LOCA POR LAS COMPRAS
Después de unos días de confusión mental, de empanamiento y de frustración, he vuelto a ser una chica frívola, impaciente, e insensible como siempre pretendí ser. Y en ello estoy hasta el punto de que me he dado cuenta de que todo me lleva a las compras.
Si chicos, soy una loca de las compras, a las pruebas me remito:

Tengo un mal día, me he levantado “deprimida” , triste, no me apetece hacer nada, me quedaría tumbada en el sillón para los restos, el resto del mundo me importa un carajo, no quiero ver a nadie, no encuentro solución a mi “insulsa” vida…
Que es eso que me pondría de tan buen humor, al menos durante un rato?? Ah si ¡!!! Me voy de compras..

Hace calor, siento el cuerpo hinchado, me pesan las piernas, Dios estoy ovulando y tengo la barriga como un globo.. De nuevo me encuentro en fase frívola depresiva terminal, todo me da igual, mi vida es una mierda, que puedo hacer, no hay nada que me anime, pienso en comer chocolate pero el placer sería tan corto que al punto volvería a sentirme desgraciada además de una vaca sin control, no, la idea del chocolate no es la adecuada en estos casos, que hago?? Ah si ¡!! Me voy de compras…..

Un mal día en el trabajo, todo ha salido mal, el día ha sido espantoso, muchos fallos estúpidos, pareces novata niña, cualquier día te despiden, a ver si pones mas atención guapa que no estás como para quedarte en paro, que mierda, que deprimida estoy, que asco de vida, que puedo hacer, soy una incompetente, después de 10 años y meto la pata en estas cosas, hay que ver, que mierda de vida, que hago?? Ah si ¡!! Me voy de compras…
La excusa que más me gusta… Hoy que es último día de mes, es día de cobro de horas extras, y yo me digo a mi misma, que como me lo he currado me voy a hacer un regalito, porque me lo merezco, porque trabajo un montón (siempre que no estoy en el blog, o estudiando, o leyendo o hablando por el chat con pandora o por correo con Rebe, Indya, Mariqui, o por teléfono con hermanas varias, amigas y demás.. ) el caso es que trabajó un montón y me merezco un premio así que, por yo lo valgo, me voy de compras …
Y que me decís de la tremenda satisfacción que se siente cuando vas por la calle con un montón de bolsitas en las que llevas un montón de prendas y complementos que con tanto esmero acabas de comprar. A veces no puedo esperar a casa para poner cada una de las cosas que me he comprado encima de la cama, con muchísimo cuidado, y admiro la facilidad que tengo para divisar chuladas a lo lejos cuando normalmente no veo ni el número del autobús debido a que soy miope. Los días que el ansia me puede, que el stress ha sido insoportable durante el día, no puedo esperar y me meto en una cafetería, me siento con toda la emoción y la locura de no saber que hacer con las bolsas, porque no quiero ponerlas en el suelo, es mi tesoro y lo cuido como si de oro se tratara, pero que en el fondo me encanta que la gente me vea con todas esas bolsas. Una vez acomodada pido un café (no hay nada mas triste que tomar una cerveza sola y en un Jamaica para mas Inri) cuando tengo el café en mis manos, me enciendo un cigarrito, y ya estoy lista para recordar cada una de las prendas que he adquirido, con que puedo combinarlo, cuando estrenaré cada cosa….

Podría poner miles de ejemplos en los que sería un momento perfecto para aliviar la “depresión” pero no tengo tiempo, me voy de compras ¡!
