EL PALACIO DE LINARES.. PURO FRAUDE?
Según la leyenda el marqués José de Murga y Reolid Michelena y Gómez se casó con su hermana sin saberlo, Raimunda Osorio y Ortega, ésta era hija de una cigarrera de la que el marqués se había encaprichado. El padre del marqués, Mateo de Murga, sentía rechazo por las bodas de conveniencia tan habituales en la época, eso propició que José de Murga conociera a Raimunda fuera de su círculo social.
Cuando el padre del marqués descubrió la relación amorosa que su hijo mantenía con el fruto de los amores que mantuvo con la cigarrera, le envió repentinamente a estudiar a Londres con el propósito de que olvidara el amor que sentía por su hermana.
Al cabo del tiempo, José de Murga regresó a Madrid. Su padre había fallecido por lo que contrajo matrimonio con Raimunda sin conocer que eran hermanos de sangre. Se cuenta que el marqués encontró una carta en la que su padre le confesaba su secreto, pero ya era tarde, habían concebido una niña. La familia decidió apartarla del entorno para salvaguardar su buen nombre, Raimunda lo aceptó con amargura y la enviaron a un hospicio de Madrid con el nombre de María Rosales.

Esta es solo una pequeña parte de la leyenda que oculta la historia de una tragedia, una larga historia que convirtieron en negocio, una historia real y en gran parte desconocida.
Corrían los años noventa cuando saltó a los medios de comunicación la noticia de un Palacio abandonado en pleno centro de Madrid que albergaba espíritus de los que se tenían documentos gráficos como psicofonías. Diferentes medios difundían por todo el país la noticia, las psicofonías que una presunta doctora o psicóloga como se presentaba así misma, decía haber conseguido en su registro al palacio. Se empezaban a llevar a cabo las obras de remodelación del Palacio que pasaría a ser La casa de América.

Cientos de personas se agolpaban cada noche en los alrededores del Palacio con la intención de escuchar los lamentos de Raimundita. Según los testimonios de la mujer que desató la noticia, el primer día que pasó en el edificio con un grupo de arquitectos e historiadores, escucharon acordes de un órgano y las paredes se movían, con lo que se desató su curiosidad y comenzó la investigación.
Estos estudios e investigaciones llegaron al Ayuntamiento de Madrid, en ellos detallaba los sucesos acaecidos en el Palacio, las psicofonías y todo tipo de fotografías con extrañas sombras luminosas.
Estremecedores testimonios de los vigilantes del edificio hacía más creíble aún el suceso.
Pasado un mes se desmontó el fraude orquestado por esta presunta psicóloga, se descubrió que no estaba registrada en ningún colegio profesional de psicología ni psiquiatría, además de descubrir que tenía pendiente una orden de busca y captura desde hacía 10 años.
Hasta aquí la historia oficial de los misterios del Palacio de Linares, pero yo me pregunto si todo lo ocurrido fue producto del fraude de esta mujer, o si en realidad en ese edificio vive el atormentado espíritu de María Rosales y de la Propia Raimunda en el desconsuelo de no poder encontrarse con su hija.
