LUIS ALFONSO DE BORBÓN NOS PRESENTA A SU HIJA
Repleta de polémica está la presentación de la pequeña Eugenia, la hija de
Luis Alfonso de Borbón y Margarita de Vargas Santaella. Resulta que el matrimonio no quería comercializar con las imágenes de su hija -y tal y como hicieron con las fotografías de su boda-, así que decidieron distribuirlas a todos los medios de comunicación a través de la
Agencia EFE. Pues bien, la reputada agencia sí que ha comercializado con ellas. Todas las revistas, excepto
Diez Minutos, han comprado las fotografías “sin exclusivas pero pagadas” para plantarlas en portada. Esperemos que Luis Alfonso medie en el asunto.
Una exclusiva muy tentadora Ya sabéis que, por una parte, Eugenia tiene la sangre “desteñida” de azul y, por otra, tiene dinero, mucho dinero. Por eso sus padres decidieron no flaquear ante la tentadora oferta económica que les hicieron. Debéis saber que cuando son tan dignos, los medios de comunicación suelen recurrir al
“pues donad el dinero a tal ONG... así nosotros nos enriquecemos con la exclusiva y a vosotros no os miran mal”. Dicen que llegaron a ofrecerles
sesenta mil euros.
Una niña muy repolluda Como no podía ser de otra forma,
los duques de Anjou han posado con su bebé -dos semanas después de su nacimiento- en la residencia de los papás de Margarita, en
Palm Beach (Florida). La parejita ha posado feliz –aunque ya sabéis que yo creo que les falta amor- y rodeados de lazos, organizas y puntillas.
Alfonso –soso donde los haya- ha comentado que
“la paternidad es indescriptible”... que se lo digan a su madre
Carmencita Martínez-Bordiu (je, je, je), que por cierto ya ha regresado a nuestro país.
Seguro que ella sí que rentabiliza el nacimiento de su primera nieta ¿apuestas? ¿Luis Alfonso le cambiará los pañales a la niña? Casi todos los padres de ahora son como las madre... con respecto al cuidado del bebé. Pero yo me pregunto
¿Veis al Borbón cambiándole los pañales a su recién estrenado retoño? Bbbuaaagg!! Ya me extrañaría! Lo que si hace de mil amores es ir a comprarle los pañales al supermercado. Ya le han pillado con las manos en la masa. Eso sí, la madre ya ha comentado que
"están encantados y que la niña (hace lo que todos) es buena, duerme, come y no llora casi nada"... Vamos!!! Todo un primor.