Cuentame un cuento

De esto, de lo otro, de lo de más allá...
Relato Casi Erótico núm. 10

 Se pasaba horas mirando desde aquella ventana. La verdad es que daba mucho de sí. Desde su atalaya Juan Carlos divisaba no menos de 40 ventanas, ya que la parte trasera de su piso daba a un amplio patio de manzanas. Veia perfectamente las ventanas de los pisos del edificio de enfrente y vislumbraba algo de las laterales. Evidentemente sus preferidas era toda la franja de ventanas del tercer piso del edificio opuesto al suyo ya que tenía una visión casi perfecta.

 Hacía un tiempo que se había comprado un pequeño telescopio; no era gran cosa pero le permitía seguir sin problemas los movimientos de sus vecinos. Era meticuloso y pronto se percató de que la gente, por lo general, es sumamente rutinaria. Se propuso conocer al dedillo los movimientos de los vecinos que residían en tres de los pisos del edificio vecino. Sus ventanas eran las que le proporcionaban mejor visión y prácticamente le parecía estar dentro de sus casas. Durante días fue anotando lo que sucedía en cada uno de los tres pisos. Al cabo de poco tiempo ya sabía, con mayor o menor exactitud, a que hora se levantaban, cuando se iban y volvían, que comían...todo.

 Los que tenía justo enfrente eran un matrimonio con un hijo pequeño. Parecían tener un nivel de vida medio-alto a juzgar por las horas que pasaba allí la mujer del servicio. De su piso veía el amplio salón.

 A su derecha vivía una chica sola. Estudiante, parecía, quizás opositora a algo. Era la más errática en sus costumbres. Parece ser que a mayor edad mayor rutina de idas y venidas. De la estudiante veía el dormitorio.

 A la izquierda vivían sus preferidos. Un matrimonio maduro pero lleno de vida. Tenían una intensa vida social; muchas cenas con amigos, veladas románticas, se les veía felices. De ellos veía el comedor.

 Lo que vio aquella tarde le trastocó su organización voyeurística. La estudiante, llamémosle Raquel, salió de su casa a una hora nada previsible para ella, y  apareció a los pocos segundos en casa de del matrimonio maduro. Le abrió la mujer, la hizo pasar al comedor la hizo esperar allí sentada unos minutos y luego la trasladó al dormitorio. Al cabo de unos minutos el marido penetró en el dormitorio. Al cabo de unos 40 minutos salió Raquel y el marido en bata. Se despidieron y al cabo de 30 segundos Raquel volvía a entrar en su casa. Se dirigió a su dormitorio dejó unos billetes en la mesilla de noche y se fue a duchar (supongo).

Al cabo de unos días volvió a ocurrir algo parecido. Más desconcertante si cabe. Volvió a casa del matrimonio meduro pero esta vez se fue al dormitorio con ella, con la esposa. El ritual fue parecido. Volvió a su casa, dejó el dinero en la mesita (con la mierda de periscopio que tenía no podía ver ni por asomo la cantidad de billetes que depositaba) y se metió de nuevo en el baño.

Mis teorías sobre la rutina se iban a pique. Pero definitivamente se hundieron cuando vi que una mañana entraba en casa del matrimonio joven con un hijo. El la recibió con un beso en cada mejilla. Ella y el niño no estaban. Se fueron por el pasillo e inferí que se iban también al dormitorio. Con él estuvo un poco más, cerca de una hora. Cosa de la edad, deduje. Al terminar lo mismo. Ya decía yo que la gente es rutinaria de cojones. Vuelta a casa. Dinero en la mesilla y al baño.

Estuve rondando por la portería de la casa de enfrente. A ver si veía una señal roja en alguno de los pisos del tercero. Pero no. Me decidí a subir. Piqué a uno de los timbres y dije el consabido "Correo comercial". A la segunda me abrieron.

Subí al tercero. Por la ubicación de las puertas deduje cúal era su piso. En la puerta una placa sentenciaba.  RAQUEL CASTRO (al menos en eso no me había equivocado) MASAJISTA TERAPEUTICA.

 

Publicado el: martes, 20 de marzo de 2007 10:19 por cantanoches

Comentarios

Anonymous ha opinado:

Que alegria volver a leerte!!! te echaba de menos, esos relatos tan llenos de ese erotismo tan sutil, se lo escribí en un comentario a Tamara que hacía mucho que no sabía nada de ti...de nuevo me deleitas con otro estupendo relato, mira que era yo mal pensada que creia que raquel era una señorita de braga ancha... En fin sera que siempre estoy pensando en lo mismo pero jo es que Tamara, Pandora y tu teneis la culpa, como se puede uno excitar tanto tan solo leyendo? Bueno voy a seguir currando, ahora veo a mi jefe y compañeros de trabajo con otros ojos.... creo que voy a comprarme un telescopio.....
# abril 11, 2007 18:17

Anonymous ha opinado:

si es que somos muy mal pensados!!!!!!!!!jajajajaja.

un beso desde mi caja.
pandora.
# abril 11, 2007 18:53

Anonymous ha opinado:

Muy buena historia, tienes chispa para esto.
# abril 11, 2007 20:37

Anonymous ha opinado:

Jajajajaj y yo ya pensando mal....muy bueno
# abril 12, 2007 7:31

Anonymous ha opinado:

hola nene! te echaba de menos me alegro de que hayas vuelto

me encanta que me llames peque, necesito saber tu edad para saber si puedo llamarte papi xD

y que me des morreos de despedida, si tengo miedo por la noche me meteré en tu cama
# abril 12, 2007 12:42

Anonymous ha opinado:

Londres o Nueva York? Ojalá pudiera, ¿Te vienes conmigo?
No hablo bien el inglés, se me da mejor el francés

35 está bien, pero reconozco que me ponía imaginarte mayor ;)

Besos
# abril 14, 2007 16:55

capitan jack sparrow ha opinado:

bueno la vd no tiene nada de erotico como los de marqeze.neteso si te lo recomiendo loco

# diciembre 4, 2007 13:15

moon ha opinado:

verdaderamente impresionante, muy descriptivo dirian mis profesores. jajajaja, execelente relato.

# enero 4, 2008 20:09

Motimmats ha opinado:

Make peace, not war!

# enero 15, 2008 0:53

Jorge Queirolo Bravo ha opinado:

Bien, muy bien. Ya casi elucubraba sobre si Juan Carlos se acostaría con Raquel, cuando el final del cuento llegó abruptamente. En cierta forma me dejó descolocado. El cuento nos demuestra lo mal pensados que somos los seres humanos. Tenemos la tendencia casi natural a imaginarnos situaciones inexistentes. Pero el epílogo de la historia es muy claro y cae como balde de agua fría sobre un desprevenido lector. ¿Tendrá este autor más historias así de entretenidas? Esperemos que sí.

Jorge Queirolo Bravo

# enero 19, 2008 18:53

biker titties com ha opinado:

# abril 13, 2008 14:47
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