El pasado de Obregón siempre vuelve
No falla. Se quedan sin memoria, y, lo que es mejor, no pueden soportar que les recuerden sus cositas...
Hoy se emite el especial Anita Obregón sobre su pasado, y ella, ha huído. Literalmente. Fijaros si se habrá puesto la cosa fea, que se ha marchado sin su Darek. Como os lo cuento. 
Ante la emisión del repor que le va a recordar a Anita que hubo un día en el que fué plana, feílla, joven, sin carrera, y un montón de cosas más, ella
ha cogido un avión rumbo a Miami con su tierno hijito, y ha abandonado a su Darius en Madrid, donde se prepara ya para su debut en la tele. Para las que no os habéis enterado aún, os recuerdo que
el stripper más famoso de los últimos tiempos debutará como monologuista en breve, y que contará con compañeras de escenario tan buenorras como Blanca Romero e Ivonee Reyes. Anita debe estar temblando. Y más si se ha enterado de que La Perra (nombre artístico de Blanca para un disco inexistente hasta la fecha) ha declarado que Darek es irresistible al natural.
Pero a lo que vamos, que es al pasado de Anita...
¿Por qué les molesta tanto a los famosos que hurguemos un poquito en el ayer?En el caso concreto de Obregón, os diré que si conocemos toda su vida por capítulos es única y exclusivamente porque ella lo ha vendido todito todo. Lo de esta noche será simplemente refrescar un poquito la memoria.
Daremos un paseo por su amor verdadero por Fernando Martín, su amor inventado por Alberto de Mónaco, su amor tranquilo por Davor Suker, su amor apasionado por Alessandro Lequio, sus amorcillos por escritores, futbolistas, modeluquis y demás fauna nacional, hasta llegar a su amor quinceañero por Darek. 
Ah, eso sin contar todos los desnudos que ha hecho previo pago, y las veces que exhibió a su niño mientras éste mordía las alcachofas de los reporteros. La verdad, no es para tanto. Y mucho menos, para dejar solito en Madrid al pobre Darius, acosado por las mujeres que se han quedado en la capital pasando la semana santa. Yo desde luego, no lo habría hecho ni loca.
Igual Anita se huele lo mismo que yo, y simplemente está adelantando acontecimientos:
mucho me temo que el crecimiento de la carrera del rubio polaco en la tele va a ser directamente proporcional a la disminución de su amor por Obregón. Tiempo al tiempo.