Pilladas memorables
Esto es lo que se llama mala suerte.
Una se va al Caribe, se pone ideal, se broncea, se maquilla, se peina, se viste, se des-viste, pone morritos, y lo que haga falta, porque está posando para la portada estrella de la revista Elle, y resulta que un paparazzi listillo que casualmente andaba por allí revienta la exclusiva. Chatas, ni una estrellona está a salvo de los flashes inoportunos.
Esto es exactamente lo que le ha pasado a la pobrecita Elsa Pataki. La novia del actor clavadito a Manolete viajó hasta Cancún el pasado 8 de marzo, con un equipo de estilistas, maquilladores y peluqueros, para realizar la foto de portada de la revista del próximo mes de mayo. Todo un acontecimiento, porque se trata del número "cuerpo y mente ok" , que es el más vendido de todo el año.
Pero gracias a Interviú, no hemos tenido que esperar dos meses para comprobar que la Pataky continúa teniendo uno de los mejores cuerpazos del celuloide. Y no ha sido la única "pillada" de los últimos tiempos.Cuentan las buenas lenguas que el famoso reportaje de Anita Obregón a lo American Beauty fué un acuerdo entre Interviú y la actriz después de que le hicieran un robado en una playa mallorquina. Vamos, el típico contrato al que se llega despues de una charla tipo: "Mira lo que tenemos, si quieres te hacemos un reportaje en el que salgas estupenda de verdad... Si no, publicaremos esta porquería..."
Y para la posteridad han quedado las lolas de Claudia Schiffer en aguas también de Mallorca, y el calentón de Elle Mc Pherson con su entonces novio Tim Jeffries a bordo de un yate cerca de Ibiza. O el desnudo integral que protagonizó a su pesar la presentadora Jose Toledo cuando disfrutaba del verano en Menorca...
Momentos inolvidables a los que se suma ahora el momentazo Pataki. El posado de Elsa se realizó íntegramente en la playa privada (bueno, no tan privada) del hotel Paraíso de la Bonita hace sólo once días, y lo que iba a ser una artística portada de una de las mejores revistas femeninas de alta gama, se ha convertido en la comidilla nacional. Al final va a ser verdad que tiran más dos t...