hACE UN PAR DE DÍAS RECIBÍ UN CORREO DEL SERVICIO DE TERRA. POR PROBLEMAS TÉCNICOS, TRAS FUSIONARSE CON TELEFÓNICA, SU MATRIZ, NO HABÌAN PODIDO RESOLVER UN PROBLEMA CON MI CONEXIÓN. ME RECOMIENDAN PASARME A TELEFÓNICA.
NO SEÑORES NO. LA RED ES LIBERTAD. USTEDES DEBEN MIRAR POR SU NEGOCIO PERO NO LO ESTÁN HACIENDO BIEN.
A LO QUE VAMOS, DEJO ESTE BLOG Y ME PASOA A : astash.blogspot.com
dejo un enlace a la derecha por si m e vistais que podais redicreccionaros. Advierto que de momento no hay nada.
Un saludo y hasta siempre
Hoy es nuestra fiesta grande. Lor murcianos volvemos la vista atrás recordamos la actividad a la que la mayoría de nuestros antepasados se dedicaron. No es sólo un recuerdo a un nicho ecológico, o una reliquia económica, es el homenaje a personas que ocuparon regiones pantanosas plagadas de mosquitos, donde la malaria no desapareció hasta principios de este siglo, personas que moderaron unas tierras hostiles, asoladas por sequías, y cuando llegaban las lluvias, las riadas arrasaban cosechas y traían ruina y hambruna..
Pero esos murcianos, incultos, esforzados, aislados de la corte, siempre fueron emprendedores, produjeron lo que sabían y podían frutas, y las sacaban a mercados de Francia e Inglaterra. Ese murciano emprendedor, esforzado ( y emprendedora y esforzada, para los cansinos), es el que hoy sale al bando de la huerta.
REcordad mis palabras cuando veais imágenes no siempre bienintencionadas. En Murcia se bebe en las fiestas (¿donde no? y ¿por qué no?), como en la mayor de las fiestas de España y Europa.
¡Viva Murcia! la del Pasado, la del presente y la del futuro.
Salud y felicidad para todos.
Seas o no católico, estis días de Pascua nos ofreccen una gran lección.
El Domingo de Ramos, Jesucristo, el hijo de Dios para los cristianos, un profeta ( creo) para los mahometanos, y un personajes histórico de primer orden para los ateos, llegó sobre su borrica, entre vítore, ramas de olivo y palmas...
..Y esta noche, como casda noche de jueves Santo, será crucificado, después de soportar la humillación, el escarnio, de los que antes lo habían alabado. Muchos de los que ahora le azotan, estaban antes entre la multitud aclamándolo.
Aquellos que os creéis invulnerables, aprended de la Semana Santa.
Felices Pascuas o felices vacaciones a todos.
Antes talante era actitud ante la vida, una actitud positiva y elegante.
Ahora por mor del uso, el talante es una sonrisa forzada de muñeco diabólico, y una puñalada, disimulada o no por la espalda a quien piensa diferente.
"Con talante te doy por detrás y por delante" sic. dicho popular.
El talante ya no es lo que era.
Se me acabó el amor de tanto usarlo cantaba rocío Jurado, se acabó el talante de tanto mentarlo.
Adiós talante adiós, me temo que has caído herida para siempre, cada vez más personas sentirán náuseas al escuchar tus siete fonemas.
¡Qué frágiles las palabras! Alguien con tan poco talento acabó con el talante.
Era un pesao que abusaba de la paciencia de su coetáneos. Seguramente, en nuestros días habría pasado desapercibido entre tantos medradores de pico dorado, y habría ascendido de forma vertiginosa, sonreído pro un éxito apócrifo, manido e inútil. Un éxito épico en cuanto que se puede contar.
¿´Por qué no te callas CAtilina? (traducción libre del autor)
Es un intelectual, capaz de producir ideas que otros desarrollarán, pero capaz a la vez, de emitir tanto una crítica de las ideas propias, que el tiempo o los avatares vitales pueden haber dejado trasnochadas, como de las ideas ajenas.
Loslibrepensadores consolidan la democracia, se juegan su prestigo con sus opiniones.
Los librepensadores no comulgan con ruedas de molino, ni se alinean sistemáticamente con el poder o con el dinero, sino con la libertad.
En unos tiempos en que la intelectualidad cotiza a la baja, ahogada en la propia autocomplacencia, surgirá la figura de los librepensadores, quienes, realmente cambiarán el mundo.
Cambiarén un beeee! por un ehhhhh !!!
Lápiz de labios. Labios sensuales y voluptuosos, rompedores. Silicona no, mejor finos. El carmín no impide los besos, pero los retrasa, al final de la noche, después del lucimiento.
