Media vida purgando

Sus deseos a escondidas

Como un ladrón

Entre las sombras

Viviendo una vida ajena

Decidió que era suficiente

No inventaría más mentiras

Para cubrir su rostro

Ni actuaciones, ni poses,

Ni misterios, ni engaños

No seguiría viviendo

La vida que el mundo

Quería que viviera

No perdería un día más

En complacerlos

A partir de ahora

Viviría su propia vida

Amaría a su manera

Simplemente sería

Tal como Dios lo había creado

Un ser humano

Con sus virtudes y deseos,

Con sus errores y sus sueños

Y aquella noche al fin

Tomó la mano de su amante

y con él se perdió en el paraíso.