Princesas sin corona
¿Os habéis dado cuenta de que en Hollywood ser famosa, rica y joven va casi siempre unido a llevar una vida al filo de la navaja?...La mayoría no han cumplido los veinte, son una referencia para millones de adolescentes, y viven al límite como pocos.
Anorexia, drogas, alcohol y delincuencia llenan los titulares más habituales sobre celebrities como Paris Hilton, Lindsay Lohan y compañía. Paris ha hecho todo lo posible para librarse de la cárcel por conducir bajo los efectos de alcohol, sin carnet, y sobrepasando con creces los límites de velocidad, pero no ha sido posible.
La rica heredera ya disfruta de sus 45 días entre rejas, y en su maletita de Vouitton ha metido ya varios libros de autoayuda y la biblia.
En la cárcel puede terminar también su ex amiga Linday Lohan como siga por el camino que va. Recién salida de un centro de desintoxicación,
estrelló su mercedes en una calle de los Angeles, y sufrió un coma etílico de los que hacen historia. Para rematar su jugada de niña mala, olvidó en el lugar una bolsita de cocaína que llegó a manos de la poli. El resultado: ingresar de nuevo en esa clínica a la que van todas y en la que no se cura ninguna...
Otra de las princesitas del grupo, Nicole Richie, también ha hecho de las suyas. Se metió con su coche por una autopista a modo Kamikaze, y la pillaron con heroína. La Richie no se anda con tonterías, y el juicio se celebrará a finales de junio.
Las gemelas Olsen no se quedan atrás. Una ha sido y es víctima de la anorexia, y la otra se ha lanzado al mundo de las drogas. Tal vez sus padres se estén planteando ahora el error que supone poner a niñas de un año a trabajar. Las Olsen a estas alturas están de vuelta de todo, son espejo para millones de chicas, tienen su propia firma de ropa y cosméticos, y van a lanzar una revista. ¿Puede ser que sus problemas tengan que ver con que ya no tienen ilusión por nada?
La que más me ha sorprendido es Mischa Barton. Coincidí con ella hace poco en una fiesta, y tiene pinta de no haber roto un plato. Fué hospitalizada hace unos días con el cuerpo cargadito de pastillas y alcohol. Todo quedó en un susto.
De todas ellas,
la única que intenta poner remedio a su desastre de vida es Britney Spears. La pobre lleva ya unos meses alejada todo lo que puede de este mundanal ruido, y parece que poco a poco se recupera de su depresión y sus problemillas con el alcohol. Que las demás tomen nota.