A vueltas con la báscula
Al final las celebrities son como el resto de los mortales, y las cosas del corazón les afectan, y mucho... Ya sean los celos, una infidelidad o un abandono, el peso de algunas famosas es directamente proporcional a sus problemas sentimentales.
* PROBLEMA: LOS CELOS. SUFRIDORA: VICTORIA BECKHAM.
La pobre huyó del olor a ajo made in Spain, pero no contaba con todas las churris que se iba a encontrar revoloteando alrededor de su maridito en Los Angeles. Las americanas son rubias, explosivas, jóvenes y muy muy cariñosas, y ella lo lleva fatal. En cuanto se descuida pilla a David echándole el ojo al cucu a la curvilínea más cercana, y para colmo de males, la ansiada niña no llega. El resultado de este estrés son 6 kilos más que le han sentado de maravilla aunque ella no lo sepa.
* PROBLEMA: EL DIVORCIO. SUFRIDORA: LIV TYLER.
La actriz no lleva bien su divorcio de Royston Langdon y el cuidar de su hijo Milos ella sola. Sueña con que todo se arregle y volver a formar la familia feliz del pasado, pero su ex no tiene ninguna intención de hacerlo. Su matrimonio de cinco años está roto, y Liv se lo está haciendo pagar a su figura; Se ha quedado en los huesos y sus íntimos cuentan que no come nada. De momento, ha bajado dos tallas. Esperemos que recapacite.
* PROBLEMA: EL ABANDONO. SUFRIDORA: JENNIFER ANISTON.
La ex de Brad no levanta cabeza. Desde que se separó del actor ha ido empalmando una relación con otra, a cada cual peor. La última con el músico John Mayer, nueve años menor que ella, que ha terminado por el agobio de él ante la presión de ella para casarse y tener hijos. ¡Les asusta!. Como recuerdo a Jen le han quedado cinco kilos de más que seguro se quitará a marchas forzadas.
* PROBLEMA: LA SOLEDAD. SUFRIDORA: MARY-KATE OLSEN.
La mitad de las gemelas más famosas de EEUU tuvo su último novio hace dos años. La actriz aún no se ha recuperado, y está obsesionada con encontrar al amor de su vida cuanto antes. Sus altibajos emocionales se traducen siempre en kilos, esta vez son ocho los que ha engordado y que le hacen lucir una figura más real que antes.
* PROBLEMA. LA RUPTURA. SUFRIDORA: ANNE HATHAWAY.
La protagonista de El diablo se viste de Prada ha dejado de comer desde que rompió con su novio, el italiano Rafaello Follieri. Ha pasado de una talla 40 a convertirse en el espíritu de la golosina. Tanto que da pena. Sus amigos temen que caiga en la anorexia, pero ella le quita importancia al asunto y dice que se encuentra estupenda. Esperemos que recapacite...
Y a vosotras, ¿vuestros problemillas sentimentales también se traducen en kilos?