Siempre impecables, guapísimas, a la última, con la ropa más favorecedora y el novio más impresionante... Pero, lo creáis o no, ellas, las famosas, las mujeres más admiradas del mundo, también tienen sus momentos de bajón, esos pequeños complejitos que no les dejan vivir...
* LINDSAY LOHAN. Tiene una cara de ángel, un cuerpo de quinceañera y un cutis de niña, pero no soporta sus pecas. Cree que tiene tantas, que se ha sometido a un innovador tratamiento estético para reducirlas, pero ni por esas. Su genética manda, y pasado un tiempo vuelven a aparecer... Así que el único remedio que le queda es ponerse una buena protección solar cada vez que pisa la calle. Pobrecita.
* MISHA BARTON. Es uno de los iconos de la moda de nuestro tiempo, y la actriz veinteañera más solicitada, pero su celulitis y sus caderas le quitan el sueño. Son muy pocas las veces que se pone minifaldas, y menos las que se luce en bikini. Su piel de naranja ha resistido todos los ataques, y sus muslos y caderas generosos hacen que parezca más gordita de lo que es. Su truco: elegir bien los estilismos.
* KATE WINSLET. Aunque siempre ha defendido su estilo de mujer con curvas, reconoce que en ocasiones le gustaría tener dos tallas menos. Eso sí, es enemiga de cualquier retoque fotográfico. Por eso, se ha enfadado muchísimo cuando se ha visto en la portada de Vanity Fair como si fuera una modelo de la talla 36. "Esa no soy yo", ha declarado Winslet. Está claro que antes deberían haber consultado con la propia interesada...
* EVA LONGORIA. La latina más sexy del mundo se queja de sus escasos 1,57 metros de estatura. Chica, no se puede tener todo. Ella es guapa, rica, famosa, mujer de un cañón, y además quería 15 centímetros más. Pues no puede ser.
* SARAH JESSICA PARKER. El icono de la moda por excelencia ha dicho en muchísimas ocasiones que le han recomendado por activa y por pasiva que se opere la nariz. Según los entendidos de la industria del cine, es demasiado grande para alguien tan bajita como ella. Se negó, y mantuvo su personalidad por encima de cánones estéticos, ¿no creéis?
* INES SASTRE. Lo de esta chica tampoco tiene nombre. Se siente fatal cuando se ríe. El motivo: sus encías quedan a la vista y parecen desproporcionadas. Así que con los años, ha apredido a posar con la boquita cerrada. Desde aquí le digo a Inés que la naturalidad siempre va a ser más sexy que cualquier otra cosa...
¿Tienen derecho a tener complejos mujeres así de impresionantes?