EL HERMANO DEL HIJO PRODIGO TRES Y FINAL
SE aseó. Bajó a la fiesta. fingió alegría, aunque es su mente ya pergeñaba su plan. Por la noche huiría. Iba a vivir, como y cuanto su hermano había vivido.
Amparao pro las sombras de la noche, aprovechando que todos yacían ebrios sobre las mesas o el suelo, volvió a su habitación, tomó algunas ropas, reunió cuanto dinero edectivo había en la casa,joyas y algunos títulos de porpiedades remotas que se podían vender sin dificultad. Salió de la casa, por el camino que se había llevado y que había devuelto a su hermano, y contempló ante él el mundo, ese mundo que iba a ser suyo.
Y el hermano del hijo pródigo se sorpndía cada día de su ignorancia. No se explicaba el tiempo pasado en la vida ascética de los campos. Gozó con mujeres hermosas, limpias, lindas con magnífics aderzos. Bebió vinos deliciosos, licores afrodisiacos. Degustó manjares delicados. Escuchó músicas celestiales. DEvoró la vida cmo si cada minuto fuese el últmo bocado de su existencia. Si había sido constante par el trabajo, también lo fue par el placer
Pero el dinero se terminó, incluso antes de lo revisto. Su dedicaión al placer había sido tan exclusiva, que había olvidado cerrarl os negocios que lo pudieran prolongar. Sin dinero, se acabaron las mujeres, los manjares, los vinos, la música, la danza.. DEl frnesí pasó al aburrimiento. Lo echaron de la casa que tenía alquilada. sus nuevos amigos no lo recibieron. Hambriento tuvo que buscar trabajo, y con su falta de estudios, no encontró otro menester que el ed porquero.
TRabajño con los cerdos, comió su comida y urmió entre sus heces. hasta que un día un amigo de su padre le dio al anciano cuentas d ela situación de su hijo mayor. No perdió un instante y acudió a buscar a su hijo. entró en la cuadra que moraba y sucio como estaba lo abrazó, se echó a llorar y le pidió que leacompañase.
llegaron a la finca a primera hora de la tarde. Sólo estaban los criads más viejos. El aspecto de la casa era espléndido. El antguohijo pródigo, su hermano menor, se había aplicado en el trabajo, era ahora respetado, habí incrementado elpatrimonio, y había aplicado sus estudios a mejorar la eficiencia de las labores.
El padre ordenó que sacrificasen al mejor ternero cebado, porque su hijo había vuelto de la muerte. Empezaron a montar la fiesta, mayor aúnq ue la del primer hijopródigo, al que esperaron para comenzar.
El hermano del primer hijo pródigo subió a su antiguo cuarto, en el que ahora vivía su hermano. Vistió su mejor túnica. Calzó sus babuchas más confortables. DEjó su ropa con su olor en la habitación. Se lavó,seperfumó. bajó al vestíbulo, donde se cruzó con su hermano, que venía sudando del tabajo,y susurraba al oído de su padre, con los crrillos encarands por la ira.
-¿No te alegras de mi vuelta? - preguntó el hermano del antiguo hijo pródigo.
No obtuv respuesta. El antiguo hijo pródigo encontró su habitación revuelta y maloliente, y se disgustó más de l que ya llegaba, pero bajó a la fiesta, donde disimuló su disgusto, poruqe ya ahabía hecho un nuevo plan de huida.
Acabada la ca, con tdos borrachos, elantiguo hijo pródigo subió a su habitación, dispuesto a desaparecer. staba preparando un hatillo, cuando tras él se abrió la puerta. Era su anciano padre que había fingido su sueño. Le djo seguro y firme:
-Hijo si t vas no vuelvas
FIN