UNA CRUELA EN CIERNES
Aparte de ser la Cruela que conocéis por mis blogs, o por lo menos la imagen que os habéis hecho de ella, también soy madre. Mi E cumplirá 11 añazos en mayo, es decir que está en esta etapa tan complicada de la pre-adolescencia. Este concepto es nuevo, nosotr@s, solíamos ser niños mucho más tiempo, la adolescencia no nos atacaba tan pronto, pero nos daba de lleno, sobretodo a los chicos, la verdad que eso de los gallitos es un castigo divino, y el sombreado de labios adornados con granos, ni os cuento.
Bueno pues la preadolescencia es una etapa en que vuestro retoño, sigue pareciéndose a un niño pero su mente ya está mucho más adelante.
Mi E siempre fue una niña especial, si claro que voy a decir yo que soy su madre, pero en fin ella siempre fue muy lanzada.
Empezando por su parto. Cualquier mujer recién embarazada conoce este momento de tensión en el cual el tocólogo le pregunta: "fecha de la última regla" y a continuación coge una especie de rueda y anuncia la fecha probable de parto. Pues yo que no soy de ciclo regular, le dije el 15 de agosto por decir algo y a sabiendas de que este día en concreto no estaba con mi C, enfin a mi me tocó 22 de mayo.
Pues la niña como que lo oyó porque el 22 de mayo, después de haberme dejado dormir la noche entera, me levanté a las 7,30 y al ver que no dejaba de hacer pis, deducí que había roto aguas. Coño pensé ni noté una sola contracción... Muy digna me metí de pie en la bañera y haciendo caso a la matrona de las clases de preparación al parto, me fije en el color del líquido. Al ver que estaba clarito (señal que todo va bien para las no iniciadas), llamé a mi C, que estaba durmiendo como un tronco.
- Cariñooooooo despierta que nos vamos a la clínicaaaaaaaaaa
Fue la única vez en su vida que se levantó de golpe, y luego no sé ¿por qué? se puso histérico buscando un par de zapatos alegando que no quería ir al paritorio en sandalias... En fin no metimos en el coche, y fue cuando me llegaron la contracciones, esas que te duelen tanto que te dejan doblada, dicen algunas que sarna con gusto no pica, pero yo os juro que en este momento, pensé ¿por qué coño me habré quedado embarazada ? y también pensé "C eres un cabrón, mira cómo me has dejado, te odio".
La llegada a la clínica fue dantesca, yo enrollada en una toalla porque no me acababa de vaciar del líquido amniótico (hay que ver que retención de líquido más enorme) y doblándome a cada contracción, en plena calle y hora punta. En la recepción una subnormal me pregunta: ¿A que vienes?, yo como ganas de homicidio "A parir coño o ud se cree que el modelito que llevó es para ir a la playa". Se asomó y concluyó que el hecho estaba demostrado, y dijo "Habitación trece, ahora mismo viene el médico" y allí es cuando mi C hace el ridículo " La trece ni hablar que da mala suerte" y yo "Callate mendrugo, que no me vengas ahora con gilipolleces"....
Asi que sin esperar a nadie me fui a la Trece, donde acudió el médico ipso facto, primero procedío a terminar de romper la bolsa, y como vino una contracción en este mismo momento le deje el traje empapado de líquido amniótico. Haberse puesto la bata que a eso sirve, le dije amablemente, ni un "lo siento" ni na, es lo que pasa cuando vas a parir, te permites cualquier licencia, sabes que siempre te perdonarán. Pero lo peor fue que, no sé si por venganza por lo del traje, el susodicho me anunció que de peridural ni hablar, qué era tarde que ingresé con 7 cm de dilatación y que no me quejará de los dolores porque habían llegado tarde. Todo una suerte para una primeriza.
La madre que me parío, iba a parir como los animales..... sin anestesia, ni cesarea, ni ningún adelanto de la ciencia.... Yo solo contra el mundo... Ala a empujar.... Así que odiando al mundo en general y a mi C en particular, le clavé las uñas en el brazo a cada contracción, tuvo las marcas durante semanas.
Menos mal que a la hora, la comadrona me llevó al paritorio y al tercer empujón, fuera..... Prisas que tenía la niña por descubrir el mundo... y ganas de hacerse notar porque fue tranquila hasta volver a casa, donde decidió que por no perderse nada no iba a pegar ojo. Y yo me volví un zombie enamorado de una muñeca, embobada de sueño y maravillada por cualquier cosa que haga mi retoño incluido sus excrementos. Lo cual es patético si lo cuentas a solteros no iniciados. Gracias Maitena por ilustrar tan bien este momento:

La curiosidad de mi E la llevó a ser a veces temeraria. Con nueve meses, decidió que el carrito era un rollo y se puso a correr (que no andar) sola, al año y medio se fugó detrás de un gato y a los tres se cayó al Guadalquivir, en pleno barrio de Triana, digo yo que por bautizarse de la forma más flamenca ya que si padres pasaron de hacerlo de una forma católica. Era temible mi niña, y viva como el hambre.... Siempre fue difícil llevarla a tu terreno.
Todas madres saben que un NO no siempre es suficiente y por no empezar las peleas con sus peques, recurren a la palabra: "Mañana"
" mañana iremos al zoo, mañana te lo regalaré, mañana eso y mañana lo otro" y a mi me funcionó hasta el día en que mi E con 4 años me preguntó nada más levantarse "Mamá ¿hoy es mañana?"
y yo "perdón"
¿qué si hoy es mañana?
"ah bueno, sí cariño hoy es mañana de ayer", le dije esperando que se quede contanta, pero me miró pensativa y soltó
"¡qué bien! entonces hoy vamos al zoo",
La habíamos cagado, desde entonces engañarla siempre ha sido complicado, me cachis....
Y ese terremoto "milagrosamente" ya va a cumplir 11 años... y me temo lo peor porque entre las revistas Bravo y Pop star, los posters de Orlando Bloom y Iker Casillas, mi niña se está haciendo una adolescente tirando a repelente que me estaba reprochando no saber entenderla, dios.. que madre más injusta soy.
Por ejemplo ayer me dijo:
- Mamá en el exámen de mates no hice los problemas,
¿por qué?
- porque me dijiste que los deje
- ¡cómo! te dije que no te quedes estancada en los problemas que no los hagas hasta el final, no que los dejes del todo
- Cachiiiiiiiis lo entendí mal, oye que si tengo mala nota será también por tu culpa, con lo cual la paga del sábado la tengo intacta....
- Cómmmmmmo ah que te la quito por impertinente... ¿quién te crees que eres mocosa?..
Ella retadora:
- Da igual que con lo que me da el tío Dante, tengo de sobra
A Dante un día de estos le capo. Menos mal que de repente viene la niña de 10 años que sigue siendo, me abraza por nada y me dice te quiero muuuuuuuuucho mami, eso me hace recordar que a pesar de todo, tenerla siempre me compensará....