¡Cómo está el servicio!
Queridas, ni se os ocurra poner una interna en vuestra vida, que luego pasa lo que pasa. Y si no, fijaos en lo mal que lo están pasando los pobrecitos Alejandro Sanz y Anita Obregón por culpa del chismorreo que se traen sus mayordomos, asistentas, cocineras y demás.
Lo de Alejandro Sanz no tiene nombre. Su ex-mayordomo, Carlos González, y su mujer, Helena Alzate, están acusados de extorsionar al cantante. Esta joya de parejita le pidió supuestamente a Sanz 500.000 dólares a cambio de callarse lo del hijo ya no tan secreto que tenía con su peluquera Valeria Rivera. Vamos, de telenovela. Además, parece que amenazaban con sacar a la luz fotos comprometidísimas y privadísimas de Alejandro en su casa de Miami. El pasado día 16, el artista estuvo declarando durante cinco horas a puerta cerrada en la vista que se sigue contra el matrimonio, y parece que la cosa marcha a su favor.
Para colmo, el lindo mayordomo tuvo la osadía de sentarse el viernes pasado en el plató de Dónde Estás Corazón, y salió escaldado. Quiso sacar tajada de su presunta traición al cantante, y los colaboradores le dieron por todos los lados. Menos mal. El juicio ha quedado visto para el 13 de noviembre.
Otra que anda visitando los juzgados por culpa del servicio es súper Obregón. Su ex cocinera acusa a Ana de malos tratos, y a su hijo Alex de provocarle una parálisis facial con un susto (no voy a hacer un chiste fácil). Obregón afirma, sin embargo, que era la cocinera la que le contaba al pequeño Alex historias para no dormir. Y su ex secretaria, a la que la bióloga despidió el pasado 18 de junio, la ha demandado por coacción y vejaciones. Ambas coinciden en señalar a Anita como una mujer déspota, maleducada, tacaña y aprovechada. Ella las acusa de robo. Veremos en qué queda el asunto...
En el otro extremo, está el Sultán de Brunei, nombrado por la prensa como el mejor jefe del mundo. Es un jefe generoso, que paga propinas y salarios millonarios a sus empleados más queridos. Y si no, que se lo pregunten a su ama de llaves y a su mayordomo, que ganan la friolera de 10,4 y 9,4 millones de euros al año respectivamente. ¡Madre mía!.
Vamos, que estoy pensando en hacer las maletas, y presentarme en la isla de Borneo como estilista titulada destinada a cambiar su look. Igual cuela...