DEDICADO A CRUELA
Su cuerpo se empezó a formar en el vientre de su madre, su fuerza y sus ganas de saber crecían a pasos ajigantados, esperaba ansiosa que los meses pasaran, ella veía como le crecía el cuerpo, sus piernas, sus pies, los dedos, ella no sabía lo que le faltaba por lo que cada día se sorprendía de lo que tenía, no podía esperar por saber somo sería finalmente, su inteligencia crecía a la vez que su cuerpo, nadie podía saberlo pero ella haría grandes cosas, sería una leyenda, un mito, aquella niña sería una gran heroína ante toda la humanidad.
Allí dentro todo parecía normal, aunque era muy ansiosa, se sentía segura, sabía que nada malo podía pasarle, estaba protegida pero a la vez estaba aburrida, tenía tantas ganas de salir, de investigar, de aprender. Temía que si seguía creciendole el cerebro no tendría vida suficiente para calmar su sed de conocimientos.
Era muy inquieta, no soportaba estar parada, ella no lo sabía pero su madre estaba desesperada, aquella criatura, la estaba destrozando, siempre moviendose, temía el momento en que empezase a crecer, estonces sería incontrolable.
Los meses iban pasando, ella iba creciendo, descubría cada día partes nuevas de su cuerpo, intuía lo que podría venir despues y le gustaba. Había algo que la tenía desconcertada, cuando abría la boca e intentaba hablar, no podía, no salían sonidos, ella se enfadaba muchisimo consigo misma, ella era lista, tenía que conseguirlo y como no podía, se enfadaba cada vez mas, y por fín lloraba, frustada, se preguntaba porque no era capaz, aquello no podía ser muy dificil, pero nunca lo logró.
El día de su nacimiento parecía el perfecto, los planetas estaban alineados, todo estaba a su favor, ella ya estaba preparada, lo notaba desde hacía días, sabía que sería su gran día, por fín podría ver el mundo, descubrirlo. Cuando todo aquel liquido que la mantenía calentita desapareció se asustó un poco, pero enseguida se tranquilizó, entonces lo supo, era el momento de salir, notaba como su madre empujaba y ella, sabiendo por instinto lo que tenía que hacer, asomó su cabecita al mundo, vió luz, gente hablando, ella quiso hablar, quiso hacer saber al mundo que ya estaba aquí, pero todavía no podía, se dijo que ya lo investigaría mas tarde, ahora era momento de llorar para que aquel horrible hombre dejara de azotarla, y se preparó para ser recibida por aquella mujer que se hacía llamar mamá. Ella la acunó en sus brazos, y se sintió tan segura que se lo hizo saber con un gran llanto, la mujer la miró y reconoció la fuerza de su hija, supo que sería una mujer muy valiente y en ese mismo momento decidió que se llamaría... Val.
FIN