Por fin se oyen voces en defensa de la sanidad pública, en un artículo publicado en un diario de ámbito territorial autonómico aragonés, todo un jefe de sección de la UCI del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza hacia una reflexión sobre el sistema sanitario español. En mi articulo La sanidad en España (08/12/2011) reflexionaba sobre la necesidad de que la sociedad española supiera la verdad sobre nuestro sistema sanitario, por lo que me parece interesante editar íntegramente el articulo que el doctor Sebastián Celaya, escribió al respecto
Viernes 30 de diciembre de 2011 Heraldo de Aragón
LA TRIBUNA Por Sebastián Celaya Pérez, jefe de sección de la UCI. Hospital Clinico Universitario
(La gestión privada hospitalaria)
UN sentimiento contrapuesto me produjo, a principios de diciembre, la lectura de HERALDO. Satisfacción ante la noticia de que 93pacientes habían recibido un órgano trasplantado (con la participación de 34 hospitales). Y tristeza y preocupación por las primeras declaraciones de la presidenta Rudi sobre sus planes para Sanidad. La labor de la ONT, que ha colocado a España a la cabeza de los países desarrollados en donaciones y trasplantes confirma la percepción de que uno de los puntos más apreciados por nuestros conciudadanos es un sistema público de salud al que no están dispuestos a renunciar. Las declaraciones, tardías pero muy claras, me sorprendieron por su radicalidad y su falta de coherencia con lo dicho en campaña. La presidenta, que durante un tiempo estuvo callada, se destapó con su idea de que hay que privatizar la gestión de los hospitales al afirmar que la gestión privada es más rentable. Yo respeto las opiniones dé todos y entiendo que haya partidarios de una sanidad privada. Pero no puedo comprender las 'verdades a medias'. Cualquier profesional sanitario sabe como hacer más rentable la gestión de los hospitales con la filosofía de una compañía privada. Estas son algunas de las ideas que le ofertaran para abaratar la gestión:
L- Suprimir la investigación. No es rentable.2.- Suspender la docencia MIR (muy gravoso para un hospital) e incluso la de los estudiantes. 3.- Amortizar días de permiso para formación. Alguna otra clínica de Zaragoza les dejará formarse por las tardes mientras atienden a sus pacientes.4.- Interrumpir el programa de trasplantes. Los 33 trasplantes de hígado del Clínico o los 7 de corazón del Servet al año salen muy caros. Que los hagan en La Rioja y abonaremos la factura. 5.- Bajar al máximo las guardias de presencia física y pagar las localizadas. Si un día no hay quien atienda la UCI o un quirófano, enviamos al paciente a otro centro de la ciudad.6.-Evitemos tratamientos novedosos Y por supuesto carísimos, aunque sea para un paciente con cáncer. Esperemos a que otros demuestren que es coste/efectivo. 7.- No crucemos camas. Las habitaciones individuales ahorran plantilla
La sanidad pública cuesta dinero y los españoles ayudan a mantenerla con sus impuestos. La tarjeta sanitaria redistribuye solidaridad
Claro que así mejoraríamos la gestion del presupuesto, pero en pocos años nuestro sistema de salud-será más parecido al de EE. UU. Donde al ingreso no piden la tarjeta sanitaria sino la de crédito y donde la lista de espera para un trasplante se liga a los recursos. No estoy en contra de los centros y profesionales de la sanidad privada Pero, por favor, no haga demagogia y no aproveche la crisis para cargarse uno de los logros que más valoran los ciudadanos. El cuidado de la Salud no es rentable (solo si restringimos nuestra actividad a partos, pequeñas intervenciones, dolencias leves y nunca en personas mayores). Por ello la sanidad pública cuesta dinero y los españoles con sus impuestos ayudan a su mantenimiento. Pero la tarjeta sanitaria es el instrumento más eficaz de redistribución de la riqueza y de solidaridad. Por cierto, imagino que esa idea no fue fruto de las reuniones organizadas por su consejero con las llamadas Mesas de Sanidad (formadas por asociaciones ciudadanas y profesionales) para realizar diagnostico y propuestas sobre las reformas. Un trabajo que, con el debido respeto, les corresponde A Vd. y sus asesores. No creo que sea eso lo que le pidan los ciudadanos ni los profesionales Sanitarios.