Fofi

La primera vez que vi a mi Fofi pensé: " Qué feucho Dios mio!" con una herida enorme en el cuello que nunca vi que curara, con los ojitos cerrados con tanto pellejo colgante y unas orejas que se las pisaba.
Pero cuánto cariño llegué a cogerte Fofi! Con un corazón de oro podía pasearte con cualquier perro que nunca te peleabas. Cuando fui a buscarte a tu jaula y no te vi pensé en lo peor. Habías sangrado cuando hacías pipí y me dijeron que podía ser que tus riñones no estuvieran bien. Luego me dijeron que te habían adoptado y me alegré mucho por ti.
Fue muy triste ver que te dejaban una semana después otra vez en la perrera porque a tus dueños les causabas alergia. Se notaba que te habían tratado bien: se te veía más lustroso, con la herida cerrada y el pipí sin sangre. Pero me dio mucha pena verte en la jaula de nuevo.
Ojalá tengas mejor suerte la próxima vez y me digan que te han adoptado. Aquí en la distancia no me olvido de vosotros. A veces, sueño que os rescato a todos. Qué pena que este sueño no pueda hacerse realidad!
Siempre me han gustado los animales y con estos blogs intento ayudarles en lo que puedo. Si estás en la "Linterna mágica" espero que disfrutes con mis recomendaciones de películas y relatos de terror y fantasía. No os perdáis mi último libro "Las pesadillas y otros cuentos oscuros" disponible en http://www.lulu.com/content/873509