La elegancia se transmuta en vulgaridad, cuando el carmín de unos labios voluptuosos, rompedores, con o sin silicona, adolescentes o cuarentones, permanece en el cristal después de un paso fugaz por el lavavajillas.
Y es que, no es lo mismo un beso que un resto.
PD: Salvo que seas un CSI.
No empieza con CA, como otras palabras de esta serie moriosa, pero el efecto de las lágrimas ajenas sobre mi estado de ánimo, es devastador.
Enjugar, es lo que se hace con las lágrimas.
Escuchar, es lo que se hace con quien llora.
Sufrimiento, se comparte, un poco, del que destila las lágrimas.
Confianza, en que esas lágrimas, mañana, o pasado mañana, o quizás en un mes, no sean de otra cosa que de alegría.
Lágrimas no empieza con CA, pero merecía con creces estar aquí.
A pesar de haber tenido siempre mala fama, el caos es la antesala de todo, un hecho o una situación. El caos es el principio necesario del orden. Es la crisis. Y la crisis, se puede vivir en negativo pensando en la derrota inminente, o en el resurgimiento `posterior y necesario.
El caos no es tan malo, invita siempre a la esperanza.
Si con catorce años me hubieses preguntado qúe es un cameo, no te habría sabido responder. Esa palabra no sé si existía, pero si lo hacía era de una manera muy disimulada.
Un cameo es un pase efímero de un personaje por una película. Un personaje conocido que, con su actuación, afirma un interés o un apoyo a un director determinado, o a su trabajo. Es un acto, al parecer, generoso, que no espera una retribución directa.
Sería estupendo que los cameos se extendieran a la vida. Personas que entran en tu vida a hacer un pequeño papel de una importancia capital. Pensándolo bien esas personas existen, entran y salen, nunca se quedan , pero siempre dejan su huella. Gracias por vuestra colaboración.
Quizás yo, quizás tú, mañana o pasado mañana,el lunes en nuestro trabajo, o el domingo en nuestro ocio, tengamos alguna de estas actuacones, procuraré. procuraremos, hacerlo bien para apoyar anuestro a migo o a alguien meritorio.
Buenas tardes, disfrutad con vuestras failias y amigos
Ya ha pasado el fin de semana. Estoy cansado. Descansar, cansa. He cumplido algunas expectativas. y afortunadamente, he dejado muchas sin cumplir. Mañana es lunes, lunes otra vez: despertador, un poco de coche ( menos que antes), aparcar, tomar un café con las mismas personas desde hace dos semanas a las que no conozco, y acudir al trabajo. Mi trabajo, por fortuna, no es una rutina, me gusta, vuelvo a tener proyectos.... Pero echo mucho de menos escribir. En unos años escribí mucho, algunos hechos me motivaron, pero me vacié, y ahora sólo estás líneas....empiezo a sentirme lleno, quizás pronto reanudaré lo que más me llena al vaciarme.
Buenas noches y gracias por tu atención.
No, no es la hemana de Migué.
La calota es la membrana que cubre el cráneo.
Y en el cráneo están las fontanelas que son los lugares por donde crece el cráneo, constituidos por cartílago en los niños, y que se cierran en pocos años. No es lo único que se cierra, por desgracia.Ojalá conservásemos algo de la infiancia, aunque fuese una fontanela pequeñita, que hiciesenuestras ideasmás permeables.
Si de llama resulta llamarada......
De cama, ¿resulta camarada?.
Pues no, la cama invita a muchas cosas, pero no precisamente a la camaradería.
No, no es una adiós a tí que lees estas palabras. Ni el dramático adiós a la vida de un suicida. Es simplemente un adiós a diez años y medio de mi vida en un lugar de trabajo. Mucha gente, bastantes amigos, algunos logros, algunas decepciones que ya se están difuminando.
Uno no puede calificar su propia vida. Pero lo que sí que puedo hacer es calificar la sensación que ese periodo me ha producido cuando finaliza. Hay un poso, un poso dulce, como de leche condensada mal removida, o los grumos de colacao del fondo del vaso, o como la crema del café. Ahora mismo me estoy relamiendo los últimas restos de sabor antes de comenzar un nuevo plato.
Dejo muchos amigos. He recibido mucho cariño, que ha enterrado algunos sinsabores.
Deseo a todos lo mejor, y si en algo he errado, que me disculpen.
NARCISA ii
Sale a la habitación, se acerca al armario empotrado, saca tres vestidos y se coloca ante el espejo. Viste uno, duda ; viste otro, vuelve a dudar; viste el tercero, y al verse decide que el que mejor le quedaba era sin duda el primero, qué fatalidad. Se pone un traje ceñido hasta media rodilla, negro y un poco brillante, con un escote realzado por su sostén, que dibuja un canalillo casi exuberante.
