La crisis inmobiliaria llega a las celebrities
Al final todos tenemos los mismos problemillas. ¿Pensábais que erais las únicas que sufríais por culpa de la subida de los pisos y de la crisis económica?... PUES NO. LOS FAMOSOS TAMBIÉN SUFREN, Y MUCHO.
Cuando los BECKHAM se marcharon de España dejando atrás el olor a ajo, sólo pensaban en una cosa: vender cuanto antes su humilde mansión de La Moraleja, la urbanización de lujo madrileña donde residían. Pues bien, no lo han conseguido. La casita la compraron hace tres años, tiene 580 metros cuadrados, y una parcela de 10.000. El matrimonio pagó por ella 4.5 millones de euros, y ahora piden ocho milloncejos de nada. Y claro, con lo mal que está todo, y lo pelado que tenemos el bolsillo por estos lares, no la venden ni queriendo. Aunque su agente les ha aconsejado que bajen el precio un poquitín, ellos no se apean del burro, y tampoco quieren alquilarla. Pues nada, que sigan esperando.
Otra estrella que optó por no vender fué PAZ VEGA. La actriz tiene casa en la misma urbanización, y cansada de esperar a un posible comprador, decidió simplemente alquilarla. Es algo más modesta que la de Vicky y David, de línea moderna, con una espectacular escalera de caracol, y cuenta con 600 metros cuadrados de vivienda y 2.500 de jardín. No está mal. Y como era un caramelito sin dueño, se la ha alquilado al cantante Sergio Dalma por la módica cantidad de 12.700 eurines al mes.
Y los que han perdido mucho dinero en la venta de su propiedad ha sido la familia jurado. Estaban obligados por el testamento a deshacerse de VILLA JURADO (también situada en La Moraleja, claro en un plazo máximo de dos años desde la muerte de la más grande, y han tenido que rebajar su precio considerablemente. Aunque pedían en un principio 6 millones de euros, han tenido que conformarse con 3.750.000 euritos, un precio justo para una mansión de 940 metros cuadratos y 2.600 de parcela. Además, los nuevos dueños han expresado su deseo de remodelarla por completo, ya que la casita se había quedado bastante anticuada.
Pero esta crisis también afecta a Hollywood, no penséis que es una exclusiva nuestra. Por ejemplo, la cantante AVRIL LAVIGNE ha tenido que rebajar su vivienda de Beverly Hills de 6,9 a 5,8 millones de dólares. Y aún no la ha vendido. Y el guitarrista SLASH ha vendido su propiedad por 5,7 millones de dólares, medio millón menos de lo que le costó. Menudo negocio redondo.