Katie Holmes abandona a Tom Cruise
¡Me encanta! Y queda demostrado que por muy guapo que sea y por muy bien que cantara en Top Gun, Tom Cruise es un sapo travestido de príncipe azul. En público besaba y les hacía arrumacos a todas; a Nicole Kidman, a Penélope Cruz, a su recién estrenada esposa Katie Holmes… ¿No os daba envidia? Pues la realidad es que es un tío insoportable. Katie no ha aguantado más, ha cogido a su niña y le ha dicho “aquí te quedas, bonito, con tus gilipolleces. Ni tu hija ni yo te aguantamos más”. Así lo ha confirmado la revista Life & Style. “Ella huyó de casa. Katie tenía que separarse de Tom porque vivía como si estuviera en una olla a presión y ella no aguantaba más” asegura una fuente cercana a la actriz.
Las excentricidades de Tom Cruise
Aseguran que Tom Cruise -ya se lo avisó Nicole Kidman- es un mantíatico hasta límites insospechados, un perfeccionista y un criticón. Las múltiples muestras de cariño público, esos besos apasionados, esas sonrisas… en casa se convertían en reproches. Tom obligó a Katie a perder todos los kilos que había puesto durante su embarazo para convertirse en la novia más guapa del mundo. Aseguran que Kate le tenía que pedir permiso para salir de su casa, Tom revisaba todas las llamadas que hacía y las que recibía… vamos un machista de armas tomar. Dicen que la joven de 28 años enloqueció cuando después de una gala, su maridito le dijo que no había estado lo suficientemente contenta y alegre durante el evento, que tenía que haberse esforzado más. Ni que decir tengo las constantes presión por cumplir a rajatabla las normas de la Cienciología.
Claro que la gota que colmó el vaso fue cuando Tom le prohibió ir a una discoteca con Victoria Beckham. Hace 15 días, a Kate Homes se le acabó la paciencia y abandonó a su marido, llevándose a Suri, la hija de ambos. Nunca me había caído bien esta chica, pero he de reconocer que hoy sería la presidenta de su club de fans.