Farruquito hace su agosto
Estoy de moda. Eso debió pensar Farruquito cuando se percató de lo que está dando de sí su atropello en 2003 al peatón Benjamín Olalla. Lo último ha sido una entrevista grabada pocos días antes de su ingreso en la cárcel, que el bailaor le ha concedido al periodista Jesús Quintero. Hastá aquí, todo bien, porque entiendo o intento entender que cada uno es libre de hablar dónde, cuándo y cómo quiera.
Pero, ¿y si os dijera que Farruquito ha podido cobrar algo así como 120.000 euros por estas declaraciones en una cadena pública? La cosa cambia, ¿verdad?
Quintero va a arrancar la nueva temporada de sus Ratones Coloraos, en TVE!, con esta jugosa y morbosa exclusiva: las primeras palabras de Juan Manuel Fernández Montoya después de entrar en prisión. Mejor, imposible. Para los que todavía no lo tengáis claro, os recordaré que
120.000 euros son exactamente 20 millones de pesetas. No está mal por charlar sobre un atropello con resultado de muerte... Vamos, sobre lo que para muchos es simple y llanamente un asesinato.

No es la primera vez que Farruquito se sienta ante el micrófono del comunicador. Ya lo hizo en 2005. Por aquel entonces, vimos a un artista que se sentía una víctima de la sociedad, que parecía que no tenía culpa de nada. Un Juan Manuel abatido, destrozado... Vamos, que casi me dieron ganas de pedirle perdón...
Hace tiempo que se hablaba de cifras millonarias en torno a él y su gran familia: me soplan que su mami, la Farruca, no se sienta en un plató por menos de 300.000 euros. Ole.Aún tendremos que esperar unos días para ver si el gasto ha merecido la pena. Igual se lanza, y nos cuenta de una vez por todas qué pasaba por su cabeza para ir a gran velocidad, no frenar en un paso de cebra, llevarse a Benjamín por delante, no socorrerle, ir sin carnet, ir sin seguro, e inculpar a su hermano menor. Estoy intrigadísima.
Hasta entonces, seguiremos desayunando con lo que come, lo que duerme, lo que hace, los preservativos que guarda y las visitas que recibe. Es de locos. A algunos se les olvida que está en la cárcel por delincuente.