UN PARAISO CERCANO

Ups he vuelto a la normalidad, un coñazo muy grande si señor, pero bueno esta semana sin trabajo, internet, teléfono me ha hecho mucho bien. Se me ve, y desgraciadamente me temo que bastante porque entre otras cosas no he parado de comer, eso sí anduve un montón así que a lo mejor compensa, y sino que me quiten lo balaio. Mis C y E y yo llevábamos desde agosto sin salir los tres juntos y casi que estuvimos en un tris de no movernos de Madrid porque tardamos tanto en reservar que al final no quedaba nada interesante a un precio correcto....
Pero mi E estaba ya aburrida al segundo día de vacaciones, vamos el tiempo de constatar que todos sus amigos se habían largado a su mítico Pueblo. Nosotros por ser expatriados no tenemos ninguno a mano y en esos momentos se echa en falta, pero yo no estaba dispuesta a aguantar un quejíooooo continúo digno de cualquier paso de Semana Santa, le dije a mi C, nos largamos y punto, donde sea pero si escucho un "Me aburroooooo" más no respondo de mis actos.... Y funcionó. Visto el panorama sólo nos quedaba la opción que llamanos "U.R.S.S." Y no, no se trata de la ex Unión Soviética" , nuestro Ultimo Recurso de Semana Santa es sencillamente PORTUGAL. La cuarta vez ya que vamos a la desperada a visitar nuestros vecinos lusos. Lo cierto es que la primera vez, en el 92, fue alucinante porque íbamos pensando que era lo mismo que en España visto que estábamos a unos 50km de la frontera con Andalucía, y para nada. Acostumbrados al bullicio español, nos impresionó la tranquilidad. Demasiado, al segundo día estábamos más aburridos que las ostras que comimos el día anterior. Hartos de decir "Qué bonito, qué gente más amable" cómo para convencernos que estábamos pansándolo de P.Madre, pusimos rumbo a Isla Cristina al tercer día. Y no repetimos hasta transcurridos ocho años... Qué volvió a pasar lo mismo, todo genial, la comida, las playas, los paisajes, la gente, pero con una falta de chispa que nos hacía volver contentos a casa. Pero esta vez fue diferente. Decidimos pasar del Sur y de sus maravillosas playas (que lo son en serio) ya que mi E es mayor y se le puede llevar a visitar otros lugares y nos lanzamos a por LISBOA y alrededores... Así que el lunes a las 1 de la madrugada, seguía yo buscando hoteles. Muerta de cansancio me fui a la cama con la misión cumplida..... y el martes, mi C con el coche a punto y su nuevo GPS nos llevaron a nuestro destino.

Primera impresión: El GPS es un gilipollas que se empeña en ir directo a los sitios y no se quiere parar a ver los sitios con encanto que indica mi mapa de toda la vida. Cuando se lo recalco a mi C, me manda a la mierda,,, es que cuando conduce no es muy simpático el chico, se estresa mucho. Llueve todo el camino, pero Ô milagro, llegamos a Portugal y se apartan los nubarrones para dar paso a unas nubecillas blancas de esas que pintan los niños. Llegada a Lisboa por el puente 25 de Abril, encima del Tajo y vista panorámica de la ciudad. Como diría el de Ubrique en dos palabras IM PRESIONANTE.....
Segunda impresión: El GPS es menos gilipollas cuando te guía por las callejuelas de la ciudad, recalca mi C a su vez y con retintín.... No contesto por ser yo muy maja y también porque es cierto que con mi callejero hubiésemos quedado atrapado en un callejón sin salida..... El hotel de 4 Stars con piscina climatizada en el ático (aconsejado por Dante).... pues eso.... Divino. El chico de la recepçao encantador me dice: "Su reserva ha sido anulada", y yo "Quéeeeee, vaya morro que tienen los de la web de reserva", el repeçaonista "No señora que la reserva era para ayer por la noche", mi C "Subnormal, pa eso has estudiado turismo", mi E "Yo tengo que meaaaaaaaaar ya".
Unos paletos integrales, menos mal que el chico nos dijo que no pasaba nada y nos dio la llave de la habitación que sino mi C me mandaba de vuelta a Madrid andando y seguía sólo con nuestra hija,,,,,,
Tercera impresión: Ala a patearse la ciudad de las 7 colinas... Maravilla, Lisboa es encantadora, sólo 4 líneas de metro, todavía es humana. Sus casitas blancas y de colorines apiñadas en las colinas, sus palacios y plazas majestuosos, el elevador de Santa Justa una joya arquitectutal desde donde ves toda la ciudad, el castillo de San Jorge al cual subes en tramvía de otra época... la torre de Belém.... todo tiene su encanto y la gente simpática como lo son las personas hospitalarias de verdad, y los pasteles, y sobretodo el Marisco... percebes, cigales y la zapateira (que no es la mujer lusa de nuestro ZP) sino un buey de mar. Regado con vino verde es un manjar.... Mi E se ha vuelto adicta... (al buey que no al vino, tiempo al tiempo). Qué sensación de paz y de disfrute señores.. Momentos que hacen que la vida merece la pena..

Cuarta impresión: Los alrededores de Lisboa... en un rayo de unos 50 km se puede visitar un montón de lugares mágicos... Estoril está bien, pero mejor
Cascais con su bahía y la playa de Guincho. Como mi C es muy comercial, entabló amistad con el director del Hotel y nos aconsejó la ruta que va de Cascaís a Sintra por la playa.... y eso hicimos y otra vez nos quedamos boquiabierta ante la belleza de los paisajes, la fuerza del océano cuando se rompe en las rocas, comimos en Azenhas do Mar (foto 1) probablemente un pueblo de 9,5 en mi lista de lugares con encanto.. y llegamos a
Sintra y su maravilloso Palacio Da pena, erguido sobre una montaña, mirando el mar, desde sus torres dignas de un sueño del Dalí más delirante... Una pa sa da

Y no dio tiempo para más, pero seguro que volveré..... Así que vosotros si queréis un lugar de ensueño, romántico de verdad para pasar un fin de de enamorados o en familia, no lo dudéis, con GPS o vuelos Low Cost, Portugal está al ladito y de verdad que merece la pena....
Así que aquí estoy de vuelta, con las pilas puestas y cargadas, dispuesta a daros guerra......
Y vosotros qué tal la S.S.