domingo, 05 de agosto de 2007 6:09
por
amoexisto
UN SALUDO A TODOS Y BUENAS NOTICIAS
Después de una prolongada ausencia, regreso a mi querida Blogolandia, esta cálida tierra virtual, llena de seres sensibles y creativos, que transpiran amor por todos los poros, seres a los que he extrañado mucho durante todo este mes. Quiero decirles que aún no he tenido tiempo de visitar vuestros blogs, en tanto tiempo seguramente habrán escrito muchísimo, pero trataré de leer al menos los últimos posts de cada uno para actualizarme un poco.
Veo que hay muchos cambios estructurales en los blogs, casi no reconocí el mío cuando lo abrí, era como si me hubieran cambiado los muebles de la casa, pero lo importante es lo que está escrito y eso permanece intacto.
Quiero pedirles que me perdonen esta larga ausencia. Cuando mi hija se enfermó, me puse en función de atenderla y de apoyarla en su recuperación. Los síntomas eran preocupantes: vértigos, pérdida del equilibrio, visión doble y borrosa, imposibilidad de enfocar la vista. Les confieso que llegué a temer que hubiera alguna afectación en su cerebro y el miedo paralizó mis pensamientos durante unos días. Después de muchos análisis y estudios, los médicos llegaron a la conclusión de que su cerebro estaba completamente sano, y que todo parecía haber sido provocado por un padecimiento del oído medio y aparentemente fue un problema temporal.
Así que ella está fuera de peligro y ya puedo respirar tranquila. Pero esa no es la única buena noticia, hay algo más...
Porque resulta que aquella dulce niña cuya imagen infantil aún conservo en mi memoria como si fuera ayer, con su batica azul y roja, sus medias blancas y aquellos rizos dorados que yo peinaba en forma de tirabuzones cuando iba al jardín infantil; aquella pequeñita a la que regalé todas las canciones y juegos de mi infancia; a la que enseñé desde los colores, y las tablas de multiplicar hasta las más grandes verdades de la vida; esa alma que me resulta tan cercana, porque nuestro vínculo se ha fortalecido a través de los años y va mucho más allá que la simple relación de madre-hija, pues ella ha sido mi amiga, mi cómplice, mi confidente, como yo he intentado serlo para ella.
A esa antigua niña, ahora convertida en toda una mujer, se le ha inundado de ilusiones el corazón pues ha llegado a su vida el amor del bueno, el de verdad y ya está de compromiso, con anillo y planeando boda. Eso es un gran motivo de felicidad para mí.
Entonces ya lo saben, estoy de regreso, Un saludo a todos mis amigos blogueros. Gracias por sus preocupaciones, sus comentarios, sus pruebas de simpatía y gracias por existir, porque es lindo tener a quien contarle mis penas y mis alegrías.
Un abrazo,
Miruchi