El sofá y el piso sin ascensor.
El amigo de un amigo compró un sofá en una mueblería del barrio.
El amigo de mi amigo puso como condición el transporte a su residencia de la playa, en un tercero sin ascensor. "Sin problemas" fue la respuesta del voluminoso propietario.
En efecto, el señor fué solo a subir por la escalera el sofá, hasta que su organismo, cargado de kilos, muy fumado y algo bebido, se resintió por el esfuerzo. un infarto que casi le cuesta la vida.
Y el sofá se quedó apalancado en medio de la escalera varias semanas (ignoro si por orden judicial). Pero el dilema que se planteó el amigo de mi amigo es:
-¿Os acostarías con tranquilidad a dormitar leyendo o delante de la tele en un sofá que ha estado a punto de asesinar a un hombre?.