Nicole Kidman ¿cornuda?

Era lo que le faltaba a
Nicole. Por si no tenía suficiente con soportar las fotos del bodorrio de su ex
Tom Cruise y Katie Holmes, y con acompañar a su marido
Keith Urban en sus paseítos por los alrededores del centro de alcohólicos anónimos en el que está ingresado, ahora llega una modelo y dice que su Keith, aparte de darle a la botella, es un poquito infiel. Vamos, un mirlo blanco que le ha puesto los cuernos antes, durante y después de la boda. Para morirse.
La monada que ha soltado esta bomba en plena Navidad, que ya son ganas, es una modelo de 23 añitos llamada Amanda Wyatt, y sostiene que ha mantenido un romance con el cantante de country paralelo a su noviazgo y boda con la Kidman. ¡Hombres! ¡Una no puede estar tranquila ni cuando es una super celebrity mundial!
Amanda ha dejado claro que no quiere hacer daño a nadie, y que lo siente si molesta a Nicole, porque ella sólo quiere contar su verdad y seguir con su vida. Para entendernos, llevarse un dinerito fácil a casa relatando las dotes amatorias de Urban, y continuar con su, casi seguro, exitosa carrera de modelo. Habrá que esperar para saber si Amanda guarda fotos con la prueba del delito. Cualquier amante de famoso que se precie, sabe que no hay nada mejor que una cámara que deje constancia de los momentos de pasión, para que la relación salga rentable de verdad.

Pero no todo iban a ser malas noticias. Es Navidad, y los famosos se dejan empapar por ese espíritu solidario que reina en el ambiente. Sin ir mas lejos,
Ricky Martin, a través de la fundación que lleva su nombre, ha construído y entregado 224 viviendas para familias de Tailandia afectadas por el Tsunami de 2004.
Ha logrado así que abandonen los campamentos de refugiados, donde llevaban ya dos años, y comiencen el 2007 con una vivienda digna. Todo un regalo propio de estas fechas.
Y como cada uno ayuda a su manera, también la actriz Reese Whiterspoon se ha dejado llevar por el espíritu navideño, y ha donado los juguetes de sus hijos Ava Elizabeth, de 7 años, y Deacon de 3, a la Fundación Rocky Stone, encargada de repartirlos entre los niños más pobres de Los Angeles.
Eso sí, lo hizo después de gastarse mas de 1000 dólares en las tiendas más caras de LA en regalos para los niños. Vamos, que Ava y Deacon seguirán teniendo con qué jugar, no nos engañemos. Pero, como se suele decir, la intención es lo que vale.