RECUERDOS DE VERANOS....
Cuando era pequeña, esperaba con impaciencia el día en el que nos daban las vacaciones, la noche de antes no pegaba ojo, que nervios!!!!, el día lo pasaba esperando a que sonara el timbre que indicaba que el verano empezaba oficialmente para mi familia.
Mi madre dejó de trabajar mientras nosotros fuimos pequeños, se dedicó a cuidarnos, así que cuando nos daban las vacaciones en el cole nos íbamos a mi casa de la playa a pasar todo el verano.
Mis veranos han tenido etapas, pero a día de hoy puedo recordar como si lo estuviera viviendo en este mismo instante el despertar de allí en la playa, con el sonido de las gaviotas, el olor a tostadas y a café recién hecho, el sonido del agua cuando las vecinas rociaban la puerta y las plantas, el murmullo de sus conversaciones, la voz de mis abuelos, la de mi madre y la de mis hermanos.
Cuando era niña me encantaba el primer día de mis vacaciones, cuando llegábamos a mi casa, el ejercito de vecinas chismosas enseguida se levantaba a recibirnos, a decirnos lo guapos que estábamos, que cuanto habíamos crecido, que cuanto tiempo nos quedábamos, que si sabían que veníamos porque la muchacha de la limpieza se lo había dicho……
El ver a esos amigos con los que solo estas en verano, al principio te daba algo de vergüenza pero en cuanto hablabas dos palabras con ellos volvías a coger la confianza y otra vez a jugar como si no hubiera pasado ni un día sin verte con ellos.
Nos pasábamos todo el día en la playa, pero todo el día, subíamos a comer y en cuanto hacíamos la digestión otra vez para la playa(mi madre era de esas que no nos dejaba bañarnos si no se pasaban dos horas desde que comíamos, jajaja), nos subíamos cuando mi padre volvía del trabajo para recibirlo, nos duchábamos y a la calle a jugar, nos entreteníamos con cualquier cosa, jugando al escondite, al piya-piya, a la rayuela, en fin con cualquier cosa, pero lo que de verdad nos gustaba era la guerra de los globos, siempre la hacíamos el ultimo día de vacaciones, era como una fiesta de despedida, ese día no había narices a pasar por mi calle, al menos si no te querías mojar, los globos volaban desde todas las terrazas, ventanas y desde cualquier lugar, hasta los abuelos jugaban, me encantaba estar en la playa, jugar en la arena, revolcarme como si fuera una croqueta, lo mejor los días en los que habían olas, claro luego llegabas a casa y te quitabas el bikini y te habías traído media playa contigo, uff que asco, bueno ahora me da asco antes era toda una gozada competíamos a ver quien llevaba mas arena dentro del bañador, un asco pero cuando eres niño te da igual, ahora no me metería por nada…..
De esos veranos de mi infancia recuerdo que siempre estaba mi prima con nosotros, se venia aunque sus padres no bajaran, el idioma oficial de mi casa en verano era el francés, mi casa estaba siempre llena de gente, mis abuelos, mis tíos, mis primos, mis vecinos, los amigos de mis padre, en fin, que algunas mañanas cuando te levantabas tenia que ir mirando por donde pisabas para no pisarle la cabeza a ningún ser viviente que dormía en el suelo en un colchón, los fines de semana nunca comíamos en casa, siempre lo hacíamos fuera y por las noches nos íbamos a la feria y después a comer un helado, esa época la recuerdo con especial cariño, me encanta recordarla porque lo pasábamos muy bien.
Luego estaba la semana que nos íbamos al rió, acampábamos una semana entera, sin duchas, sin aseos, sin tele, sin nada, solo mis abuelos, tíos y primos, en fin mi familia al completo, con un camión con colchones, donde dormíamos los niños y las mujeres, aquello era toda una odisea, si te hacías pis por la noche tenias que despertar a todo el camión para poderte bajar a echar el chorro, sin pisarle la cabeza a todo aquel que dormía por donde tu tenias que pasar.
Los hombres, es decir, mi abuelo, mis tíos y mi padre, quedaban exiliados a las tiendas de campaña pero siempre se quedaban dos haciendo guardia, para que nadie molestara nuestros sueños.
Nos pasábamos el día bañándonos, haciendo excursiones, jugando a las cartas, al parchis, a la comba, nos divertíamos un montón….
Recuerdo una vez que salió el rió y nos quedamos incomunicados, no podíamos salir, ese día pasamos muchísimo miedo, pero afortunadamente no paso nada a ninguna persona de las que estábamos allí.
