Leonor en su primer día de cole
Será la sangre azul porque si no, no lo comprendo. El miércoles (el día en que Leonor empezó oficialmente en el colegio) también fue el primer día de colegio para mi sobrino Pablo. He de decir que mi sobrino es tan simpático, tan risueño y tan encantador como la posible futura reina. La diferencia es que Pablo entró y salió de la guardería llorando (él, sus compañeros, todas las madres y... yo, que no pude reprimir el pegadizo llanto). ¿No es lo normal?
Yo -como decía antes- creo que es la sangre azul. Leonor entró y salió tan pancha, sin perder la compostura y con un gracejo idéntico al de su abuelo paterno.
Leonor con uniforme
La niña va como toda hija de vecino (que quede aclarado que me refiero a toda hija de vecino que se lo pueda permitir) pantalón, sudadera, y jersey azul celeste; ‘niqui’ blanco y un ‘baby’ de rayas, también, en azul y blanco. Eso sí, su guarde no se llama El Valle o Don Pimpón... la suya es la Escuela Infantil de la Guardia Real. ¡Ahí es nada!
La cuidadora de la Infanta Leonor
Yo no me quiero ni imaginar a las cuidadoras... todas discutiendo para ver quién es la que le da de comer o quién le cambia el pañal, quién sofoca su llanto o ... lo más de lo más... a quién preferirá.
Tampoco quiero ni pensar en las mamás de sus compañeros de clase... “Yo me voy a hacer amiga de Letizia para ir a la Zarzuela a tomar un café”, “pues Leonor seguro que se acaba enamorando de mi pequeño...”.
¡Qué pena que mi sobrino Pablo no pueda ir a este centro! Porque os aseguro que os lo contaría con todo lujo de detalles.