundo según sus criterios y siempre sacando provecho de ello.

Comparad las dos fotos que puse para adornar este blog, son reveladoras: Un puro producto made in USA como Charlton Heston y un dictador como Sadam Hussein y la misma forma de empuñar el rifle, la misma megalomanía, lo cual me ha hecho pensar que el mundo está plagado de insensatos, que ponen en peligro nuestro planeta…
Cada vez bendigo más haber nacido en Europa Occidental, donde nuestros hijos (y espero que así siga aunque a veces me temo lo peor) no tienen que pasar por un detector de metal antes de entrar a clase, donde puedo decir y pensar lo que me da la gana sin que me consideren una subversiva, donde puedo ser mujer y pasearme sin que me tapen con un velo de pies a cabeza y con consentimiento masculino, donde el hambre no me empuja a salir de mi pueblo para emprender en un viaje posiblemente sin retorno…
Si lo sé he sido un pelín intensa en este blog pero es que además de mi madre, mi padre también viene a felicitarme el cumpleaños, y estoy altamente contrariada, lo siento por los americanos que no votan a Bush y están en contra de su política, pero con alguien lo tenía que pagar….