MEMORIAS DE UNA CONDUCTORA NOVEL

¿quien dijo mujer tenías que ser?
DE HEREJES EL MUNDO LLENO

Lo primero es lo primero. Gracias a todos por vuestros comentarios que van llenando de colorcillo este mi blog y de sonrisillas este mi ánimo. Saludo con especial alegría a mis papis que han empezado a dejarme mensajillos (¡soy como la Pantoja pero con menos pelos y sin cachulis!) aunque sea para corregirme la ortografía: papá, es que desde que terra no deja cortar y pegar me he quedado sin corrector ortográfico y me he dado cuenta de que soy creativa con esto del aspecto que deben tener las palabras. Confesaré que no pongo más desastres de bes y uves porque la Cruela me lee desde su mesa aquí a mi vera y me va gritando "sorber con be, so burra (que también es con be)".

He ido visitando las casa ajenas y viendo como andan los patios, cuajaditos de infieles y me ha dado por pensar que al fin y al cabo cada uno a su manera, de quince en quince o de uno en uno con miradillas y cenas disfrazadas, al final herejes somos todos.

Tengo una amiga (y no soy yo, que también soy muy amiga de mi misma) que en un momento de cierto aburrimiento y estancamiento personal en su vida de pareja y social, encontró un compañero y sin embargo amigo que todos los días llegando al trabajo le ponía ojitos de cordero degollado, y ella entraba en su oficina como si fuera un viernes de prepuente en lugar de un lunes pedorro). Con el tiempo este amiguete se convirtió en fantástico amigo con el que comenzó a compartir cenas y conversaciones largas sobre lo divino y lo humano, experiencias pasadas, dificultades presentes y esperanzas futuras. Mi amiga y su nuevo amigo nunca perdieron los pies de la realidad, y aunque algunas noches el uno se metiera en la cama del otro en forma de sueño tórrido, jamás pasaron de mirarse con ojos de deseo y de algún retoce mimoso y casto en el coche cortés que la dejaba en la puerta de su casa.

Fue perfecto hasta que empezaron a doler las ganas y la conciencia de que ellos nunca serían nada distinto de lo que eran, porque jamás compensarían los precios que se obligarían a pagar y porque seguramente tampoco pudieran ofrecerse nada mejor de lo que ya eran. Pero esa consciencia llega a ser a veces muy frustrante y otras simplemente dolorosa. Nos hemos acostumbrado a cuatro modelos de relación estándar, las que reproducen nuestros padres, amigos y conocidos, y como no, la tele. Nos sentimos descolocados cuando nos toca vida fuera de guión.

Un día él se puso nervioso y metió la pata olvidando lo que realmente eran ambos: dos magníficos amigos cubriendo unas necesidades que se volvía carencia coja cuando pasaban tiempo sin verse.

Esta amistad fue secreta siempre porque aunque casta y pura de apariencia, era una de las relaciones más íntimas y quizá apasionadas que seguramente tuvieron ambos. La discrección y el silencio les hizo distanciarse después de esta torpeza y un par de años después se encuentran por la calle y apenas se dicen un hola cortés. Con el tiempo él deshizo su matrimonio infeliz y ahora está felizmente enamorado de otra persona que le ha dado las alas y las satisfacciones que la relación con mi amiga jamás le dió. Mi amiga por su parte aceptó deportivamente la pérdida de su amigo, hizo un brindis al sol sonriendo por los buenos tiempos pasados, se miró al espejo, se volvió a saber estupenda y así sigue, felizmente satisfecha y enamorada consigo misma y de sus relaciones personales y sociales.

Nunca fueron infieles a sus compromisos de cara social, pero los que conocemos bien a estas personas sabemos lo lejos que llegaron por dentro.

Otra amiga mía (y esta vez si que soy yo misma), se comió con patatas una infidelidad estándar en toda regla: casada convencida y enamorada hasta las trancas, dejó su vida y el mundo mundano por seguir la única causa que de verdad creyó que valía la pena: la de detener el mundo y volver a inventarlo con tiempo y lugares comunes donde estar con esa persona única que era su gran aliado y mejor compañero. Lo que ocurre es que el amor a veces es una auténtica borrachera, un poderoso psicotrópico que te hace perder pie con la realidad y ver más virtudes de las reales. La convivencia y las trivialidades esas que ella dejó de lado como el pago de la hipoteca, los horarios eternos de trabajo motivados por la ambición profesional... se comieron el tiempo y el lugar y en unos años no quedaba nada de las personas que eran. Ella (yo) no era ni la sombra de lo que había sido siempre, supeditada a encontrar ese lugar y tiempo donde seguir siendo algo común y él dejó de ser el super héroe de su (mi) vida y se convirtió en lo que fue siempre una buena persona con dudas y expectativas sin resolver, con demasiadas responsabilidades y cargas impidiéndole unas experiencias que no conocía, que no sabía si le gustaban, pero que como mínimo quería conocer.

