Lo último de Anita Obregón
Anita ha perdido su cruzada particular contra la revista Interviú. Para quién no lo recuerde, Anita pidió el secuestro de la publicación por sacar a la luz parte de sus conversaciones telefónica con su guardaespaldas, en las que le pedía que le consiguiera a alguien para dar una paliza a Jaime Cantizano. Vamos, lo típico...
Por si no tenía suficiente con esta sentencia, y con pagar las costas del juicio, ahora sale a la luz otra demanda de uno de sus ex empleados. Se trata de una ex asistenta que, horrorizada por el trato al que supuestamente la sometía Anita, puso una denuncia el pasado 29 de enero que no tiene desperdicio...
Son cuatro páginas en las de la denunciante relata con todo lujo de detalles como era su vida en Villa Anita. A saber:
* Jornada laboral de 15 horas diarias, sin descanso. Si Ana la veía sentarse unos minutos se enfadaba, gritaba, y la obligada a seguir trabajando.
* La encerraba en su dormitorio de 23.30 a 7.00 de la mañana... ¿Dónde pensaba que se iba a ir?...
* El desayuno consistía en un café con leche, la comida en arroz cocido (todos los días) y la cena (aquí es cuando se ponía hasta las cejas) en un poco de lechuga con las sobras de su jefa o de su novio del día anterior.
* Estaba contratada de forma ilegal.
* Ana se dirigía a ella como "esta" o "tu". Cuando quería ser antipática del todo utilizaba palabritas del tipo gilipollas, subnormal o tonta.
* La empleada tenía prohibido salir al jardín o a la puerta a tomar el aire. Ni siquiera cuando se utilizaban productos con un fuerte hedor para la limpieza de la cocina.
Y así, un montón de cosas más. Queda claro que esta es la versión de la ex empleada, y que la demanda está actualmente en fase de instrucción. Sólo un juez dirá si todo esto es cierto o no, pero lo que sí sabemos es que la leyenda de Anita como la persona más chunga de los últimos tiempos crece y crece...