Crueles pensamientos.

LA CRU DA VERDAD.... COMO PUÑOS
FASHION VICTIMS
Este fin de semana me visitaron la hija de la Véro con su padre ex de la Véro y amigo de Carlos desde hace más de 30 años… Esta separación se hizo más o menos bien y la verdad que da gusto ver que la niña está feliz viajando con Papa y que el régimen de visita sea del tipo flexible. Vamos que no se putean demasiado entre ellos y creo que muchos padres divorciados podrían seguir el ejemplo.

Así que este fin de me tocó un CINDIES WINNIES WEEK END, que es como llamo a los fines de semana dedicados a cosas de niñas bonitas. Mientras los progenitores se dedicaban a escuchar canciones de Bob Dylan alias el gangoso, y a mirar fotos antiguas de sus viajes de mochileros, nosotras, a saber mi E, la Z de Véro y yo, pusimos rumbo al Factory .

Las niñas suman 22 años, y estaban maravilladas, yo me descojonaba con verlas. Es que nuestras niñas ya no lo son… Vamos que la adolescencia se ha adelantado mucho estos últimos años. En mis tiempos, mi madre me compraba una muda por temporada que junto con lo heredado de mis primas, formaba mi fondo de armario. Y ni falta decir que de opinar ni hablar… Volvía cargada con un Loden, esta prenda de paño verde que te hacía parecer un pino, un jersey de lana que se hacía bolas al tercer lavado y un par de jersey de cuello alto de licra que te hacían la cabeza tipo bombilla. No es de extrañar que en cuanto pude me hice punky, luego le deje por considerarlo un poco falta de glam y me convertí en New wave que era más glitter (sí me tocaron los 80 de lleno).

Pero yo que soy una madre enrollada, conozco bien a mi retoño y sé perfectamente que para elle la tiendas tipo Mayoral, pues se acabó, porque textualmente “Son para niñas pijas y con poca personalidad”, así que tenía intención de visitar las tiendas tipo Zara, HM o Bershka que bien se sabe que la talla XS o 26 es más apropiada para chicas de 12 que de 25.

¡Qué cosa! Mis niñas que hace un par de años jugaban a las Bratz, se han convertido en unas, menos el cabezón porque hay que ver como la tiene este engendro de muñeca. Hombre, tuve que poner un poco de orden porque tampoco quiero dar razón a Torrente con lo de “es que la visten como putas”, pero es cierto que los modelos de hoy en día poco tiene que ver con nuestra tierna Nancy de la infancia, tan cursi con sus vestidos de princesa. Ahora las muñecas son cómo mínimo prototipos de Pop Star. Es que la nueva generación ya no sueña con ser la bella durmiente, ahora son Madonas y Britneys y la verdad que no sé que me da más miedo…

Así que estuvimos las tres probándonos de todo, y acabamos las tres comprando en la misma tienda, lo que me llevó a preguntarme “¿soy yo una barbie geriátrica en potencia?, ¿acabaré siendo una Obregón de mercadillos, que es casi más patético? ¿Cómo es posible que me guste las mismas cosas que unas niñas de 10 y 12 años?


Me estoy preocupando… Pero yo no me siento identificada con la moda de mujeres de 40, lo que llaman los clásicos y es cierto que me visto más como las chicas de bachillerato del cole de mi hija, pero así me siento yo a gusto… Mi hija siempre me dice que para sus amigas “soy la madre más guay porque visto genial y no me parezco a las suyas”, y cuando le pregunto lo que piensa ella me contesta con un “bueno” que no sé muy bien como interpretar….

En fin, acabamos el día en el teatro y desde aquí invito a padres con niñ@s (aunque sean pequeños) a ver el espectáculo de danza “Pequeños paraísos” de la compañía Aracaladanza en el Teatro de la Abadía de Madrid. Es sencillamente precioso.

Fue un día genial que confirmó mi teoría de que para no hacerse mayor, hay que sentirse joven. Intentando no morir en el intento…..

Publicado el: martes, 05 de diciembre de 2006 9:44 por crueladeval
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Comentarios

Anonymous ha opinado:

jajajaja cuanta razón tienes, hoy en día las niñas no quieren ser Blancanieves o Cenicienta... quieren ser una de las chicas de Sexo en Nueva York. Cuando yo tenía 12 años sólo se me ocurría maquillarme en carnaval o cuando tenía una boda o cosas de ese tipo... pero siempre bajo la mirada atenta de mi madre, que para algo el rimmel es suyo. Cuando yo tenía 6 años veía a los que tenían 14 como si tuvieran 18 o 20 años, y cada vez que me hablaban huía despavorida pensando que me iban a pegar, hoy en día eso no ocurre: cuando yo tenía 17 años un mocoso de 8 nos preguntó a mis amigas y a mí: "oye ¿tú has follado?" imagínate la cara que se nos quedó... en fin, historias para no dormir
besos
# diciembre 5, 2006 12:45
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