Él no fue capaz de buscarlo con mi amiga (yo misma), ni tampoco sólo, y encontró la fuerza, el ánimo y las ganas en el apoyo de una compañera de trabajo que se había ido transformando en su confidente y amiga. Finalmente el  matrimonio se rompió, a los ojos de todo el mundo por culpa de esta su nueva pareja que se había interpuesto entre la otra legalmente constituida. Pero ellos (nosotros) sabíamos que la razón más poderosa es que las dos personas que se habían casado no habían sido nada fieles a sí  mismas y se habían convencido de ser capaces de convertirse en quien el otro quería que fuera. Ni que decir tiene que ambos son (somos) muchísimo más felices ahora que hemos vuelto a recuperarnos a nosotros mismos.

Tengo otro amigo que siempre es fiel a si mismo, y si se le escapa esta regla de oro difícil, se le escapa sólo en lo trivial, jamás en lo importante (bueno no seré tan aduladora, imagino que alguna vez no será todo tan perfecto). Sin embargo le mueve por dentro una curiosidad bárbara por conocer el mundo y a quien lo habita: las personas. Especialmente a ese universo tan fascinante que somos para el género masculino (que narices, y también para nosotras mismas) las mujeres  y mucho mejor si el conocimiento abarca el sentido bíblico de la palabra.

Este amigo mío es muy íntimo (de hecho es El Íntimo) y compartimos conversaciones y reflexiones con gran carga de profundidad sobre mil cosas distintas (tendemos a la intensidad) y por supuesto también sobre este tema. Oficialmente el término que le define sería el de promiscuo pero para todo existen reglas: la que define este término según su concepto es el hecho de haber mantenido relaciones íntimas con dos personas (obviamente diferentes, pero dos personas ¿pueden ser la misma?) como mínimo, en un plazo de seis meses. Yo nunca había sentido la necesidad de conocer ni definir el término con precisión, pero a veces el sentido práctico y la salud mundial conducen al conocimiento. Desde este punto de vista, ambos entonces nos podemos considerar promiscuos, en activo o latentes, porque yo tengo la capacidad de querer con todo el alma a lo largo del tiempo sin perder la capacidad del deseo ni la curiosidad por el mundo exterior. Creo que el cuerpo acompaña a la mente, y a veces (y ya es la leche), al corazón, pero el corazón a veces sigue caminos extraños, y la mente y el cuerpo con frecuencia andan independizados.

No me siento nada infiel, porque yo soy bastante testigo de jehová en eso y no miento casi nunca (como mucho me equivoco). Y puedo ser respetuosa con las necesidades ajenas y asumirlas como propias aceptando las reglas. Así en mi matrimonio me convertí en el ser menos promiscuo del mundo, limitando otras curiosidades y apetencias, que no voy a mentir (veis como soy sincera), tampoco dejaron de existir, pero fui fiel en el sentido bíblico aunque os aseguro que de cabeza, yo andaba por otros lares.

Mi íntimo y yo nos queremos mucho de cuerpo y mente (y no sé yo como andaremos del corazón), y nos intercambiamos experiencias, sinceridades y hasta alardes aprendidos. Intentamos ser fieles siempre a nosotros mismos y no caer en la facilidad de convertimos en alguien que le gustaría más al otro. Somos sinceros en lo que decimos y a veces en lo que callamos. Y en algún momento el que fuera antes se transformó en uno de los amigos más fieles que tengo y he tenido nunca.

Total, queridos míos, que pensando, pensando, he llegado a la conclusión de que la infidelidad nunca es de cuerpo (esa sólo es deporte, diversión o afición), siempre es de mente, y la peor de todas es la que se comete contra aquel que más cariño merece, que no es otro que uno mismo. Estoy segura de que también Elly estará de acuerdo.

P.D.1.: Hola Luís, que gustillo leerte. La foto del post del Melendi2 es el volante de mi Luisi. Aquí te añado para tí mismo dedicado otro par más de panorámicas. Te diré que el Melendi2 sigue resentido, pero la Esteban me habla y hasta se descojona de todo el tema. El sol se asoma por el horizonte...

P.D.2: Estrella corazón, ya sé que tu me entiendes, es lo que tenemos las madres, que pasamos a otro estatus y todas nos convertimos en fanáticas de la especie "no sin mi hija". Por más que a veces quisieramos las habitaciones de Ikea que te dejan diez días llenos de momentos intrascendentes y charlas triviales en el sofá.

P.D.3: Al resto de habituales, chicas, como andan nuestras mejores amigas, todas despendoladas como nosotras mismas.

