El paro es un drama que afecta en España a más de 5.250.000 personas, un drama que no hace diferenciaciones entre jóvenes, menos jóvenes y mayores, ni entre sexos, porque los dramas, son personales y dependen de las circunstancias de cada uno, lo único que puede mitigar un drama (cualquiera que sea) es, la comprensión, el apoyo y la solidaridad de los mas cercanos.
En el drama por la perdida o falta de trabajo, además de la comprensión, el apoyo y la solidaridad de las personas mas cercanas, es absolutamente necesario la comprensión, el apoyo y la solidaridad de toda la sociedad, aunque solo sea por propio egoísmo. Imaginemos que cualquiera de nosotros, de los que hoy aun tenemos trabajo, nos encontráramos en su situación, - lo que nos podría pasar en cualquier momento - propongo que cada uno de nosotros dediquemos 15 minutos diarios durante una semana a reflexionar, como nos sentiríamos y como nos gustaría que nos trataran los demás y, después, cada uno de nosotros escribamos nuestra reflexiones, en las redes sociales o las comentáramos con nuestros amigos, compañeros de trabajo etc.
Otro motivo egoísta podría ser el siguiente: La mejor defensa para mantener el puesto de trabajo -los que aun lo tenemos- no es callar, no es rebajarse el salario, no es rebajarse derechos laborales, no es trabajar mas horas, la mejor defensa, es luchar, para que, los que no lo tienen, lo consigan. Por que en una sociedad, con una tasa de paro rondando el 25% de la población activa, un puesto de trabajo, se pude convertir en un valor de mercado, sujeto a las leyes de la oferta y la demanda, pero a la “inversa“.
OFERTA - Mala cosecha de melocotones. DEMANDA - Muchos consumidores. VALOR DE MERCADO - Melocotón a precio elevado.
OFERTA - Pocos puestos de trabajo. DEMANDA - Muchos trabajadores en paro. VALOR DE MERCADO - Salarios más bajos, menos derechos laborales.
Creo que todos deberíamos de tomar conciencia, de cual es la situación real, de la sociedad española, no de esa situación de los mercados que nos dicen los políticos, los empresarios, los sindicatos, sino de la situación que están padeciendo los ciudadanos, nuestros vecinos, nuestros familiares, esos que realmente importan y decir ¡vasta ya!, vasta ya de recortes sociales, vasta ya de inyectar dinero publico a la banca y desahuciar a los ciudadanos, basta ya de gobernar pensando en los mercados y no en la sociedad. Por cierto, me gustaría saber que porcentaje de los 5.250.000 parados corresponde a los sectores que agrupan a los políticos, sindicalistas, militares, curas, directivos de banca (incluyendo a los de las sucursales) etc. Los políticos dicen que España saldrá de la crisis, lo que no nos dicen es el coste social que nos va a costar, ni cuanto tiempo vamos a tardar en caer en otra nueva recesión económica. Todo dependerá de nosotros, de nuestra capacidad de enfrentarnos a las injusticias y de nuestra capacidad de contestación social, como sociedad, pasando de organizaciones políticas y sindicales que cada día representan a menos ciudadanos, se puede pasar de los políticos pero no de la política.