Speedy

A Speedy (también conocido como "Trist") lo conocí casi de los primeros. Le llamé así porque solo tenía ganas de correr y correr, como intentando huir hacia ninguna parte. Y no le faltaba razón, debía ansiar la libertad, pues los perros no están hechos para estar encerrados 24 horas en una jaula. Seguramente, era perro de un cazador que lo abandonó cuando se hizo viejecito.
Sin embargo, este viejito tan serio tiene una energía imparable. Parece quererse comer el horizonte cada vez que sale. Los últimos días les compraba chucherías a los perros para despedirme de ellos. Y vaya cómo cambió de actitud! Ya no corría tanto y parecía percibir mi existencia cuando antes simplemente me ignoraba.
Pobre Speedy no eras nada cariñoso seguramente porque nadie te enseñó a serlo. A nadie debiste importar en el pasado, sólo para sacaran algún provecho de ti. Pero a mi sí que me importabas así es que me aseguraba que fueras el que tuviera el paseo más largo (algunas veces hasta la Font Groga) y tuvieras tu ración de chucherías y agua.
Siento Speedy haber desaparecido de tu vida, como muchas de las cosas que te deben haber decepcionado. Ojalá le importes a alguien como me llegaste a importar a mi y te lleven a un hogar confortable donde no tengas que soñar que huyes desesperadamente de una jaula húmeda y fría.
Siempre me han gustado los animales y con estos blogs intento ayudarles en lo que puedo. Si estás en la "Linterna mágica" espero que disfrutes con mis recomendaciones de películas y relatos de terror y fantasía. No os perdáis mi último libro "Las pesadillas y otros cuentos oscuros" disponible en http://www.lulu.com/content/873509