Publicado el: miércoles, 31 de enero de 2007 9:19 por conductoranovel

Comentarios

coco ha opinado:

Irma nena, que me voy a comer y no me da tiempo a ponerte nada, pero no me quiero ir (y tu me entenderás, no veo del hambre que tengo) sin decirte que ya era hora de que nos informaras, que me tenías en ascuas con el viaje a Irlanda, no me dió tiempo a decirte que me trajeras algo de Bono, pero bueno.
Otra cosa, a ver si te animas y nos pones tus memes, aunque para ganar a Elly te vas a tener que abrir un huevo, porque la niña nos ha dejado en bragas a todas!!

Besitos
# enero 31, 2007 13:30

ha opinado:

Hola coco cariño, tu come, come, yo te entiendo ferpectísimamente.
Yo no diría que Elly nos dejó en bragas, si nos descuidamos sin ellas (je, je, broma, es broma). A ver si me los pienso, lo que pasa es que yo siempre me veo con idiosincrasia pintoresca pero no me encuentro inconfesables, y no sé muy bien que contar si ya me véis como soy. Como mucho, me gusta el sexo feliz como a todo el mundo sin llegar a los fiestorros en la casa rural, pero desde luego sin culpas, mis aficiones son la música el cine, y ciertos artes creativos (dibujillos, crochét...) viajar, leer, escribir... si es que yo soy de poco esconderme.
Pero ya buscaré ya, a ver si encuentro algo.
# enero 31, 2007 13:38

Pandora ha opinado:

Tu arte en la manera de escribir, es algo grande!!!! en serio, me has dejado embobada con tus historias y hasta una se para a reflexionar hasta que punto puede ser fiel a ella misma, de hecho lo estoy haciendo ahora y es difícil.

Me miro y pienso en todo lo que me he llegado a conocer y lo que pienso de mi misma, entonces me considero fiel a mi misma, pero eso quizá no sea cierto, puesto que no negaré que mi imaginación se desborda en el terreno sexual, entonces ¿no soy fiel conmigo misma, por no seguir mis intintos??????

¿soy fiel a mi misma puesto que no lo escondo a mi ÉL????? Consideramos fiel a uno mismo a aquel que en un momento de deseo sexual (es que siempre pienso en lo mismo) se acaba revolcando con el causante del alborozo??????

Entonces que pasa ¿que la persona que acata unos compromisos, a los que el propio se sumó por su voluntad, no es fiel de pensamiento, al menos a si mismo??? (voy paso, de crear un post en tus comentarios, jejeje) entonces a que conclusión he de llegar????

Que para ser fiel a uno mismo hemos de ser infieles a los demás????

o entonces.... establecer compromisos con otra persona,que el ser infiel ya le sea correcto???

o otra sería que para serse fiel a el mismo, sea infiel con nosotras??????

ya se que me he liado....no mejor dicho, me has liado tu, o ha sido Elly con sus sorpresas o Dina con la Bego.

besos desde mi caja.
pandora.


PD.-la solución para el corrector es: escríbelo todo en el word, y después copias y pegas normal, guardas como borrador y te dice formato htlm (escribo de memoria) no correcto, entonces clicas en formato htlm y te sale tu texto con un montón de signos, los vas borrando poco a poco, solo los del principio y los de entre párrafos, luego vuelves a guardar como borrador, y funciona. Luego lo publicas, !!!!!cualquier cambio que hagas lo guardas primero como borrador, sino se pierde el texto!!!!! a veces te vuelve a decir que no, entonces vuelves al texto en htlm y revisas lo de los símbolos los borras, los de los acentos no hace falta. A mi me funciona.
# enero 31, 2007 15:38

ha opinado:

Irma

Vaya cuando te pones, te pones vaya productividad la de hoy.

En éste has estado muy filosófica, pero ya sabes que me gustan tus reflexiones, (claro será porque las comparto muchas veces) es muy dificil conocerse a si mismo y cuesta tiempo, a los demas ni te digo y si es del sexo ese complicado con altibajos hormonales yo creo que imposible pero... para eso están los retos ¿no?

Lo del Luis-i fantástico sobre todo el escudo del volante el Melendi2 es un crack. pero yo pensaba que lo llevabas pintado model "Hell Angel" y lo llevas blanquito y muy discreto, como cualquier buena chica.

Bueno gracias por el detalle de las fotos
# enero 31, 2007 15:47

ha opinado:

Luís, mi productividad tiene una explicación sencilla: mi jefe está de viaje. Estamos la Cruela y yo solitas a nuestro libre alberdrío, y ya te digo que esta semana la producción de esta empresa va a bajar todos los enteros que están subiendo nuestros blogs.

