de amores desesperados y cuatro
No puedo luchar
contra designios infinitos
escritos con sangre yerma
en venas exangües
de soledad ausente
Me arrastra la corriente
de guijarros redondos
que horadan tejidos
de mi cuerpo
hacia las profundidades
En un remolino vuelvo
hacia tus ojos
y voy donde tu mirada
ordena romper
la voluntad
Quiero huir, alejarme
Y me acerco
Me voy
Y vuelvo
Aquí estoy, y no soy
Quiero parar
Detenerme en algún lugar
Conocido por nadie
A medida de tu cuerpo
Junto al mío
Y así la etenidad
atrapará mis sueños
En una red dorada
de desconsuelo
Y olvido