Parece otra vez que el culebrón blanco del verano se ha chafado. Cristiano Ronaldo optó por decirle que no al Madrid y se queda un año más. Esto trae consigo dos elementos negativos: la no venida del jugador al Real Madrid y el enfado de Robinho. Éste, al ver que el Madrid ponía todas sus fuerzas en CR7, empezó a entender que iba a convertirse en un segundo plato y entonces es cuando aparece el Chelsea. Los ´blues´ se empezaron a interesar por el brasileño, cosa que al Madrid no le importó al principio ya que Cristiano se dejaba querer aunque no daba el paso definitivo. Pero todo cambió y CR7 dijo que no, y ahí es cuando empezó la preocupación del Real Madrid de perder a su estrella. Así que empezó a mover ficha, ya casi al final de tiempo de fichajes, y ´tocó´ a Villa y a Cazorla quienes dijeron que no motivados por las buenas condiciones que les ofrecían sus respectivos clubes. Ahora parece que Robinho se quedará una temporada más en España, pero lo que parece claro es que Robinho y Cristiano Ronaldo están destinados a no jugar juntos.

