Los más famosos de los realitys
Ya casi no nos acordamos, pero algunos de los modelos, cantantes, actores, tertulianos o presentadores más habituales de los medios han nacido en los reality show más conocidos de la tele.
* ¿Alguien se acuerda de los lagrimones con los que nos deleitaba cada noche David Bustamante en la primera edición de OT?. El cántabro se hizo con la audiencia a base de sensibilidad y de emociones a flor de piel. Quedó tercero, por detrás de Rosa y Bisbal, y hoy es un cantante de éxito, muchos más elegantón, y está felizmente casado con la actriz Paula Echevarría. ¿Quién se lo iba a decir?
* David Bisbal llevó un camino muy parecido. Sus rizos se convirtieron en el terror de las nenas, y rápidamente le compararon con Luis Miguel. De cantar por los pueblos pasó a los escenarios más cotizados a nivel internacional, y hoy es dueño de una carrera sólida plagada de Grammy y demás premios...
* El sueño de Javier Estrada era convertirse en actor y presentador de televisión. Para ello, no se lo ocurrió nada mejor que concursar en Gran Hermano... y le salió bien la jugada. Ha trabajado en la serie Luna Negra, ganó La Granja en Chile, y ahora le vemos cada noche en Antena 3 al frente del concurso Al pie de la letra.
* Llegar a ser una súper modelo. Con 21 años, Noelia López se presentó al famoso concurso de Cuatro, y contra todas las expectativas ¡ganó!. Su carrera es imparable, y lleva más de un año desfilando por las pasarelas más importantes del mundo. Además, es la imagen de una conocida marca de gafas, y de unos grandes almacenes. ¿Se puede pedir más?
* Para Rosa de España la vida cambió desde el primer momento de su entrada en la academia de OT. Se puso a régimen, educó su voz, mejoró su forma de hablar, y se hizo con el cariño de toda la audiencia. Tanto que fué la vencedora del concurso y nos representó en Eurovisión. Hoy su vida es mucho más apacible que en la pollería que regentaban sus padres, continúa grabando discos y protagoniza anuncios en televisión...
Son sólo algunos ejemplos que muestran que un reality bien llevado puede ser el espaldarazo definitivo para que unos sueños se conviertan en realidad.