Me encantaba esa semana de mis vacaciones, era como si viviéramos en otra época, como si fuéramos indios.
Cuando entre en la edad del pavo(de la cual todavía no he salido), la cosa cambió, los ocupas de mi casa, se compraron casa propia, yo que tenia mi primer novio ya no quería bajar, mi prima con su primer novio también tampoco quería bajar, ella como su madre desde que mi tío murió no bajaba lo tenia mas fácil, pero yo, a la fuerza peleándome con mi madre día si día también ,entonces fue cuando conocí a mi mejor amiga, bueno yo la conocía del colegio pero nunca le había prestado mucha atención, claro pero yo como ya no me socializaba con mis amigos de verano de la infancia pues empecé a intimar con ella, de mala gana, porque yo lo que quería era irme para mi city con mi novio, pero nada, mi madre no quería, recuerdo que la mandaba para que hablara conmigo y me diera de comer porque chantajearla, y eso hice deje de bajar a la playa, de hablar y hasta de comer, si señor, me tiré 3 días sin pegar bocado, hasta que mi madre que estaba hasta las narices del tormo de hija que le había tocado me puso el plato de lentejas en la cabeza, tal cual le dio la vuelta y me lleno de lentejas enterica, uff que asco, como quemaban las condenás, me chorreaban por todo el cuerpo, yo no sabia si reírme o llorar, no contenta con pringarme me llevo por toda la calle chorreando con la lentejas que aun tenia en la cabeza a un bar, para hablar, es que mi madre no podía hablar conmigo en mi casa, no señor, me tenia que pasear con el vestido blanco y mi cabeza llena de lentejas y del caldo de estas, al final lo conseguí mi madre me subió a mi city, ahora cuando lo recuerdo me da por reírme, pero la vergüenza que yo pase, llena de caldo, con el pelo pegotoso y el vestido que parecía que venia de potar….!!!
Pues si mi madre nos subió a mi amiga P y a mi, la sorpresa fue cuando llegamos, mi novio el muy espabilao ya me había buscao sustituta, ayyyyy, yo por pocas y me muero por no comer mientras el le comía el morro a otra, así que otra vez a convencer a mi madre pero esta vez para que me volviera a bajar a al playa.
A partir de ese mismo momento, mi amiga P se convirtió en mi otra mitad, en invierno y en verano, en mi compañera de penas y alegrías y se unió a mi prima y a mi, ya los siguientes veranos los recuerdo con ella.
Ya el verano siguiente las 3 nos convertimos en el terror de la playa, enfrente de mi casa había un bar y claro mi familia y la de mi amiga P siempre estaban metidos allí, y claro de rebote nosotras también, nosotras que éramos muy listas nos ligábamos a los camareros, la verdad iba buscando al del año anterior, pero me sorprendí gratamente de que no estuviera, porque conocí a V, fue un flechazo, me enamoro a primera vista, todavía puedo recordar lo que estaba haciendo justo cuando yo entre al bar, ese verano las 3 triunfamos en la playa teníamos un montón de admiradores y nos liábamos con todo aquel que estuviera potable, es decir buenorro, pero a mi el que me llevaba loca era mi camarero, me pase todo el verano paseándome por el bar, en plan mira que buena que estoy, intentando seducirle, con quince años e intentando seducirle, pero un día descubrí que aunque el me hacía caso tenía novia, así que yo pensaba que no tenía nada que hacer, y entonces empecé a picarle diciéndole que si me había liado con uno o con otro…, en fin, intentaba darle celillos, así que una noche me dijo, oye cuando vaya a tirar la basura vete para los contenedores, y yo allí que me fui, dios que pedazo de beso me dio, eso si que era un beso, no los que me habían dado antes, desde ese mismo beso pase a ser la otra de V, rece y rece a todos los santos y vírgenes habidos y por haber para que no acabará el verano, me lo estaba pasando tremendamente bien, joder vaya morbo, eso de ser la otra, vernos a escondidas (con V fui la otra, la cornuda, y todo lo que el quiso y yo le aguante) en playa por la noche, dios lo que me enseño mi camarero, pero el final del verano llego y me tuve que ir llorando, porque lo dejaba allí con su novia, claro nosotros no hablábamos ni una palabra, era vernos y comernos como locos, no pregunte de donde era y el tampoco me lo pregunto a mi.
Luego descubrí que era de mi ciudad y seguimos saliendo juntos hasta que yo cumplí los dieciocho, él V fue mi primer novio oficial, también lo dejamos en verano y a partir de ese empecé a volar sola……..(algún día seguiré contando).
A ver que me espera este……
Besicos y gracias por venir…..