Locas por la eterna juventud
Acaba de cumplir los cincuenta y parece mi hermanita pequeña. Cada vez que veo una foto de SHARON STONE caigo en una depresión profunda; yo, con catorce añitos menos, tengo arrugas, ojeras, granitos inoportunos, flacidez, mala cara según el día y lorzas alrededor de la cintura. Y ELLA NO TIENE NADA... NADA. Su rostro continúa siendo el de aquella jovenzuela que volvió loco a medio mundo
con un cruce de piernas, y su talla, la 36. A medida que ha cumplido años, ha ido quitando tela a sus vestidos, y ganando en lozanía, brillo, frescura y glamour. Eso sí, ella asegura que NO SE HA OPERADO NUNCA. JA. ¿Vosotras os lo creéis?... Yo no, desde luego. Una que entiende un poquito de cirugía estética y se empolla sus anuncios para cosméticos de Dior, os puede asegurar que lo mínimo que se ha hecho es una operación de párpados superiores e inferiores, remodelación de pómulos, y que va cargadita de botox hasta las cejas.
La mayoría de las actrices maduritas de Hollywood niegan haber pasado por el quirófano, pero si nos fijamos bien en sus caritas, sus pechitos, y demás, esa teoría es bastante difícil de creer.
Otro caso para la investigación profunda es el de DEMI MOORE. Cuentan las malas lenguas que lleva 50 millones de euritos en operaciones varias y tratamientos que oculten su verdadera edad: 45 primaveras. Cada una de sus apariciones públicas es todo un acontecimiento, siempre está MÁS GUAPA, MÁS JOVEN, MÁS DELGADA Y MÁS SEXY que la vez anterior. Y no digamos su maridín. De momento, ella no pierde la esperanza de que llegue el papel de su vida, y mientras, se forra como imagen de cremas antienvejecimiento de la firma Helena Rubinstein.
Igual que hace KIM BASSINGER. No sé si estaréis de acuerdo conmigo, pero a Kim la encuentro pelín más natural que al resto. Su imagen no ha variado en exceso, y su vestimenta en galas y eventos importante suele ir acorde con su edad. Es imagen de Lancaster, y vive feliz con Ireland, la hija que tuvo con Alec Baldwin. Sus morritos son los mismos, no tiene cara de susto por el botox, y su sexy y rubia melena está intacta. Todo un logro que hay que reconocer.
La que me desconcierta es MADONNA. En agosto cumple 50 años, y su elasticidad y forma física parecen no tener límites. No hay más que verla en concierto para alucinar. Y además, con ese look lady que ha adoptado en los últimos tiempos, está fantástica, ¿no creéis?. Su tipazo en sus videoclips deja en evidencia a las de quince, y su manera de bailar, no digamos. A su lado, su jovenzuelo maridito, Guy Richie, parece de la tercera edad.
Y no nos podemos olvidar de MICHELLE PFEIFFER. Ha reaparecido, y lo ha hecho igual de bella que antaño, embutida en un minúsculo palabra de honor, y sin una sola arruga en el rostro, sin un sólo signo que nos diga que ella también está a punto de cumplir el medio siglo de vida.
En el fondo, tengo la sensación de que todas están cogidas con alfileres, y que a la mínima, se van a caer con todo el equipo. Vamos, que lo interesante sería verlas recién levantaditas por la mañana, con los pelos hechos un asco y las marcas de las sábanas en sus estiradas caritas...