Los tatuajes de los famosos
LLega el buen tiempo, y se reproducen como moscas.
No hay famoso, famosillo o famosete que se precie que no luzca en sus carnes un tatuaje más o menos horterilla. Antes los tatus eran una moda chic, de gente guay, moderna, guapa y a la última, pero ahora...
¡Qué puedo decir de los tatuajes si hasta Mari Belén Esteban luce uno!. La verdad, siempre me viene a la cabeza
su torito, esa silueta que se hizo pintar en el culo cuando estaba loquita por Jesulín (aunque sigo pensando que sigue loquita por él). Es el ejemplo más claro de como un tatuaje puede ser hortera y cutre.

Por no hablar del
"Antonio" que luce Melania en su brazo derecho. Fué de las primeras en sorprender con una declaración de amor de lo más particular grabada a sangre y fuego, pero lo cierto, es que en ella tiene incluso gracia, y mal que me pese, creó escuela. Si no, ya me diréis de dónde sacó
Pipi la brillante idea de tatuarse "Terelu" en su blando antebrazo, o porqué decidió
Lucía Lapiedra, ahora Miriam, marcarse de por vida con un "Pipi" también en un brazo. Por mucho que lo intenten, jamás tendrán el glamour y la chispa de mi Melania...
Pero que no se quede nadie con mal sabor de boca, ni con mal rollo si tiene tatuajes, que también hay celebrities con gusto que hacen de sus dibujos modelos a imitar...
Por ejemplo, mi
David Beckham. Entre sus Brooklin, Romeo y Cruz, y sus modelos al más puro estilo Prison Break, ya no le queda apenas un centímetro cuadrado libre donde dar rienda suelta a su pasión por los tatuajes. Su sexappeal es directamente proporcional a la altísima cantidad de tinta china que luce en su cuerpo serrano.

Es una muestra clara de como no perder ni un poquito de glamour.
Igual que súper Elsa Pataki, que luce una luna en la tripita que a más de uno haría enloquecer. O
Angelina Jolie. Sólo alguien como ella soporta borrarse un tatu con el nombre de su ex marido, y tatuarse encima las coordenadas de los lugares donde han nacido sus retoños. En otra, la idea sería una frikitada, pero en ella es sexy. Qué le vamos a hacer.
Y aún hay más:
el delfín de Anne Igartiburu, la estrella de Eugenia Martínez de Irujo, la flor de Charlize Teron, o la mariposa de Drew Barrimore. Para vosotras, ¿cuál es el tatu más sexy y elegantón?