
Hace unos días, cuando unos voluntarios de Kimba venían de regreso del aeropuerto de Málaga de llevar a cinco galguitos para que volaran a Bélgica y así salvar sus vidas, cuando pasaban por el cementerio mancomunado del pueblo de Chiclana (Cádiz), vieron un pequeño yorkshire vagando con rumbo fijo por esa carretera muy peligrosa.
Debido al peligro que existía para el pequeño perro, pararon la furgoneta de Kimba y uno de los voluntarios jugándose su integridad física hizo varios intentos para poder coger aquel perrito.
Después de intentar varias veces cogerlo, ese pequeño quiso continuar su camino. No hubo más remedio que utilizar la fuerza y meter al perrito en la furgoneta y llevarlo a Kimba donde estaría a salvo.
Comprobamos que estaba identificado y que llevaba perdido diez días y también comprobamos sorprendentemente de que el pequeño "CHUCLO" , lo único que quería era entrar en el cementerio donde se encontraba su dueño enterrado desde hacia varios días.