Ya está lista, bueno, casi lista, le faltan los zapatos, y eso será un problema porque los que le quedan más a juego, los que compró para ese traje le hacen trizas los pies, y hoy sabe que va a caminar ; se pone otros que le quedan peor, pero al menos no se desangrará, ni caminará como un camionero para no rozar las ampollas.
El bolso, ése, el pequeñito, que es muy elegante y muy cómodo. Lo abre, se le antoja demasiado pequeño, toma su paquete de tabaco, el mechero, el lápiz de labios, unos clínex, y cuando le llega el turno al tampón, porque ya le está doliendo la barriga, y está muy irascible, se encuentra con que, aunque es tan pequeño como una chocolatina, no cabe. Sisi maldice su bolso, maldice ser mujer, maldice los vestidos sin bolsillos. Vacía el bolso en la cama, y lo arroja con saña , vacío, contra un rincón. Se tendrá que llevar uno anticuado mayor, un auténtico capazo, que se podría usar perfectamente para ir al mercado. Está muy cabreada, desesperada, pero piensa que debe ser positiva, que hoy es su día. Toma un chal, heredado de su abuela, muy bonito, con una mancha que casi no se ve que le hizo su hermana en una Nochevieja. El chal de la abuela la ha salvado, como tantas veces, mira hacia el techo, buscando a su abuela, le dirige una plegaria pagana de agradecimiento, y aprovecha para pedirle que, desde arriba ( porque su abuela era algo tacaña pero muy buena, seguro que estará en el cielo) le eche un cable con su príncipe. Con el chal consigue disimular el capazo, después, en la fiesta, con dejarlo en un rincón, será suficiente. Sale de la habitación, se encamina tiesa por el corredor hacia la puerta. De la cocina sale su madre.
-¡Qué guapísima vas ! Esos kilitos que has cogido te hacen más mujer.
Su madre siempre tan oportuna, recordarle que ha engordado justo cuando va a salir. Se alegra de haber elegido el vestido negro, que siempre estiliza, quizás por eso lo ha elegido. A veces piensa que esos arrebatos de su madre son una venganza inconsciente, porque Sisi le dejó claro que haría en casa lo mismo que sus hermanos, ni más ni menos, que para eso todos estudiaban en la Universidad, y ella con mejores resultados. Pero no le responde, se calla, no hace mucho de la última discusión, que fue muy agria, quedó convencida de que su madre no tenía arreglo, allá ella. Pero hoy es viernes, nada ni nadie la va poner de mala leche, su príncipe la va a ver con una sonrisa de oreja a oreja, pero no una sonrisa insulsa, propia de la moria, sino una sonrisa relajada e inteligente, de mujer de mundo.
En el ascensor se cruza con su vecino, el militar en reserva, de cuando los militares eran bajitos y rechonchos. Viste una bata de paño, de cuadros difuminados de un color indefinible entre azul y gris, por debajo, se reconoce su pijama verde de felpa, y más abajo, sus calcetines blancos se introducen en las pantuflas. Su calva reluce, cubierta por ocho o diez cabellos que la cruzan, paralelos y equidistantes (su vecino en el ejército fue ingeniero), bajo esta azotea un hombre gris, del color de su bata, libidinoso, viciosillo de vicios privados y virtuoso en la calle y en la iglesia. La examina de la cabeza a los pies, se detiene un poco más en su canalillo y en sus piernas. La mira a los ojos, o casi a los ojos, porque su vecino nunca mira de frente.
-A ver si vas a pasar frío- advierte.
-Llevo un chal- le contesta seca sin llegar a ser descortés.
Sale del ascensor, con paso firme, moviendo con gracia los tacones. Su vecino tiene razón, hace fresco, se arropa con el chal. Sabe que su vecino se retrasa de forma deliberada, finge que busca las llaves en sus bolsillos, pero en realidad gana tiempo y distancia para verle el culo oscilar a través de la falda de su vestido hasta que sale. Sisi no puede resistirse, y antes de salir, vuelve la cabeza y le hace un gesto gracioso, pero que a su vecino, al verse sorprendido, le hace sonrojarse, está segura de que murmura que es una fresca, que todas las jóvenes de hoy día son unas frescas, y lo dice él, que es un conocido y no reconocido putero.
Lolita la de la nariz (ahora), y Maite la de las orejas, llegan puntuales. El Golf rojo de Lolita dobla ya la esquina. Lolita es un poco pija, un poco por decir algo, si hubiese una definición de pija en el diccionario, llevaría su foto, pero es muy simpática y está muy bien relacionada, así entran gratis a las discotecas y casi no pagan las copas, conoce a mucha gente, a muchos sapos, pero a ningún príncipe, y si lo conoce se lo guarda para ella, como se ha operado la nariz, igual quiere amortizar el gasto.
-Sube Sisi- la llama Maite.