Yo que sé Pandora, a mi no me preguntes. Creo que todos somos fieles e infieles con mucha frecuencia, pero en mil aspectos. Sin embargo, creo que hay básicos que es mejor no perder de vista, como por ejemplo que te guste tu vida, no tener la sensación de estarla echando a perder metida en una rutina que no te satisface. Claro que todos preferiríamos más experiencias, que en ocasiones envidiamos las excitantes vidas de otros... que querríamos ser muchos distintos como en el anuncio del plus. Pero si te acuestas y te levantas satisfecha en tu piel el gordo de los días, es que algo funciona bien. Fantasías, a ambos lados de la raya, la real y la imaginaria tenemos todos, y son sanas. Uno sabe si se pierde algo o lo disfruta y no siempre los dos lados son el mismo para cada persona. Cada persona un mundo.

Simplemente digo que eso de poner los cuernos no es una regla fácil. A unos la infidelidad física no les parece nada grave, y otros no la soportarían y se quedan mil veces antes con la mental y el amor a un prohibido. Que cada uno busque su forma de sentirse bien y punto. Digo yo sin ponerme nada dogmática ni osar aquí a ejercer de Dra. Ochoa. Que lo mío es sólo una opinión modesta.
# enero 31, 2007 16:33

Pandora ha opinado:

si ya lo sé, si tuvieras las respuestas te ataría al teclado y no te dejaría escapar jejeje.

pero es que en ese momento a una le da por desvariar, bueno la verdad es que desvarío en muchos momentos pero en este me dió hasta por reflexionar en voz alta o con el teclado en alto y ya se sabe......


un beso desde mi caja.
pandora.
# enero 31, 2007 16:44

ha opinado:

Totalmente de acuerdo contigo Irma...ya lo sabes.

Nada peor que atentar contra la posibilidad de la propia felicidad. Aunque a veces, poner los límites a ciertos placeres (mentales o físicos) es difícil.

Es básico sentirse bien dentro de la piel de una misma, y no tener la sensación de estar viviendo una vida que nunca habías soñado para tí.

A mí me cuesta seguir los patrones establecidos...es decir, no soy sólo la Elly de los blogs, o la Elly de la fabrica...sión, o la Elly de Mario...Soy muchas Ellys, con muchas posibles vidas y no me quiero perder ninguna de ellas, asumiendo que todas tienen su parte positiva y negativa, y que el respeto a los demás es primordial....pero empezando por una mismaaaa!!!! jejeje

Joé, que paranoya...con la hora que es!!!!

Gracias Irma, mi visita de hoy a tu casa me ha servido de mucho. Besitos a Cruela...

...Y a tod@s claro...desde el país de las hadas.
Elly
# febrero 1, 2007 1:19

ha opinado:

Irma, gracias por este post.
Me has dejado muda ante tanta verdad y tal análisis.

Creo que tienes razón en muchas cosas, y que perderse a uno mismo es la mayor infidelidad del mundo.

Como dice la última frase de la serie "Sexo en Nueva York", da igual las relaciones que mantengas en tu vida con diferentes personas, la más importante y la que cuenta es la relación que, a lo largo de tu vida, mantienes contigo misma" !!! ( Para que digan que es una serie superficial y frívola !! )

Besos niña, y dile al jefe que se vaya más a menudo... así podrás escribir más.
# febrero 1, 2007 9:42

ha opinado:

Hoy me había prometido a mi misma que no iba a escribir en el blog e iba a trabajar pero no puedo retenerme ante el comentario de Dina (me soy infiel, qué le vamos a hacer). Nena esto pa' tí:
¡Ole, ole y ole! por mencionar la serie Sexo en Nueva York que es mi Sancta Sanctorum, me encanta y tengo la colección completa, y sí señora, de superficial nada.
La Cruela y La Esteba dijeron durante un breve tiempo que yo era como Carrie (tengo las mismas adicciones, mi propio Mr. Big y compañías, dudas existenciales y batallas reflexivas con el ordenón). Luego se dieron cuenta de que cada vez que me lo soltaban me daba un subidón y lo cambiaron por la Duquesita de Alba, que me jode un montón, y por supuesto ellas lo disfrutan más. Claro que para nosotras en la intimidad, La Cruela siempre será la Dell'Atte (Antonia).
Besitos para tí, reina.
# febrero 1, 2007 10:00

anonimo ha opinado:

ya se ke etoy loka , pero de amor.si estuvieras aora conmigo te tendria atado a la cama y  no te soltaria asta ser tulla .

# diciembre 19, 2007 12:11

anonimo(lorkinesa) ha opinado:

como me gusta la cama,aparte de para dormir lo digooo...pa follar jajaja...

# diciembre 19, 2007 12:13

pokermaniac ha opinado:

Gracias

# enero 4, 2010 22:22
¿Qué opinas?

(requerido) 

(requerido) 

(opcional)

(requerido) 

(requerido) 
 

Notificación de comentarios

Si quieres recibir un email cuando se actualice este artículo, por favor, regístrate aquí

Suscribir a los comentarios de este artículo RSS