-Esta noche vamos a un pub de moda en el centro, tengo pases y en la sala VIP he quedado con Pocholo- le dice Lolita emocionada al volante.
Pocholo es uno de los sapos que ha conocido en su vida, un sapo de una noche de borrachera, uno de los sapos que más se avergüenza de volver a ver, cuando lo ve comprende que debió beber mucho aquella noche, si no no se lo explica.
Más les habría valido venir andando, al fin van a tener que caminar más, porque todo el mundo sabe que en el centro no se puede aparcar ; acaban con el coche estacionado en la explanada frente a un centro comercial de las afueras, casi a oscuras. Sisi se alegra de haber traído unos zapatos tan cómodos.
Caminan apresuradas en silencio, sin mirarse, Lolita y Maite discuten porque a Maite, que lleva una falda larga muy estrecha, no le apetece caminar, vamos que no puede caminar, al final se la remanga por el muslo, como si fuese a cruzar un río, lo cual le da una aire muy folclórico, y así se lo gritan unos muchachos sacando medio cuerpo por la ventanilla de un Ibiza, por supuesto que ella se cabrea mucho más y los manda con el gesto a tomar porculo.
Ya van llegando. Se detienen en una taberna de mala muerte, para retocarse, no pueden llegar con ese aspecto desgreñado al apartado VIP. Piden una cerveza al dueño, tuerto, detrás de la barra y mal afeitado, una vez dejan claro que van a consumir, le piden la llave del baño. Sólo hay dos personas en la taberna, dos borrachos, uno duerme sobre la mesa azul, el otro las mira con mucho descaro y mucha picardía. El habitáculo es minúsculo. El espejo está roto, desconchado y con el azogue oxidado transparentándose en las esquinas. De una en una, a la luz rácana de una bombilla de cuarenta vatios, se arreglan, muy rápido, porque huele muy mal, a orín fermentado. Dejan la cerveza en el mostrador, sin probar. Cuando salen, el borracho que parecía dormido, pide permiso al camarero para bebérsela, pero Sisi no alcanza a ver la respuesta.
-De nuevo divinas, chicas- aprueba Maite.
A la puerta del local, un grupo espera, a Sisi no le parece justo que por el color de tu piel o por llevar calzado deportivo no te dejen entrar a un sitio público, cuando los sapos entran con tanta libertad. Pero hoy no puede armar una trifulca, su príncipe la espera.
Lolita señala con un gesto reliquia de su antiguo ser, con la nariz, el altillo de la sala VIP. Se arreglan un poco, para entrar sin arrugas, colocan la mejor sonrisa de su rostro, y suben la escalera con mucha elegancia.
Mua, mua, mua, mua. Muchos besitos, mucho moreno de rayos UVA, pero Sisi sólo escucha croac croac, sólo ve sapos, y para colmo son sapos conocidos, usados y alguno repetido. Desolación, desesperación, sulfuración, mala leche condensada. Debe ir al baño, necesita orinar y respirar, sabe que para satisfacer ambas necesidades debe salir del altillo acristalado. Baja la escalera, seria. Alza la mirada. Al frente hay un hombre muy interesante ¿Será su príncipe ? ¡Con qué gracia agita el mechón de su cabello sobre su frente ! ¡Qué porte ! ¡Qué ojos tan bonitos !. Y él también la mira, pero apoyado en la barra no hace amago de aproximarse, y a Sisi le gusta que se le acerquen los hombres, sobre todo los que le gustan. Termina de bajar los escalones, sin dejar de mirarlo. Su príncipe ha bajado la mirada. ¡Qué bonito, se ha azorado ! Piensa Sisi. Contiene sus ganas de orinar y se acerca al príncipe.
-¡Hola !-sus palabras le han salido muy seguras, aunque el estómago le hierve y siente náuseas.
-Hola- le responde lacónico.
Y el príncipe calla embelesado en sus pensamientos, reflexiona, con la mirada sin brillo porque mira hacia adentro. Ese silencio la empieza a poner nerviosa, Sisi está desconcertada. Espera unos minutos o unos segundos o unas horas, pero que se le antojan años.
-¿Te pasa algo ?- le pregunta por fin preocupada, una amiga médico le ha hablado de unas crisis epilépticas en que las personas quedan como ausentes. Eso no le había ocurrido nunca, desencadenar la epilepsia en un hombre, ni con los sapos y mucho menos con un príncipe.
-Perdona han llegado mis amigos- por fin responde el príncipe.
Sisi queda estupefacta. Después de tanto esperar un príncipe, y se da media vuelta y se marcha con sus amigos. Cree que su príncipe le ha salido rana. Duda si esperar o buscar un sapo. Decide que esta noche buscará un sapo, pero primero irá al baño, a orinar que es a lo que bajaba.